Quemada sobre quemada


 

En menos de un mes me he quemado dos veces en el mismo brazo, el derecho.

Ambas quemaduras me dolieron demasiado pero la peor fue la de este lunes 16. Un dolor insoportable, terrible, se extendió de mi mano a mi antebrazo y ni el agua ni el hielo mellaron la intensidad de las llamas que  consumian mi piel.

¡Qué dolor por el descuido de destapar la olla donde ebullía la comida!

Gracias a la pasta dental logré soportar el dolor que carcomía mi brazo como nunca había sentido. ¡Y sólo fue el vapor el que osó quemarme! ¡Qué martirio pasan aquellos que se queman con fuego sobre la piel!

De plano, la cocina me recuerda no son bien recibida junto a la estufa. ¡Total que ni me gusta llegar ahí!

Para los curiosos, la primera vez me quemé con la plancha. Todo por andar inmersa en mis pensamientos y olvidar que dejé la plancha en posición vertical. En una de esas maniobras inconscientes mi brazo rozó la punta del metal hirviente.

Y por más que busqué culpables no halle ninguno que no fuera mi descuido, que ahora pinta para convertirse en mal hábito.

Lo peor: acabo de leer que no hay que poner pasta dental en la piel quemada. En http://www.lineayforma.com/estar-bien/que-hacer-en-caso-de-quemaduras-en-la-piel.html

Ni hablar. Voy de mal en peor

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