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Luna pinta

Crédito: Cassini Imaging Team, SSI, JPL, ESA, NASA

Este 13 de enero, cuando mi hija cumplió años, la NASA compartió esta foto de Japeto, luna “pinta” de Júpiter

Esto nos dice la NASA: “¿Qué ha pasado con Japeto de Saturno, la luna? Amplios sectores de este extraño mundo son oscuras como el carbón, mientras que otros son tan brillantes como el hielo.

La composición de la materia oscura es desconocida, pero los espectros de infrarrojo indican que posiblemente contiene una forma oscura de carbono.

Japeto tiene también una inusual cresta ecuatorial que lo hace aparecer como una nuez.

Para ayudar a entender mejor esta luna que parece pintada, la NASA dirigió la sonda robótica Cassini que orbita Saturno a precipitarse dentro de 2,000 kilómetros en 2007. La trayectoria de Cassini permitió obtener una imagen sin precedentes en el hemisferio de Japeto que siempre está al final.

Un enorme cráter de impacto se ve en el Sur, se extiende 450 kilometros y aparece superpuesta sobre un cráter de más edad de tamaño similar.

El material oscuro se ve cada vez cubriendo la parte más oriental de Jápeto, oscureciendo los cráteres y montañas por igual. Una inspección detallada indica que el recubrimiento oscuro por lo general se enfrenta a ecuador de la luna y es menos de un metro de espesor.

Una de las principales hipótesis es que el material oscuro es en su mayoría restos de suciedad cuando se sublima el hielo relativamente cálido pero sucio. Una capa inicial de la materia oscura podría haber sido pintado en forma efectiva por la acreción de meteoritos-liberado los restos de las otras lunas.

Este martes 24 recibí en mis manos -no en la bandeja de entrada de gmail- una carta en un sobre, algo inaúdito en esta era del Internet en el que los mensajes llegan en segundos.

Un cartero trajo hasta mi casa un delicioso edificio de palabras que un amigo comstruyó pensando en mí.

Leerla fue revivir el placer de antaño cuando nos carteabamos y reíamos con lo que compartíamos de nuestras vidas.

Leerla fue imaginar que reviviré ese ritual de ir a la oficina de Correos, hacer fila para comprar sellos postales, pegarlos con saliva en mi carta y depositar mis palabras en un buzón para alguien las lleve a esas manos que las esperan. Y luego esperar días y días para recibir la respuesta.

Saber que alguien piensa en uno y se toma el tiempo de escribir en papel y llevarlo al Correo es saberse vivo.

Pareja rota

Sentir en carne propia el abandono de la persona que amas.

Llegar al epílogo del libro de dos vidas que se cruzaron y  decidieron recorrer juntas un mismo sendero.

Dicen que todo lo que comienza acaba. Un día nos gustamos. Otro día  a uno de los dos ya no le gustó empezar y terminar un día, y otro y otro, juntos en una misma casa.

Muchos siguen viviendo juntos, aunque sea a disgusto.

Otros, no sé cuántos,  prefieren vivir el apocalipsis de su vida compartida. Los momentos juntos, las risas, lágrimas, gritos, abrazos, planes, ilusiones… son ahora nada.

Uno se ha ido. Otro se ha quedado.

Irse es renunciar a la esperanza de que vendrán tiempos mejores para ambos? O irse es tener el valor y la audacia de tirar todo por la borda y comenzar de nuevo?

Una pareja rota.

Nuestro año familiar ha comenzado con una pareja rota. Ello me pone a pensar qué se siente irse y dejar al otro. Y  también qué se siente quedarse mirando al otro que se aleja, que se va, extendiendo las alas a un futuro incierto.

Dos vidas que se rozaron ahora se separan.

Ignoro si el caudal del río de mi vida en algún momento se bifurcará y entonces me veré en una de dos orillas. La del que se queda ¿abandonada? O la del que se va esperando hallar mayor felicidad.

Devoradores de hombres

Bastó un segundo para que toda su vida se fuera al infierno. Bellatrix pasó de estar caminando despreocupada bajo la negrísima noche a ser capturada, levantada en el aire y lanzada a un tren que de inmediato se puso en movimiento.

Fugazmente vio al cazador de recompensas que la capturó. Más bien solo le vio las manos, que por un momento se asieron del costado derecho del ferrocarril que avanzaba velozmente. No supo si él se cayó por la velocidad a la que corría la máquina o si él se dejó caer para no ser llevado al igual que su presa.

Bellatrix pensó que el desconocido debió constatar  al menos que lo que miraba era, en efecto,  un tren y su destino o ruta, porque a poco de comenzar a avanzar el ferrocarril dejó de serlo, se transformó en una nave espacial y se descarriló para volar a escasísima distancia del suelo.

Lo siguiente que sintió Bellatrix fue como el extraño vehículo de forma circular y aplastada se hacía uno con la bóveda celeste oscura y casi enseguida descender en un sitio que ella no conocía.

Tras escuchar un horrible y desconocido chillido unísono, de pronto se sintió depositada en tierra. Estaba en una plaza chica con piso de cemento,  rodeada de escasos árboles y varios jardines, e igual de oscura que la noche.

Decidida pero temerosa, empezó a caminar hacia lo que supuso eran personas, allá donde si sus ojos no le engañaban se encontraba la gente ante casas con luces rojizas.

Avanzaba mirando hacia los árboles y todos lados; buscaba a alguien conocido y le desesperaba no llegar todavía hasta alguna persona.

Su miedo crecía, pues sentía que a cada paso que daba era observada por múltiples ojos desde las no tan lejanas casas con reflejos rojizos.

Al fin llegó a donde había personas pero su corazón, en vez de calmarse, se aceleró y encogió. Todos la miraban pero nadie le hablaba.

-¿Dónde estoy? -se preguntó angustiada Bellatrix mientras pasaba su mirada en las caras que la estudiaban y ¿veían con lástima?

Lástima. Eso vio Bellatrix en los desconocidos ojos que se multiplicaban alrededor de ella y se acentuaban por la oscuridad reinante entre la débil luz rojiza que caía sobre las casas.

En toda casa que se acercó jamás se abrió puerta alguna.

Por descuido o quién sabe qué motivo, se encontró con un portal abierto, cerrado solamente por una cortina de tela. Cruzó el umbral y se encontró en una estrecha pieza, similar a un pequeño corredor, enseguida se topó con una mujer  y pensó que salía a su encuentro, pero la mirada sorprendida de ella sepultó la esperanza que apenas nacía.

De la boca de la mujer salieron sonidos desesperados, interrogativos y apresurados.  Bellatrix  logró entender que le preguntaban quién era y cómo llegó a tan desconocido, extraño, remoto poblado cuyo nombre nunca conocería.

Por inesperado que fuera, la mujer acogió a Bellatrix y les gritó que se fueran a las personas que, a los ojos de la recién llegada, parecía que esperaban que la dueña de casa la sacara a la calle.

Un chillido horrible le hizo levantar la vista al negro cielo y entre la penumbra vio a seres monstruosos voladores que caían sobre la gente en la calle, levantaban a unos y se los devoraban o llevaban quién sabe a dónde.

Dantesca escena con gritos de desesperación y dolor que, se mezclaban con los chillidos de los monstruos, ante sus ojos que no creían lo que veían a través de una ventana.

Bellatrix vio a un monstruo alado tomar por las fauces o pico a una persona que, enseguida, se hizo polvo. La revelación le llegó como relámpago: eran depredadores de humanos, principalmente niños.

Otra revelación le siguió: Los primeros que eran cazados y devorados eran los humanos seleccionados, por los propios monstruos, para vigilar los cielos y calles para detectar la llegada de humanos no invitados, no esperados.

El silencio llegó de pronto y Bellatrix se sintió morir, deseó morir de lo que fuera pero rápido, antes que ser cazada y devorada por los monstruosos seres alados.

Se lamentó no haberse enterado que su cabeza tenía un precio y, lo peor, no saber hasta ahora qué hizo o no hizo para recibir tan indeseada distinción que atrajo al maldito cazarrecompensas que de seguro ni cobró sus 30 monedas de plata.

Bellatrix se juró que jamás saldría de esa casa donde le dieron fría acogida. Fue incapaz de cumplir su promesa que se hizo a sí misma. Sin saber cómo estaba en la calle y buscaba dónde refugiarse del batir de alas que se escuchaba llegar del cielo.

Su corazón se paró un segundo que fue eterno cuando cerca de ella vio a sus dos hijos que miraban alrededor sin comprender qué sucedía.

¡Sus angelitos jamás habrían hecho algo para merecer el mismo destino que ella! Un dolor insoportable cruzó su ser y le dio el poder de doblegar su terror, llegar hasta ellos y cubrirlos con su cuerpo mientras  ávidamente buscaba un sitio donde no llegara luz alguna y estuvieran fuera de la mirada de las monstruosísimas aves rapaces.

Al tiempo se quitaron de la iluminada ventana de una construcción en ruinas mientras se acercaba un alado monstruo.

Cubiertos por la sombra de una pared, en la oscura noche, Bellatrix descubrió, cerca de ella y sus dos hijos, al amor de su vida, a sus hermanos y hasta a su propia madre.

Bellatrix no soportaba creer tamaña desgracia. Todos compartían su destino. ¿Qué había hecho? Su mente, su memoria, se negaban a recordar la aciaga hora que los llevó a todos a estos horripilantes momentos que parecían perpetuos.

Su mente se paró en seco cuando un monstruoso ser aterrizó ante ellos ocultos en la sombra y comenzó a husmear. Un susurro corrió entre la familia de Bellatrix enfilada con la espalda contra la pared: ¡No respiren!

