Cuxtal, un paseo como pocos


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Este viernes 13 de abril ni me casé ni me embarqué, fue mucho mejor: casi toda la familia pasar el día en la Reserva Natural de Cuxtal en Mérida, aunque para mí el paseo acabó poco después de la 1 de la tarde porque hubo que entrar a trabajar. Ellos se quedaron hasta las 5:30 o 6 de la tarde.

Para llegar hasta ahí, nos fuimos en caravana en tres autos. Nosotros seguimos al patriarca, que nos llevó por un tour de haciendas y nos despertó el interés por visitarlas pronto en otro  viaje colectivo.

En Cuxtal, una visitante nos invitó a ir a otro cenote, donde cobran 10 pesos por entrada personal, y los Estrella coincidimos en que iremos también.

En la Reserva visitamos el cenote que ilustra este post y fue una odisea tomarnos fotos por la oscuridad de la caverna y mi miedo a caer al ojo de agua.

Luego nos bañamos en el estanque de heladas aguas, donde jugamos a lanzarnos agua y una pelota  y, por si fuera poco, dos de nosotras casi se hunden en la parte profunda de la piscina, lo que trajo el infantable “Se los dije”. El salvador fue ni más ni menos que Pepe mayor, quien sí sabe nadar.

Inmediatamente después del baño, disfrutamos de manjares de los dioses:  un sabroso frijol blanco con puerco, aderezado con cebolla y cilantros picados y salsa de tomate, todo hecho por la matriarca. Le siguió otra deliciosa: gallina en escabeche cocinada en la propia reserva y pagada por Pepe, el cuñado.

Lo que siguió no lo viví, pero cuentan mis dos hijos que se divirtieron mucho con sus primos y testigos de  ello son las fotografías que tomaron del largo y primer paseo familiar en masa, diríase, que hicimos los Estrella en un viernes 13 que para nada fue de mala suerte.

Cuxtal se  ubica a unos minutos del centro de la ciudad de Mérida, en el estado de Yucatán, México. Se puede llegar en auto, camión público urbano o taxi. Se cobra dos pesos por persona por el viaje en truck y dos pesos por persona por derecho de uso de piscina. No se cobra por el uso de palapas y baños con regaderas, ni por visitar el cenote y el criadero de venados cola blanca.

Un paseo como pocos: ecoturismo, baño de piscina, pic nic, museo, truck…

 

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