Tarde extraordinaria


Jugando a construir

Jugando a construir

 

Una tarde lluviosa fue la de este martes 16 de septiembre. Una tarde de tareas escolares tambén.

Fue una tarde extraordinaria, porque las caras infantiles concentradas o azoradas y las risas suplieron a las notas por editar y al café de la oficina laboral.

Una tarde que entró al balcón de los recuerdos por los minutos intensos que vivi, ya sea por la renuencia  de Marianita a seguir las indicaciones maternas y entrar por momentos al club de los “brazos caídos” o por los ojos conquistados de Pedrito interesado en la historia de la Independencia de México que le contaba. y sus manos prestas para armar con pedazos de planila su propio relato de la gesta insurgente.

Ahora, primeras horas de la noche, ya se bañaron y estan viendo tele juntos, de nuevo compatiendo sus pleitos y roces infantiles, gestas inocentes que derivan en una amonestacion paterna… El silencio ronda por minutos pero es roto ahora por su charla sobre la película que ven juntos, Crónicas de Narnia, y la fugaz rencilla es asunto pasado.

También es historia el momento en que, minutos antes, Mariana dio muestras de su habilidad maniopuladora: logró que su hermano se bañara primero, con el gancho de quien se bañe primero ganará la televisión. Apenas se fue Pedro de la cama, donde los tres pasábamos el tiempo, ella soltó la risa y sus ojos relampaguearon disfrutando su triunfo… Eso porque nunca quiere ser la primera de los dos en bañarse… aunque sí desea haber sido la primogénita porque, supone, que es sinónimo de importante.

Aún quedan innumerables segundos de la noche antes que sea hora de acostarlos a dormir porque mañana se reanudan las clases tras el puente escolar que se inicio el sabado 13 y concluye este martes 16, con motivo de la Independencia.

Mañana serán nuevas historias que vivir.

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