Irónicamente Bellatrix fue la única que no pudo obedecer su propia orden por más que trató. Su fracaso rotundo llegó cuando contenía el aliento y su mente la traicionó evocando que había comido carne el día ese que fue alzada del suelo y tirada al engañoso tren.

Fue marcada por el monstruoso ser, en lugar de ser devorada, y en el aire el silencio se rompió por una voz que ordenó que quienes no fueron marcados abordaran los vehículos que los llevarían a su casa.

A Bellatrix le pareció como si hubiera terminado una edición más del juego malvado, pero no para ella porque entre sus pies y su calzado, sus sandalias, tenía la marca: unas hojas pequeñas o zacates verdes.

Rotundamente se negó a ir a lo que sabía era un seguro matadero, así que aún en la sombra se inclinó y creyó deshacerse de todas las pequeñas marcas verdes.

Sin saber que no lo logró porque unas se fueron más hacia la parte media de la planta de su pie, salió con su familia, todos en una fila horizontal y mirando al suelo, hacia los vehículos.

Bellatrix sintió de nuevo el terror porque se acercaban a dos seres monstruosos que hacían de colosos vigías a unos metros antes del carruaje que  esperaba a la familia.

Milagrosamente todos, hasta Bellatrix, lograron llegar y subir al vehículo, que estaba al mando de un auriga y bajo la supervisión de una mujer, ambos bajo las órdenes de los monstruos.

La alegría cundió entre la familia cuando el carruaje comenzó a avanzar –o mejor dicho a volar- hasta que alguien notó, por los edificios que pasaban, que no nos dirigíamos a casa.

Entre las voces desesperadas y miedosas, la responsable del grupo se abalanzó hasta el auriga y le ordenó retomar el rumbo. Él le replicó que tenía órdenes de llevarnos a… Bellatrix no logró escuchar, o comprender, el nombre del lugar. Pero la mujer no cedió: Tengo órdenes de llevarlos a … Bellatrix tampoco logró escuchar, o comprender, el nombre del poblado donde se encuentra la casa donde fue acogida.

Persuasiva, la mujer logró que el cochero tomara las riendas de otro carruaje y ella asumió el control del nuestro. El resto del viaje transcurrió tranquilo, aunque con la incertidumbre sobre lo que nos esperaba en el poblado.

Una ligera capa de polvo se levantó cuando el carruaje aterrizó en un terreno rodeado de alambre de púas. A nuestro encuentro salieron, de algo que parecía ser un vagón de tren, dos humanos.

En esa noche terrorífica, nuestro corazón se paró durante los segundos que los dos extraños tardaron en llegar hasta nosotros, que ya habíamos bajado del carruaje pero no nos atrevíamos a caminar.

La mujer les dijo que nos llevaba al poblado por órdenes superiores, pero en los ojos de ellos vimos que ya sabían que éramos fugitivos. Un relámpago iluminó la noche y lo siguiente que vimos fue a uno de los extraños tirado muerto en el suelo y al otro corriendo a otro vagón lejano a dar la alarma.

Nuestros cuerpos brincaron como si estuviéramos sincronizados en el mismo segundo y corrimos con la mirada y la vida puesta en la casa refugio.

Nuestros oídos se negaron a captar sonidos, temiendo escuchar el espantoso chillido y batir de alas, y nuestros ojos se rehusaron a apartar la vista de la anhelada casa para mirar el oscuro cielo por si se aproximaba alguno o algunos de los horrorosos seres alados…

Bellatrix ha muerto. ¿O acaso ha despertado?

Traición

Anochecía, yo caminaba sobre pasto verde, y lo siguiente que recuerdo es que todos mis familiares quisieron impedir que fuera al encuentro suyo

Yo no cedí. Como perseguida caminé rápido y, como no lograba subir por unos peldaños, opté por unas rocas que me parecieron rampas hacia una construcción de piedras, rocas casi negras por la humedad y el paso del tiempo

No me detuvo ni siquiera el ver que se acercaba el otro

Feliz, risueña, crucé el umbral y me encontré en una pieza amplia. Ahí estaba. Lo vi y mi corazón latió. Fui al encuentro y de golpe me paré en seco. No era la persona que yo recordaba, vestía muy pero muy diferente, y no quiso tocarme siquiera con un saludo de mano

Le exigí me diera el beso y el abrazo. Y entonces se paró mi corazón. Me dijo que No, que alguien le había advertido que se alejara de mí

Si la traición no bastaba, luego me mostró a su nueva alma gemela, alguien que yo jamás habría imaginado como su pareja

El dolor creció cuando esta persona intrusa solo rozó mis dedos cuando extendi mi mano para saludarle

¿Qué pasó? me preguntaba

No recuerdo cómo, pero fui convincente y los dos salimos del edificio de piedra. Afuera, sobre el pasto verde y entre el viento acariciante le confié mi corazón. Todo mi ser se arrojó en una aventura con la ilusión de triunfar, de conquistar, de lograr que me crea y quiera como lo hizo por primera vez si es que, en efecto, me quiso

Mi vida refulgió porque poco después, enseguida, estábamos solos los dos

Juntos, tumbados, hicimos planes de vida futura

Juntos amamos

Era feliz como soñé

Un día la vida me llevó a encontrarme con el otro. Me dijo que me esperaba, ahí estaría cuando yo quiera elegirlo, o cuando fuera viuda…

Me confió su esperanza. Y despertó mi duda: ¿en verdad yo amaba a la persona con quien vivía?

FIN

Este lunes 5 de diciembre supe lo que es la traición… Mi mente ya no es la misma

Xmatkuil en familia

Madre e hija cultivando

Hoy José, Mariana y yo hemos recorrido La Feria Yucatán en Xmatkuil 2011.

El primogénito, Pedro, no fue con nosotros; él irá con sus compañeros de clases.

Xmatkuil fue una experiencia divertida, pese a que no logramos recorrer toda la Feria.

Mi hija debutó como fotógrafa con su cámara heredada y capturó buenas imágenes. Lleva lo Mafafa en la sangre :D

Nos divertimos juntas posando a bordo de máquinas agropecuarias y hasta de un camión (camioncito) de bomberos.

Nos hartamos de comer chucherías, como dice José arrepentido ahora que es ya muy de noche.

Mariana se bebió dos bien frías, cocas claroo. Yo también dos bien frías, Sol por supuesto; la primera no contó porque estuvo caliente.

Los tres recorrimos la nave ganadera y nos sorprendió ver animales tan pero tan grandes, y también algunas crías. Algunos me miraron con sus ojos tristes.

También vimos un caballo enorme y un tigre pequeño y blanco. Cien pesos es la tarifa para recibir una foto de ti montando al primero o tocando al segundo, o sea lo que pagarías por cinco bien frías.

 

Tigre

Ya prácticamente en la salida nos topamos con los gigantes zancudos y otra vez a recolectar fotos del recuerdo de nuestra visita a Xmatkuil.

Por supuesto no podía faltar la foto junto a la fuente.

Otro día regresaremos para repetir la experiencia Xmatkuil; nos faltó recorrer la zona de juegos mecánicos y otras.

Eso sí este año prácticamente no hay eventos gratuitos. El circo, 15 pesos por persona; el cine de cuarta diversión, 10 por persona; el zoológico robótico, otros 15 por persona…

Para consumir: una coca, 8 o 10 pesos; una bien fría, desde 16 la media; un plato de sabritas, 35 o 40 pesos; una paleta, 15 pesos…

Y todo eso no sería posible si no pagas 15 pesos por persona para entrar. Los niños pagan desde los seis años de edad.

Y si llegas en auto, 30 pesos de estacionamiento

Soy yo

Flor en la iglesia de San Sebastián en Mérida Yucatán

“Soy yo”

Increíble pero cierto. Esta foto es parte ya del anecdotario de la familia.

Dos de mis tres hermanas menores han porfiado “soy yo” al ver esta foto que, en realidad, presumo, es mía.

Todos nos hemos reído una y otra vez a costillas de ellas, supongo que yo más que todos, al recordar las ocasiones en que una u otra decían y decían “soy yo”, sin que nadie lograra convencerlas de que no es así.

Esta es la primera foto de mi álbum. Ignoro si hubo otra antes, pero ésta es la más antigua que conservo. Tenía un año y dos meses, era el día de mi bautizo en la iglesia de San Sebastián.

Una niña gordita, como lo fui en toda mi infancia, cuando, según mi familia, me decían chispolvo o algo así porque era chaparra.

Dalia y Alejandra han recreado la misma escena al ver esta foto mía. Incluso alguna ha llorado porfiando que es ella.

Foto que es prueba de que las tres, casi casi, somos idénticas en cuanto a los rasgos físicos dominantes de nuestra madre.

Quizá pocas familias tengan esta historia: tres hermanas que se ven a sí mismas al mirar una misma foto.

Poki

Poki

Poki te han matado.

Duele

Pero te habrá dolido mucho, demasiado, a ti.

No entiendo cuál fue el momento en que esa persona decidió que debías morir y morir cruelmente.

Yo tengo culpa. Podría decir responsabilidad, irresponsabilidad, negligencia u otra palabra cualquiera. Pero la que mejor describe lo que siento es esa. Culpa.

Creer, confiar que vivimos en una calle donde no existe la maldad. Una calle tranquila donde hasta hace poco caminaba casi a la medianoche llegando del trabajo y te veía correr libre a tu antojo hasta que me veías u olías y venías corriendo hacia mí para brincar sobre mi e irte de nuevo corriendo alrededor mío.

Culpa. Porque te han matado cuando me llevaron al trabajo. Antes de subir al auto te vi olisqueando en la acera de una casa cercana. Fue la última vez que te vi vivo.

Culpa porque mientras yo me dirigía al trabajo a ti se te iba la vida entre grandes dolores. Y mis hijos afrontando tu pérdida, solo en casa y a tan poca edad.

Llevaba días acumulando tensión, mucha, pensando en que algo pasará. Días en que la idea de la muerte rondaba en mi cabeza y me impedía incluso cerrar los ojos para dormir.

Eras nuestro tercer hijo desde que llegaste ese noviembre de hace ya varios años. Me molestaba ver y oler tus gracias en la terraza pero me terminé acostumbrando a ellas. Aprendí a amarte y ello lo supe cuando descubrí que temía que murieras.

Esta tarde del lunes has muerto, te han asesinado con premeditación, alevosía y ventaja.

Yo en algunos momentos me preguntaba cómo te perderíamos. Si atropellado en algunas de tus escapadas o enfermo o de vejez.

Jamás pensé que cerca existiera una persona malvada que te envenenara y te causara una muerte cruel.

He fallado en cuidarte y ha ocurrido uno de mis peores temores. Temo que mientras yo trabajo ocurra una desgracia o, lo que es lo mismo, que al llegar del trabajo a casa me reciban con que he perdido, hemos perdido, a un integrante de la familia.

Esta noche tampoco puedo dormir. No es el miedo a la muerte lo que me mantiene despierta sino el imaginarte agonizando solo porque yo no supe cuidarte y amarte mejor.

Quiero recordarte como solía verte echado en la terraza sobre tus cuatro patas, como te vi a los ojos mientras este lunes en la mañana tendía mi lavado sin imaginarme que vivías tus últimos minutos con nosotros… porque alguien malvado decidió poner veneno en la calle.

Poki

¿Eres feliz?

¿Eres feliz?

Inesperadamente recibí esta pregunta el día que cumplí un año más de vida.

Me mente estalló en ideas contradictorias sin que la balanza se inclinara al sí o al no.

Es un ejercicio mental desgastante  el sumergirse en uno mismo para responderme “Sí soy feliz”  o “No soy feliz”.

Es un ejercicio revitalizante el explorar en los momentos que he vivido … y estoy viviendo.

Yo suelo decirme soy feliz. Quizá algunas veces no es más que un autoengaño en momentos en que afronto algún estrés, alguna crisis pasajera o de fondo.

Yo me digo soy feliz. Comparo mi vida con los que tienen más dificultades que afrontar y me siento afortunada.

¿Eres feliz?

Interrogante que llegó al fondo de mi mente y corazón y agitó violentamente un torbellino de ideas y emociones.

Y es que ese día festejaba mis 38 años. Pisaba el umbral de lo que ahora vivo como mi año 39, antesala para que me diga ya señora de las cuatro décadas como me bromea mi primogénito.

En mi mente le grité que nooooo a quien me hizo salvaje pregunta, y sin que mis labios pronunciaran sonido alguno enumeré todas las razones para tremenda respuesta.

Me asustó que mi ser vibrara y gritara en silencio tremenda respuesta y quise llorar en mi día feliz.

Luego mi ánimo se apaciguó, las emociones regresaron a su caudal, y mi mente se enfocó a lo bello de mi vida.

Sí, mi vida es bella y  feliz

Yo me digo soy feliz y me siento feliz

Una noche que disfrutaba una película las palabras para responderme a la pregunta ¿eres feliz ? llegaron.

Un personaje le dijo a otra: Para saber si eres feliz debes responder sí a tres preguntas, a las tres, no a alguna.

¿Amas dónde estás?

¿Amas lo que haces?

¿Amas a la persona con quien estás?

Oh, yo respondí, respondo, sí a las tres

Y mi corazón dio un vuelco, mi alma voló y mi mente halló paz

Curiosamente ser una cinéfila me ayudó a tener las palabras para expresar lo que yo no lograba decir y para tener la certidumbre total para gritarme a mí misma: ¡Soy feliz!

Mi mundo no es color de rosa, claro, tampoco un cuento de “y fueron felices para siempre” pero,  gracias a mi familia, a mi esposo, a mis hijos y a muchas personas valiosas que han enriquecido y enriquecen mi vida, he aprendido (pese a mi neurosis) a ser feliz.

Ahora solo espero tener la sabiduría para enseñar a mis hijos a ser, sentirse y saberse felices.

Les comparto un vídeo que alguien me compartió una vez y me alegró el día, la vida:

 

Ir a una boda nunca me ha gustado, salvo la mía por supuesto.

Este sábado fui a una boda que me gustó. Y no fue la mía, la mía ya tiene muchos años, 15.

Fue la boda de mi sobrina Fátima, ahora mi ahijada.

Creo que me gustó porque la misa fue especial. El sacerdote dio una homilía bella.

Habló de la promesa que nos hacemos, de la esperanza, de los problemas y de lo importante, valioso, en el matrimonio.

Cinco pilares.

Amar, dar sin esperar algo a cambio. O sea dejar en el pasado el individualismo, el egoísmo, el pensar, creer o sentir que ahora que nos casamos yo tengo el derecho a ser feliz. Hay que pensar en hacer feliz al otro, dijo el padre. Confieso que para mí es el más difícil, me cuesta dejar mi individualidad.

Respetar al otro. No olvidar que el otro piensa, siente, necesita, nos recordó.

Diálogo. Que no es lo mismo que platicar, porque uno platica del clima y otras trivialidades, pero eso no es dialogar, aclaró el párroco y me dije “tiene razón”. Los problemas siempre los habrá, por enfermedad, dinero, familia, pero si hay diálogo los superarán, dijo. Palabras sabias de alguien que no ha vivido en carne propia los vaivenes del corazón cuando alguna tempestad azota y amenaza con hundir tu barco y sientes que todo está perdido.

Fidelidad, lealtad. La infidelidad comienza en el pensamiento, baja al corazón y luego cobra vida con los actos, señaló sensatamente. No permitirnos el comenzar a pensar en otro (a).  Adiós a las fantasías!

Dios. El sacerdote sugirió que no suceda que la próxima vez que vengan  a misa sea el bautizo del hijo (a). Y he aquí otro talón de Aquiles mío.

Creo que de todo lo que dijo, lo que más me impactó… porque me recordó mis propios votos… fue la frase “amarse todos los días de su vida”. Tremenda promesa que hacemos cuando estamos enamorados, ilusionados, esperanzados!

Te acepto como esposo y prometo serte fiel
en las alegrías y en las penas,
en la salud y en la enfermedad,
y  amarte y respetarte
todos los días de mi vida

Fue una bella, luminosa tarde del miércoles 19 de junio de 1996 cuando nos prometimos amor eterno y fidelidad.

Comenzamos bien nuestra vida juntos. Es algo de lo mucho que hemos hecho bien.

Te veo y busco a aquel hombre que junto a mí alzó la mirada al altar y te encuentro siempre junto a mí, aunque físicamente no lo estés. Será porque te llevo como un sello en mi corazón

Tarde extraordinaria

Jugando a construir

Jugando a construir

 

Una tarde lluviosa fue la de este martes 16 de septiembre. Una tarde de tareas escolares tambén.

Fue una tarde extraordinaria, porque las caras infantiles concentradas o azoradas y las risas suplieron a las notas por editar y al café de la oficina laboral.

Una tarde que entró al balcón de los recuerdos por los minutos intensos que vivi, ya sea por la renuencia  de Marianita a seguir las indicaciones maternas y entrar por momentos al club de los “brazos caídos” o por los ojos conquistados de Pedrito interesado en la historia de la Independencia de México que le contaba. y sus manos prestas para armar con pedazos de planila su propio relato de la gesta insurgente.

Ahora, primeras horas de la noche, ya se bañaron y estan viendo tele juntos, de nuevo compatiendo sus pleitos y roces infantiles, gestas inocentes que derivan en una amonestacion paterna… El silencio ronda por minutos pero es roto ahora por su charla sobre la película que ven juntos, Crónicas de Narnia, y la fugaz rencilla es asunto pasado.

También es historia el momento en que, minutos antes, Mariana dio muestras de su habilidad maniopuladora: logró que su hermano se bañara primero, con el gancho de quien se bañe primero ganará la televisión. Apenas se fue Pedro de la cama, donde los tres pasábamos el tiempo, ella soltó la risa y sus ojos relampaguearon disfrutando su triunfo… Eso porque nunca quiere ser la primera de los dos en bañarse… aunque sí desea haber sido la primogénita porque, supone, que es sinónimo de importante.

Aún quedan innumerables segundos de la noche antes que sea hora de acostarlos a dormir porque mañana se reanudan las clases tras el puente escolar que se inicio el sabado 13 y concluye este martes 16, con motivo de la Independencia.

Mañana serán nuevas historias que vivir.

Palabras ocultas

Todo un logro bailar el ula ula

Todo un logro bailar el ula ula

Todos llevamos a diario nuestra “carga” de palabras

 mas no todos las expresamos verbalmente.

Son pensamientos y sentimientos

que pueden aflorar ante los demás, cobrar vida,

pero muchas veces optamos por guardar en vez de compartir.

Son trazos de una vida cuyos colores y sabores permanecen guardados

por los esquemas sociales aprendidos desde que nacimos y son dificiles de romper a cualquier edad.

 

Los segundos de nuestra vida pasan ante nuestros ojos, oídos, nariz, boca y piel

y se van como lo fugaces que son.

 

Una duda carcome a mi “yo” mental:

¿Qué vida seguirá a esta vida que vivo?

Es una incertidumbre saber que a cada segundo, con cada latido, me acerco a eso que llamo muerte.

Mi mente se llena de interrogantes

que acallo con otros pensamientos para olvidar mi temor a lo desconocido.

Entonces decido centrarme en lo valioso de mi vida,

esas risas y miradas que cantan a mis oidos e iluminan mis ojos

¡Y es tan fácil olvidar que mientras vivo estoy muriendo!

Familia en construcción

 

Recuerdo con ironía aquella vez que dije que antes que los hijos está la pareja, que si primero no se atienden las necesidades de los esposos luego entonces como pareja no podriamos atender las necesidades de los hijos.

En ese entonces estaba embarazada de Pedro y, con dos años de matrimonio, vivía la luna de miel, aquella etapa en la que vives para tu pareja que vas descubriendo y conociendo.

Aún no sabía de decepciones. Yo escuchaba a una compañera que me compartía los problemas que tenía con su esposo y hoy descubro que en ese momento entendia lo que me decia pero no lo comprendia al ciento por ciento. Yo no había vivido esa fase, era aprendiz en las artes de la convivencia conyugal.

Hoy, casi diez años después, mi vida ha pasado muchas etapa. La mayoría felices, con muchas bendiciones que agradecer, y algunas dolorosas, unas fáciles de olvidar porque esta en juego la propia sobrevivencia pero otras cuestan trabajo superar.

Cada vez que le digo a mi hijo mayor “No digas: ‘No puedo’. Hazlo” simultáneamente mi conciencia me reprocha que yo no he podido superar el dolor de sentirme herida por quien juré amar hasta mi último aliento.

Hoy siento que mi ideal de tener una familia unida será sólo eso, una idea. Y el tiempo para concretarlo se me agota a cada día… Pedro y Mariana son las luces de mi vida pero están creciendo y elegirán su propio sendero en unos pocos años. Entonces todo estará dicho y hecho y yo no podré rectificar. Por eso ahora deseo que mis errores sean pocos para que ellos a su vez sepan elegir la vida honesta y de trabajo.

Recuerdo cuando estaba por concluir mi tercer año de bahillerato. Tenía 17 años, anochecía y me mecía en una hamaca junto al ventanal en la casa de mi abuela paterna, María. Me pasé un  buen rato pensando, evaluando opciones para decir qué carrera estudiar.

Al final elegí ser maestra creyendo que daria clases de mañana y tendría el resto del dia para mis hijos.  La realidad es que hoy trabajo de tarde-noche de lunes a domingo y descanso un día entre semana, asi que las tardes no las dedico a mis hijos, salvo un dia de cada siete.

Hoy me esfuerzo por cumplir mis propias expectativas sobre mi tarea de madre. Es difícil y no sólo porque trabajo. Es complicado porque se necesita de talento, y ganas por supuesto, para mediar entre los deseos y necesidades de mis dos hijos y compaginarlos con los míos… con el menor daño posible para ellos podría añadir.

Cada día que anoche y mis hijos estan risueños, cansados pero contentos, es el momento en que siento  una enorme gratitud con Dios por permitirme hacerlos felices, a mi esposo porque compartió mis embarazos, y a mi madre que me enseñó a soñar con tener una familia feliz.

En el silencio de la noche, cuando mi mente está por ceder al sueño, suelo platicar con Dios y creo que él me escucha. No sólo le agradezco sus bendiciones sino le pido que me enseñe a amar mejor porque sé me cuesta confiar. Luego pienso en mis abuelos y platico con ellos. Me gusta imaginar que me escuchan y cuidan de la familia desde donde se encuentran.

Esta es mi familia y está en proceso de construcción.

Paseo en lancha

Paseo en lancha

Prueba superada

 

Los temores nos atan a momentos que pueden alargarse por mucho tiempo.

Uno de ellos es el temor al dolor. Ese que me hizo dudar de la fortaleza de mi pie derecho a 14 dias de un esguince de segundo grado.

Lo bueno es que además del temor en nuestra vida hay perseverancia, esa fuerza que te impulsa a actuar insistentemente pese los obstáculos hallados en nuestro camino.

En mi caso ver que se acercaba la hora para entrar a trabajar, despues de los 14 días de licencia por incapacidad médica, me hizo comenzar a caminar de puntitas, con los dedos.

Minutos después me atrevi, pese al temor al dolor, a asentar todo el pie sobre el suelo. Aunque no dejé caer todo mi peso sobre mi pie lesionado pude desplazarme, apenas unos centímetros por paso. Desde entonces ya camino con mis dos pies asentados en tierra firme, aunque eso sí el derecho no queda mirando plenamente al frente porque ¡duele! sino orientado a la derecha.

Minutos mas tarde llegó la hora de enfrentarme a otro temor, el de sufrir una nueva caída, ahora por subir las escaleras de mi centro laboral.

Fueron momentos larguisimos en las que contuve el aliento al dar cada uno de mis primeros pasos con el pie derecho en el serpeante camino ascendente. Después los pasos fueron más “seguros” y hasta me decidi a  subir un escalon por cada paso en vez de seguir subiendo los dos pies en un escalón y luego en el otro.

Estoy segura que en unos días esta historia me parecera insignificante, como cuando tenía la plena facultad de caminar antes de mi caída de la mañana del domingo 7 de septiembre, pero escribo estas líneas para no permitirme olvidar la fragilidad de mi cuerpo.

Desde aquí agradezco a todos mis familiares que me ayudaron a sobrellevar la dificil situación que se vive al estar inmovilizada por un esguince. Mi esposo José, mis dos hijos Pedro y Mariana, mi mamá Antonia y mis hermanas Dalia, Gaby, Toña y Maribel.

También a mi amigo Alvaro, que estuvo de visita en Mérida y en vez de llevarlo a recorrer los vestigios mayas de Oxkintoc, terminó acompañandonos a dos hospitales ese domingo 7 para que yo recibiera atención médica.

Desde el corazón y el alma les agradezco todo su tiempo y cuidados que generosamente me dieron.

Mañana lunes 22 será otro día para superar nuevos temores, como el subir y bajar de un autobús.

La familia casi completa

La familia casi completa

¿Soñar es no vivir?

 

Recuerdo poco. Pero me acuerdo que era un día seminublado y caminaba en la escuela amplia y de varios edificios, en busca de mis hijos porque era la hora de salida. Caminaba hacia uno de dos pisos y vi cuando la maestra de Mariana salía seguida de la fila de niños de primero de primaria. Al llegar junto a mi hija, la tomé de la mano y le pregunté a la profesora si ya me la podía llevar. Luego le dije a mi preciosa “Quitate esto, hace calor” al mismo tiempo que le retiraba el suéter, ese de color rosado que su abuela le tejió en unas cuantas semanas.

¿Y Pedro? Nunca llegué a sacarlo de su salón o, al menos, nunca lo encontré a la salida de clases… ¡porque desperté!

Sí, fue un sueño, uno de tantos que he vivido literalmente mientras duermo.

Y quien me conoce sabe que duermo mucho, así que tengo sueños para llenar bibliotecas.

Yo no sé si soñar es un talento pero, sea lo que sea, yo lo tengo.

De hecho, creo que hasta he logrado progresos… Sucede que si me despierto y se trunca mi odisea pues puedo continuarla si me vuelvo a dormir.

Lograr esta “habilidad” me llevó tiempo, pues pasó mucho desde que un día pensé que sería extraordinario hacer esto… hasta que descubrí que lo había hecho.

Recuerdo la sensación que experimenté la primera vez que se cortó mi ”película” y, al volverme a dormir segundos o minutos después, se reanudó la historia que vivía a todo color e intensamente en los brazos de Morfeo. Eso sí, hoy no recuerdo qué hice o dije en ese sueño.

En general, mis sueños son aventuras, la mayoría de las veces atrevidas o peligrosas, como persecuciones, historias familiares o “continuaciones” de cosas que tengo dando vueltas en mi mente.

Las “películas” que no me gustan vivir son aquellas donde algun familiar mío la pasa mal. Uno de estos sueños que tuve recientemente aún permanece en mi consciencia: José, mi papá y yo estabamos en una muralla o un cerro o algo así, en fin en un sitio elevado, y yo le gritaba a mi mamá que pronto llegara al pie de una escalera y subiera hasta donde estabamos nosotros… Recuerdo que ella subía cuando yo moví la escalera, supuestamente para asegurarla mejor al borde, pero ésta se tambaleó y cayó con mi mamá. Ella quedó tirada en el suelo, dentro de lo que parecía ser un cañon, mientras el agua llegaba y comenzaba a subir. Entonces vi como mi madre y mi hermano mayor eran cubiertos por el agua.

Este sueño me roba la paz… Cuando sueño con agua mi familia se reduce. Yo era una adolescente cuando asocié los decesos familiares con mis sueños sobre inundaciones.

Claro, no le di mucha importancia a mi primer sueño con inundaciones pero poco después falleció mi abuelo tras el paso del huracán “Gilberto” y entonces a posteriori “interpreté” ese encuentro con Morfeo  como un aviso y comenzaron mis tristes asociaciones.

Entre las interrogantes que rondan en mí una es ¿será que mis sueños son parte de mi propia vida y entran en “pausa” cuando despierto para retomarlos, por otro ángulo o tema, cuando de nuevo me acuesto? o, como aquella pelicula de Demi Moore, ¿y si los sueños son en realidad mi vida y la realidad mi sueño? Lo que equivale a dar por válido que tenemos invertidos los significados de las palabras sueño y realidad.

Quizá sea sólo estrategias de mi mente para mantenerse “ocupada” pero, mientras tanto, yo sí que disfruto soñar.

Y me considero muy afortunada porque conozco personas que me han dicho “Yo no sueño” o “Rara vez tengos sueños”. Lo que para mí significa que se pierden todo un mundoooo

Ya me voy porque ya es de madrugada y me queda poco tiempo para SOÑAR, antes que deba levantarme para ayudar a los niños para entrar a la primaria.

Los maestros mexicanos se encuentran entre los peor pagados de los países de la OCDE, informa el estudio Panorama de la Educación 2007.

 

Los salarios de los profesores de primaria con 15 años de antigüedad laboral en escuelas públicas van de los 15,000 dólares anuales en Hungría, a 51,000 o más en Alemania, Corea y Suiza y exceden los 88,000 en Luxemburgo, reporta.

 

En México, los maestros de primaria perciben un salario inicial de 11,818 dólares anuales (poco menos de mil dólares mensuales) y, tras 15 años de experiencia, cobran máximo 16,784 dólares.

 

Sólo superan a sus homólogos de Israel e Hungría, cuyos ingresos anuales tampoco  llegan a 20,000 dólares. Los de Hungría, los peor pagados de los 36 países del estudio, comienzan ganando 11,818 y a los 15 años máximo perciben 15,622 dólares anuales.

 

“Los salarios máximos son por regla general alrededor del 70 % más alto que  los de partida, tanto para primaria como secundaria, aunque este cálculo diferencial por lo general varíe entre los países, al igual que el número de años que le toma a un profesor progresar por la escala”, indica la OCDE. 

 

Sin embargo, en Corea los salarios en ‘la cima de la escala’ son casi tres veces los salarios de partida, pero toma 37 años alcanzar esa cima, destaca.

 

En Finlandia, el país con el mejor desempeño en ciencias y segundo en matemáticas y lectura en el Programa Internacional de Evaluación de los Alumnos (Pisa 2006) –que evaluó a jóvenes de 15 años de 57 países de la OCDE-, los profesores de primaria ganan 27,723 dólares anuales al principio y 32,406 tras quince años de experiencia.

 

Luxemburgo -que en Pisa 2006 ocupó las posiciones 34 en ciencias, 28 en matemáticas y 29 en lectura- tiene los mejores salarios en primaria: se inicia con poco más de 60,000 dólares anuales (cinco mil mensuales), a los 15 años, llega a poco más de 80,000 y el tope a alcanzar es de poco más de 120,000 (diez mil dólares al mes).

 

“Los salarios de los profesores son bajos en términos absolutos en México, un poco más de la mitad del promedio de la OCDE”, admite Blanca Heredia, directora del Centro de la OCDE en México para América Latina.

 

 

SALARIOS ALTOS, COMO PORCENTAJE DEL PIB PER CÁPITA

 

Pero, añade, los salarios de los profesores en México están entre los más altos si se compara con el PIB per cápita nacional.

 

Los salarios de los profesores de primaria con 15 años de experiencia en escuelas públicas son dos veces el PIB per cápita en Corea y México, mientras en Islandia y Noruega las remuneraciones son el 75% o menos, afirma la OCDE.

 

En Corea, el salario de esos maestros es de 2.34 el PIB per cápita; en México, de 1.58; en la OCDE, 1.28; en Finlandia, 1.05; Francia, 1.03; Estados Unidos, 97%, y en Hungría, 89%.

 

“Los salarios de los profesores se han elevado en términos verdaderos entre 1996 y 2005 en prácticamente todos los países. Los mayores aumentos se observan en Finlandia, Hungría y México”, dice la OCDE.

 

MENOS DÓLARES, PERO MÁS ALUMNOS, PARA PROFESORES EN MÉXICO

 

Sin embargo, en los países de la OCDE los profesores de primaria en escuelas públicas empiezan cobrando en promedio 27,723 dólares al año y a los 15 años cobran máximo 37,603, cuando en México los salarios inicial y tope son de 11,818  y 16,784 dólares anuales.

 

Pese a que están entre los peor pagados, los profesores mexicanos atienden a más alumnos comparado con el promedio de la OCDE.

 

“La proporción de estudiantes-profesores en México ha aumentado en educación primaria a 29 alumnos por profesor, 8 más que el promedio de la OCDE (17)”, informa Blanca Heredia.

 

“En educación secundaria en México, hay más del doble de estudiantes (34) comparado con el promedio OCDE (14)”.

 

En postsecundaria, en el país hay el doble (26) del promedio OCDE (13).

 

Corea, el país líder en lectura -el cuarto mejor en matemáticas y undécimo en ciencias- en PISA 2006, tiene 28, 21 y 16 alumnos de primaria, secundaria y postsecundaria por profesor, respectivamente, es decir, más que el promedio de la OCDE pero menos que en México.

 

Finlandia, líder en Pisa 2006, tiene 16, 10 y 18 alumnos por profesor en primaria, secundaria y postsecundaria.

 

MAS HORAS DE CLASE PERO MENOS APRENDIZAJE

 

Las horas de trabajo magisterial en México varía en la primaria y secundaria.

“En primaria, la carga de enseñanza, 800 horas al año, es ligeramente menor que el promedio de la OCDE”, destaca Blanca Heredia.

 

“En secundaria, el promedio de horas de clase por año en México es de 1,047, el mayor número de horas de enseñanza de la OCDE, con excepción de Estados Unidos (unos 1,100 en primaria, secundaria y educación media)”.

 

En América Latina, Chile supera a México, con unas 900 horas de clase en esos tres niveles educativos, en tanto Brasil destina 800 horas de clase también en los tres niveles.

 

Chile superó también a México en Pisa 2006, pues ocupó las posiciones 44 en ciencias, 47 en matemáticas y 38 en lectura, en tanto los adolescentes mexicanos se ubicaron en los sitios 49, 48 y 43 en esas materias.

 

Brasil, a su vez, tuvo bajos desempeños en ciencias (posición 52), matemáticas (54) y lectura (49) en Pisa 2006, y Estados Unidos su ubicó en los puestos  29 en ciencias y 35 en matemáticas -superiores a México-, pero no proporcionó cifras sobre lectura.

 

En Finlandia, líder en Pisa 2006, por el contrario hay 550 horas de clase en educación media, 600 en secundaria y casi 700 en primaria, es decir, disminuye el tiempo en el aula conforme el alumno avanza de nivel.

 

Panorama de la Educación 2007, dice Blanca Heredia, es una herramienta valiosa para el nuevo gobierno federal de México, puesto que ofrece una visión de conjunto (recursos, calidad y equidad) sobre los principales retos a los que se enfrenta en esta materia. 

 

 

 

México ha hecho inversiones importantes en educación pero, a pesar de los altos niveles de gasto respecto al PIB y los recursos públicos disponibles, el gasto por estudiante permanece bajo en términos absolutos, admite Blanca Heredia, directora del Centro de la OCDE en México para América Latina.

 

De 1995 a 2005, el gasto público en educación, como porcentaje del gasto público total, pasó en México de 22.4 a 23.1%, informa el estudio Panorama de la Educación 2007 de la OCDE.

 

En Finlandia, el país con el mejor desempeño en ciencias y segundo en matemáticas y lectura en el Programa Internacional de Evaluación de los Alumnos (Pisa 2006), aumentó de 11 a 12.8 por ciento, un incremento menor incluso que el promedio de la OCDE, que en el mismo lapso subió de 10.6 a 11 por ciento.

 

Sin embargo, como porcentaje del PIB, la inversión pública en educación en México subió de 5.6 en 1995 a 6.4 en 2004, cifra que Finlandia destinaba en 1995 y aumentó a 6.8 en 2004, abunda el estudio.

 

“La mayor parte del gasto en educación en México está ligado a los salarios, dejando muy poco espacio para mejorar la relación estudiantes-personal educativo o para invertir en mayor tiempo para instrucción o recursos educativos”, reconoce Blanca Heredia.

 

$91 PARA GASTO CORRIENTE Y $3 PARA INVERSIONES

 

En México, de cada 100 pesos que se gasta en educación, 97 son para gasto corriente y sólo tres pesos son para invertir, cuando el promedio en la OCDE es de 91 pesos para gasto corriente y nueve para capital.

 

Finlandia ni siquiera llega a ese promedio: el 89% del total que destina a educación es para gasto corriente y el 11 para capital, lo mismo que Estados Unidos, precisa el estudio.

 

EL DINERO EN EDUCACION… PARA SALARIOS

 

 

De los 97 pesos de gasto corriente, de cada 100 que México destina a la educación, 84.5 son para pagar salarios de los profesores; 10.6 para otros salarios y 5 para otros gastos corrientes, detalla la OCDE.

 

El promedio de la OCDE son 66.8% para salarios de los profesores, 7.9 para otros salarios y 25.3 para otros gastos corrientes.

 

Finlandia, en cambio, destina el 54.4% de sus gastos corrientes en educación a los salarios de los maestros,  el 11.6 a otros salarios y 34% para otros gastos corrientes.

 

 

APRENDIZAJES ALCANZADOS

 

En Pisa 2006, México ocupó la posición 49 en ciencias, con 410 puntos en la lista de 57 países que encabezó Finlandia con 563. Estados Unidos alcanzó el sitio 29, con 489, y Luxemburgo, cuyos profesores de las primarias públicas son los mejores pagados del orbe, el 34, con 486.

 

En comprensión lectora, el país se ubicó en el lugar 43, con 410 puntos,  en la tabla presidida por Corea, con 668. Estados Unidos, el último, y Luxemburgo, el 29, con 479.

 

En matemáticas, México se posicionó en el lugar 48, con 406 puntos, de la lista encabezada por Taipei, China, con 648. Estados Unidos ocupó el sitio 35, con 474 puntos, y Luxemburgo, el 28, con 490.

 

PISA es una prueba que la OCDE aplica cada tres años a los países miembros y no miembros, para evaluar el nivel de de conocimiento y habilidades de los estudiantes de 15 años, independientemente del grado escolar que cursen. México ha participado en PISA 2000, 2003 y 2006.

 

“El gasto en educación ha venido aumentando en todos los países de la OCDE”, afirma Blanca Heredia. “La productividad de ese gasto, sin embargo, ha declinado pues la calidad ha permanecido constante y, en cambio, los costos se han incrementado. Los resultados del aprendizaje podrían aumentar 22% a los niveles actuales de gastos; los mismos resultados podrían obtenerse reduciendo 30% los recursos invertidos”.

 

“Para ampliar la cobertura y mejorar la calidad no basta aumentar la inversión, resulta indispensable mejorar la asignación de recursos y elevar la eficiencia del gasto”, destaca la directiva, en sus conclusiones para México del estudio Panorama de la Educación 2007.

 

“Los dos mayores desafíos del sistema en su conjunto son calidad educativa y equidad en el acceso”, señala.

 
Yucatán es el estado más corrupto en la Península y el noveno del país, informa la organización Transparencia Mexicana en su informe bianual “Indice Nacional de Corrupción y Buen Gobierno 2007″, que presentó en abril de 2008.
 
De hecho, la corrupción en Yucatán va en aumento, pues el Indice de Corrupción subió por segunda vez consecutiva en 2007 y se ubicó en el sitio 24 de los 31 estados con buen gobierno.
 
Según el informe de Transparencia, el Indice de Corrupción (IC) en Yucatán fue de 6.8 en 2001, de 4.8 en 2003, de 6.7 en 2005 y de 8.9 en 2007. No obstante, la corrupción yucateca es menor que la nacional, cuyos índices fueron, en esos años, 10.6, 8.5, 10.1 y 10.
 
El Indice registra el número de veces en que se pagó un soborno o “mordida” por cada 100 veces que se realizó un trámite o se obtuvo un servicio público. Por ello, si el índice aumenta ello significa que la incidencia de corrupción en un trámite o servicio se incrementó. Por el contrario, un índice menor refleja una frecuencia más baja de soborno en ese trámite o servicio.
 
En la Península, Quintana Roo es la entidad menos corrupta y el sexto con buen gobierno, o sea el vigesimoséptimo corrupto, de acuerdo con el reciente informe de Transparencia Mexicana.
 
Incluso su IC va en descenso y mejoró mucho en el reciente bienio: de 6.1 en 2001 pasó a 3.7 en 2003, a 9.4 en 2005 y a 5.8 en 2007.
 
Campeche también bajó en su Indice de Corrupción pero poco. La entidad ocupa el sitio 19 de los 31 estados corruptos, es decir,  se ubica en el sitio 16 de las entidades con buen gobierno.
 
Su IC bajó de 7.3 en 2001 a  5.7 en 2003, pero subió a 7.8 en 2005. No obstante, en el reciente bienio disminuyó a 7.2.
 
En el país el Estado de México es la entidad con la mayor corrupción, con un índice de 18.8, y Colima, con la menor, 3.1. 

A México le urge una educación en las familias, escuelas, empresas y en todas las instituciones que forme mexicanos innovadores (creativos) para competir por los mercados mundiales de consumidores, afirma Sergio García de Alba, secretario de Economía de la Federación de octubre de 2005 a noviembre de 2006.

De hecho, indica en una entrevista en Mérida, Yucatán, México tiene muchos habitantes con potencial innovador.

“Según estudios, el 85% de los niños son creativos… preguntan y exploran para conocer el mundo. En los adultos, sólo el 15% lo son ¿Qué pasó con el otro 70%? Sucedió que las instituciones fallaron en promoverles su capacidad creativa o innovadora”.

Sin embargo, no basta promover la innovación en los mexicanos para que sean competitivos. Además, afirma, es necesario que México oriente a sus nuevas generaciones a las ciencias y tecnologías, porque sólo mediante el desarrollo de las mismas progresará en la competencia por los mercados mundiales de consumidores y las inversiones.

“México también debe dejar su educación memorística y enseñar a los niños y jóvenes a aprender a aprender, a fin de que por sí solos puedan ampliar sus conocimientos y habilidades para desempeñarse en cualquier área.

“Ello implica promover la enseñanza multimedia y a distancia, en la que un profesor puede atender a varios alumnos a la vez, en lugar del modelo tradicional centrado en el profesor ante educandos en un mismo sitio.

COREA, MODELO EN EDUCACIÓN

“Corea del Sur es, según la OCDE, el país más innovador en Asia. En este continente se enseña las matemáticas con multimedia, incluyendo juegos, desde la niñez, así que cuando se es joven no es difícil elegir carreras del área.

“En ese sentido, México debe resolver de raíz los problemas de la enseñanza de las matemáticas y las ciencias en la primaria y educación media. Además se requiere de una mayor inversión en centros de cómputo y más empresas pequeñas y medianas de enseñanza del inglés, pero con nuevas metodologías, con multimedia”.

De hecho, destaca, hoy día se necesita ya no sólo hablar inglés sino también otros idiomas.

“Claro que para todo esto se necesita invertir en infraestructura”, reconoce.

¿Es viable hacer estos cambios de métodos y contenidos?

“Sí. Para ello se necesita que haya más inversión privada en la educación básica, en primaria y secundaria. Ahora está más concentrada en la educación superior, en las universidades y tecnológicos”, responde.

¿Existe un proyecto en ese sentido?

“Bueno, conozco a algunos empresarios que se lamentan de las condiciones de la educación en México y yo les he preguntado ¿por qué no invierten en formar al personal que necesitan, en vez de estarse quejando?

“El día que la iniciativa privada construya escuelas con todos los recursos necesarios, como los equipos tecnológicos, para niños de familias de escasos recursos, es decir becados, entonces ayudarán mucho a mejorar la educación en México”, añade.

Presenta a Corea del Sur como un modelo a seguir ¿qué características competitivas de los coreanos deberíamos de copiar los mexicanos?

“Primero, la enseñanza de las matemáticas mediante juegos desde la niñez; ellos no aprenden matemáticas en la escuela, sino en su vida cotidiana. Segundo la educación por multimedia y a distancia, que ya no se dependa de la presencia del maestro. Tercero, promover la innovación o creatividad desde la preprimaria y en todas las instituciones, incluyendo las empresas; y cuarto, más disciplina y trabajo en equipo en todas las instituciones.

“En México hay permisividad. Por ejemplo, una persona puede ir a la escuela y no estudiar y no pasa nada, cuando si se ve que un joven no pone de su parte en sus estudios, se le debería dar el lugar y el financiamiento que ocupa a otro que quiso pero no pudo entrar a la escuela.

“Además, en el país hay un esquema individualista. Se debería de promover el trabajo en equipo colaboracionista en la familia, la escuela, la empresa, etcétera. Que haya compromiso personal con las instituciones”, subraya.

 

El tacto y la presencia física son riquezas que a veces desperdiciamos.

La noche del miércoles no fue una de esas ocasiones.

Extraordinariamente, salí del trabajo a las ocho de la noche y llegué a la casa justo cuando los niños se disponían a dormir.

En el trayecto a la casa me dije que llegaría a tiempo para un programa de televisión que comenzaría a las nueve. Había vistos los anuncios muchas horas antes pero al verlos me dije “A esa hora estaré saliendo del trabajo, si es que tengo suerte”.

La tuve y la tuve toda conmigo. Porque mi niña, como es su costumbre, me pidió que le cantara para que duerma.

El cuadro empezó mejor. A mi primogénito se le ocurrió que su papá le pusiera el CD de la Biblia y allá fue su padre a darle gusto.

En la hamaca bajo el sol

En la hamaca bajo el sol

El vaivén de las hamacas de mis dos hijos, con un poco de mi ayuda y mucha de los pies de mi primogénito, tuvo como fondo el relato de la Creación, Adán y Eva, Caín y Abel, y Noé y el Diluvio… Hasta ahí avanzó el CD porque llegó la hora de mi “concierto de las dos hamacas”, que no le hace para nada competencia al reciente de Chichén pero tiene alta demanda cada día que descanso en el trabajo.

Lo mejor fue que mientras entonaba mi habitual repertorio de canciones católicas,  mi hija me tomaba de la mano y me acariciaba con uno o dos dedos.

¿Qué más se le puede pedir a la vida si tienes hijos como los nuestros, míos y de José?

Dios me miró y tocó esta noche. Ojalá todos pudieran vivirlo.

Yo soy muy afortunada

Ciudades entre la selva

Es toda una experiencia sentir el sol quemante y sudar a cántaros mientras caminas en senderos que rompen la selva para conducir a esas piedras preciosas convertidas en edificios que muestran la grandeza maya.

Invariablemente el viento te bendice con esa brisa que te da una tregua del avasallante calor.

Y si subes a la cima de un edificio maya, es impostergable detener tu marcha para admirar la hermosa ciudad levantada entre la selva.

No puede faltar el descanso a los pies de uno de los edificios o, mejor, de los árboles cuyas ramas nos brindan el placer que dan la sombra y el viento.

Son edificios que fueron testigos del ir y venir diario de hombres y mujeres mayas que habitaron estas tierras hace más de medio siglo, tomando en cuenta que Colón llegó a América en 1492 y encontró pueblos “no civilizados” mientras Europa estaba sumergida en una guerra comercial por piedras preciosas y especias orientales.

Hoy son los mismos edificios, en esencia, pero sólo testigos ocasionales de la vida de los turistas que llegamos  para visitarlos. Subir sus peldaños pone a prueba nuestra agilidad física, tocar sus piedras nos hace experimentar la frescura de las mismas y saborear los contornos de las figuras con que los mayas decoraron sus construcciones, cuartos o rodear las estructuras superiores que coronan los edificios es retar a las alturas y sentir el golpe del sol y el viento en tu cuerpo.

Toda una experiencia para quien vive en una ciudad y pasa los momentos entre la casa y el trabajo, el tráfico de vehículos y personas, lagente en las tiendas, cines, parques, escuelas y otros sitios públicos que son los escenarios diarios de nuestro devenir existencial.

Al final de cada paseo por una ciudad maya, uno se siente agotado físicamente pero dichoso de haber tenido la oportunidad de conocer y explorar una cultura, una cultura que vive en nosotros los yucatecos aunque residamos en una ciudad.

Saber que tus ancestros fueron gente sabia que hoy sorprende al mundo con sus obras, expresiones de su vasto conocimiento, es simplemente todo un orgullo.

Con un amigo o en familia he tenido la dicha de descubrir, e incluso redescubrir, Ek Balam, Chichén Itzá, Uxmal, Mayapan, Sayil, Labná, Kabah y Acanceh… Quedan muchas ciudades por explorar, como el vasto Calakmul, el colorido Palenque y el altísimo Tikal.

Dos son uno

Dos son uno

Con uno o dos brazos, los abrazos tienen el poder de saciar el hambre de amor, de dar consuelo, de hace

rte reír… en fin es un puente que, por un momento, hace que dos personas se sientan una sola.

Son abrazos auténticos, diferentes a los que damos por cortesía social. Son abrazos que comparten.

A veces los esperamos porque ya conocemos quien los reparte por doquier, pero a veces te sorprenden porque o estabas distraida o simplemente no los esperabas. Estos son los que más se disfrutan, claro si la persona que te los obsequia es de tu entorno íntimo o de tu agrado… si no… es otra historia.

Estos abrazos auténticos por lo general son escasos, como especie en peligro de extinción que sólo se dejan ver en contadas ocasiones entre la selva de los ajetreos y estrés diarios.

Uno de ellos apareció en mi vida el jueves 9 en la noche y me alegró enormemente el corazón y trajo paz a mi espíritu. La autora del memorable abrazo fue una de mis hermanas menores, de ojos grandes y bellos y corazón expresivo.

Abrazo eterno

Abrazo eterno

Un abrazo autético es un oasis que rompe el esquema de relaciones interpersonales frías o distantes.

Mis abrazos que más valoro son los de mi madre, quien es ejemplo de fortaleza y emprendimiento; mi padre, que aunque escasos me ha regalado algunos; de mis abuelas materna y paterna, más de la primera que de la segunda pero seguramente porque mi familia creció con ella; mis hermanas, solidarias conmigo; mi hermano menor mulix, que parecen apretones más bien pero no queda duda que te abraza; mis hijos, espontáneos al expresar “Te quiero mucho, mucho” y también espontáneos al abrazar y acariciar.

Una hojeada a mi vida, como la de este momento, me dice que sí, fui y soy amada.

Yo he dado abrazos y de ellos algunos tantos han sido auténticos para las personas valiosas de mi vida. Ojalá ellas lo hayan sentido sin duda alguna.

A ti que lees te doy un abrazo fuerte

Sin palabras

Sin palabras

Mis fracasos escolares

Fracasar en mi época

Fracasar en mi época

 

El temor fracaso escolar se vive quizá en todos los hogares y debo reconocer que en la familia en la que crecí era rotundamente inadmisible.

Ahora, en la familia que construimos mi esposo, yo y nuestros hijos, también lo es pero los roles se han invertido en esta relación de presiones: Yo la ejerzo, que ya no la recibo, sobre mis niños.

En mi vida escolar sufrí pocas derrotas marcadas con plumas de tinta roja en las tarjetas de calificaciones ¡pero cómo me dolieron dos de ellas!

En primero de secundaria, durante mucho tiempo me negué a reconocer conceptualmente que había “ganado” mi primer 5, que por su color rojo destacaba en la fila de calificaciones color azul. Con ese cinco se rompió la racha de buenas notas que traía desde el “parvulito” de doña Trini, donde aprendí a hacer planas de tareas en silencio.

Ese primer cinco lo obtuve en Ciencias Naturales. De este episodio recuerdo que “troné” porque no aprendí todo lo referente a las eras geológicas, incluyendo el tema de dinosaurios que, años después por esos giros de la vida, se convirtió en la pasión de mi hijo mayor que derivó en la adquisición de libros sobre esos reptiles gigantes. Al menos, estoy segura él no reprobará el examen sobre este tema.

A ese primer 5, le siguió dos años después otro fracaso escolar, al menos desde mi perspectiva.

Entonces cursaba el tercero de secundaria y, para mi desgracia, me tocó una profesora de Ciencias Sociales que no ponía dieces. Por más que estudiaba y hacía tantas tareas, cuestionarios e investigaciones que marcaba, no llegué ni siquiera al decente ocho… Me puso un siete que para mí fue como si se acabara el mundo.

Recuerdo que mi madre fue a hablar con la profesora para mostrarle todo lo que había hecho pero al salir del salón me informó que el veredicto magisterial era irreversible. Sentí tanta frustración que entré al aula y terminé llorando sobre el brazo de mi silla escolar ante las miradas atónitas de mis compañeros que no comprendieron porque me dolía tanto recibir un siete.

Tiempo después “descubrí”, o me dije que lo hice, que la profesora estaba enamorada del sistema educativo cubano y quizá le cayó mal que yo no aceptará como verdadero todo el discurso sobre las bondades del gobierno cubano. Yo ya sabía que Cuba tenía un gobierno malo…  aunque no supiera dar detalles de porque lo afirmaba así.

Chico de ojos grises

Chico de ojos grises

Mis posteriores fracasos escolares fueron escasos, uno por omisión y el otro, me dije, intencional. En preparatoria “troné” el taller de artes plásticas en segundo grado porque ya no tenía motivo para ir a las clases sabatinas, pues mi amor platónico había salido ya del bachillerato y nunca más iría a pintar y modelar en ese salón.  Lo conocí cuando yo cursaba primer grado y él, el tercero en la especialidad de Matemáticas. Nunca pude cerciorarme si sus ojos eran realmente grises como me parecían, pues nunca me atreví a mirárselos cuando lo tuve cerca.

Luego fue precisamente el haber tronado este taller artístico el que impidió que pudiera presentar mi primer examen semestral ordinario de tercero de prepa: etimologías, prueba para la que curiosamente no había estudiado y me preparaba mentalmente para reprobar con la idea de contestar lo poco o mucho que supiera sin haber repasado… pero la vida se río de mí y me tomó por sorpresa cuando la profesora me dijo que yo no podia presentar el examen porque debía materia de segundo grado…

La notificación me cayó como bomba en un salón lleno de compañeros que para ese entonces, tras cuatro meses de compartir clases, se había formado la idea de que era “machaque”.

Afortunadamente allá murió mi corta trayectoria de fracasos escolares y digo afortudamente porque mentalmente ya no podía soportar otro… era tanta la presión contra los cinco pero ahora ya no de mi madre sino de mí misma.

Escribir sobre estas vivencias se me hizo necesario luego de leer en el periódico La Nación una entrevista que me hizo tomar conciencia de cómo una persona vive su fracaso escolar y recordé los míos.

He aquí el vínculo http://adncultura.lanacion.com.ar/nota.asp?nota_id=1054968 

La entrevista es toda una delicia para los que hemos tenido la oportunidad de conocer todas esas emociones que conlleva la escuela.

Excepcionalmente cruel

Resistencia a aprender

Resistencia a aprender

 

Esta es la entrevista sobre los fracasos escolares tomada del suplemento cultural de La Nación, pero publicada originalmente en El País. Disfrutenla…

¿Se habrán imaginado esos profesores que su “mal alumno” terminaría siendo profesor?

 Entrevista | Daniel Pennac

“Yo he vivido el fracaso escolar”

El escritor francés acaba de publicar en Europa Mal de escuela, un libro autobiográfico que reabrió en su país el debate acerca de la educación. Allí, el novelista evoca el sufrimiento que padeció como alumno y su experiencia como docente

Sábado 4 de octubre de 2008 | Publicado en la Edición impresa 

Por Álex Vicente
El País

El escritor francés regresa con Mal de escuela (Mondadori y Empúries), libro autobiográfico sobre el sufrimiento que experimentan los malos alumnos, que ha sido un éxito en su país, donde ha logrado reabrir el debate sobre la escuela. Daniel Pennac ejerció durante un cuarto de siglo el oficio de profesor. Todo ese tiempo vivió en un departamento situado sobre dos patios de colegio. “Como un ferroviario que se instalara, al jubilarse, junto a un apartadero”, escribe en su nuevo libro. Hace unos años, su mujer se enamoró de otra casa en el barrio vecino. “Me vi obligado a seguirla”, cuenta con nostalgia e ironía. Dos rasgos de carácter que le son propios, como esos lentes circulares y una sonrisa traviesa y juvenil, pese a que ya tiene 63 años. Pennac tuvo que dejar su amado barrio de Belleville (el único en todo París que huele a comida china, cuscús y especias indias a la vez), donde había ambientado la saga literaria de los Malaussène y donde escribió aquel famoso tratado sobre la lectura que tituló Como una novela . Se instaló en una acogedora residencia a poco más de seis estaciones de subte, junto al cementerio de Père-Lachaise, en cuya terraza tuvo lugar esta conversación, en la mañana de un domingo de verano.

-Desde las primeras páginas, advierte que no ha escrito un libro sobre la escuela, sino sobre los malos alumnos. ¿Temía ser malinterpretado?

-Quería dejar muy claro que éste es un libro sobre el sufrimiento que produce el hecho de no comprender. No pretende analizar la institución escolar, sino ese tipo de dolor, que me parece bastante desconocido. Se suele creer que a los malos alumnos les da todo igual, pero la realidad es otra. El fracaso escolar se vive con un gran sufrimiento. Yo lo sé porque lo he vivido.

-¿Cómo se origina ese sufrimiento?

Sufrimiento solitario

Sufrimiento solitario

-Por el simple hecho de no entender la pregunta del profesor. Es algo que empieza a una edad muy temprana y que tiene efectos colaterales: el niño cree que no encaja en la escuela y desarrolla una especie de rechazo hacia la institución; la familia se preocupa y no sabe cómo ayudarlo, y el docente lo vive como un fracaso personal y profesional. Es como una bomba de fragmentación.

-Sin embargo, su tesis sobre el fracaso escolar es que no existe la fatalidad. Su libro es optimista.

-Sí, porque he logrado que alumnos sin ningún sentido de la ortografía, que hacían 350 faltas por línea y que desconocían todo tipo de estructura gramatical, salieran adelante en pocas semanas. Eso te convierte inevitablemente en un profesor optimista [risas].

-¿Cuál es su fórmula milagrosa?

-He comprobado que podemos curar las malas aptitudes si ignoramos las causas y nos concentramos en los efectos. Hay que resistir esa tentación natural que tiene todo joven profesor, que consiste en hurgar en el alumno para descubrir por qué se le da tan mal la escuela. Lo más fácil es creer que un estudiante es malo porque sus padres lo sentaron sobre los fogones de la cocina como castigo cuando era pequeño. Siempre he desconfiado de ese tipo de discursos.

-¿Tal vez porque usted mismo no tenía ningún trauma infantil que justificara sus malas notas?

-Exacto. Fui un niño relativamente amado, nacido en una familia burguesa, sin ningún problema particular y ninguna razón psicológica que explicara mi ineptitud.

-Seguro que por ese motivo ha desconfiado siempre de ese tipo de dogmas.

-A principios de los años 70, los profesores se limitaban a dar sermones a los malos alumnos; creían que se trataba de un problema moral. En la década del 80, se puso de moda justificarlo todo por razones psicológicas: los malos alumnos sufrían una inhibición y se encontraban desestabilizados por circunstancias personales. En los años 90, la tendencia fue atribuirlo todo a motivos de orden sociológico: se decía, por ejemplo, que el mal alumno surge de una clase social desfavorecida…

-¿Y cuál es su tesis?

-El problema está en la forma de enseñar ciertas materias. Muchos docentes deberían replantearse sus métodos. En mi caso, como profesor de Lengua, tenía que hacerles entender que la gramática no es un simple conjunto de reglas, sino el instrumento con el que la humanidad consigue expresar razonamientos y sentimientos. Que los adjetivos no son abstractos, sino que proceden del deseo de precisar el significado de un nombre. Que los pronombres pueden esconder grandes misterios. Si procedemos así, en poco más de una semana el alumno descubre cosas apasionantes, pero que siempre le habían enseñado de forma normativa y aburrida.

-¿Todos reaccionan con ese entusiasmo?

-No. La primera reacción siempre es: “A mí todo esto me importa un bledo”. El reto es hacerles entender que la lengua es algo constitutivo, que sin la gramática no son nada. Que si no adquieren esa caja de herramientas, sus pensamientos los acabarán asfixiando en el sentido físico del término, porque no tendrán un discurso estructurado, no sabrán cómo exteriorizar sus emociones.

-¿Qué efectos ha observado en los alumnos que padecen ese problema?

-La violencia, el autismo, la esquizofrenia, el silencio absoluto y la estupidez, así como un fuerte deseo de vengarse de la institución y de los buenos alumnos.

-Siempre se había creído que eran los buenos alumnos los que salían traumatizados del colegio por las burlas de los díscolos.

-A corto plazo puede parecer así. Pero al final los buenos alumnos terminan enorgulleciéndose de su trayectoria escolar y confían en ellos mismos más fácilmente.

El buen profe

El buen profe

-”Siempre he pensado que la escuela la hacen, en primer lugar, los profesores”, escribe. ¿Le parece una opinión generalmente compartida?

-Sí, el papel del maestro sigue siendo determinante y su responsabilidad, inmensa.

-¿Entonces por qué es un oficio desvalorizado?

-El principal motivo es que los niños de otras épocas no eran clientes, que es en lo que se han convertido hoy. El profesor que entraba en un aula hace cuarenta años se encontraba con treinta alumnos que no se planteaban qué estaban haciendo allí, simplemente lo aceptaban. Hoy se halla ante treinta clientes consagrados al consumo de bienes materiales: zapatillas deportivas, iPods y celulares de última tecnología.

-¿Qué consecuencias tiene este nuevo estatus?

-Los niños acaban confundiendo deseos superficiales con necesidades básicas. La publicidad se dirige a ellos desde que tienen 2 años. Si tienen la desgracia de que sus padres sean de los que se dejan estafar por esa propaganda que les asegura que si no les compran a sus hijos un juguete determinado eso significa que no los quieren, la situación puede volverse desastrosa. Yo les tengo que enseñar necesidades fundamentales, como estructurarse mentalmente, aprender a leer y a contar o estudiar las subordinadas. Los deseos del alumno son antagónicos a esta voluntad: los niños de hoy quieren consumir educación “a la carta”, como quien compra productos electrónicos.

-¿No le parece que su discurso es conservador?

-Lo sé, pero no quiero ser malinterpretado. Yo no digo que el pasado fuera mejor en todos los sentidos. La familia se estructuraba en torno al silencio, la soledad mental de los niños era gigantesca y se ignoraba todo tipo de psicología. Pero el oficio de profesor era algo más fácil, ya que los alumnos eran conscientes de estar satisfaciendo necesidades básicas en la vida. El docente era respetado como una persona notable. Hoy gana unos 1500 euros al mes, cuando sus alumnos pueden conseguir más del doble con cuatro changas.

-¿Pero no cree que este nuevo estatus del alumno podría ser positivo, en el sentido de que es un sujeto con más autonomía y voluntad propia?

-El problema es que no tiene ninguna libertad. Es un sujeto prefigurado por la publicidad, que desea por desear. Sé que parezco un poco reaccionario. Pero cuando los psicólogos me dicen que un niño debe llevar zapatillas de marca o si no será excluido del grupo, yo me muero de la risa. Entonces pienso que el comercio nos ha ganado la batalla a todos.

-¿Pero cómo puede la escuela mantenerse al margen de este desenfreno consumista?

Una buena madre

Una buena madre

-No puede. Pero puede analizarlo. Puede mostrar los mecanismos necesarios para desactivar esta ilusión consumista. Es cierto que, como profesor, se necesita mucha energía, entusiasmo y convencimiento.

-¿Cómo eran los profesores que lo salvaron?

-Sólo tuve tres o cuatro. Uno era una especie de Buda de las matemáticas, que te hacía descubrir lo que sabías en lugar de recordarte lo que no sabías.

-¿Tres o cuatro buenos profesores en toda una vida escolar no es una proporción muy baja?

-En Francia existe cerca de un millón de profesores. ¿En nombre de qué gran injusticia podríamos pedir que todos fueran excepcionales? En todas las profesiones hay un alto porcentaje de imbéciles y de mediocres. Tres o cuatro de los sesenta que conocemos a lo largo de nuestra vida escolar es la proporción normal.

-¿Los estudiantes deben tratar al profesor de usted, como se hace en Francia? ¿Han de levantarse cuando éste entra en el aula, como pide Sarkozy?

-Son rituales de poder que no siempre van ligados a un respeto real. Si nos limitamos a conservarlos por tradición, el combate está perdido antes de empezar. Piense que algunas clases parecen un festín de feromonas, que algunos alumnos cuando vuelven de las vacaciones miden una cabeza más. Hay que ayudarlos a tranquilizarse. Con el silencio, por ejemplo. Al principio de cada clase les pedía que se callaran y que escucharan los sonidos de París durante unos minutos. Quiero creer que los ayudaba a concentrarse.

-Defiende métodos algo anticuados, como el dictado o la memorización de poemas.

[Risas] -Lo anticuado no es el dictado, sino la forma de llevarlo a cabo. Lo que propongo a los alumnos es que se construyan una biblioteca mental con grandes textos literarios, algo que conservarán toda la vida. Cuando me encuentro con ex alumnos por la calle, se siguen acordando de lo que memorizaron conmigo. Me recitan cosas, como la primera página de Cien años de soledad .

-Sorprende su defensa del internado…

-Puede ser una solución para los alumnos que se encuentren en una situación de fracaso escolar absoluto. No digo que sea un remedio universal, sino que en mi caso funcionó. Entiendo que las generaciones más jóvenes no lo crean, pero a veces puede permitir que el alumno se libere de su familia durante un tiempo y que tenga al maestro como único interlocutor.

-¿Cómo tomaron sus padres su fracaso escolar?

-Mi madre, peor que mi padre, aunque ambos sufrieron mucho. Mi madre tiene 103 años y sigue preguntándome si tengo dinero suficiente, si ya tengo departamento en París, si algún día me casaré, si lograré salir adelante… Ha fosilizado su sufrimiento por mí y vive en un tiempo verbal pluscuamperfecto. Mi padre era más irónico. Cuando me gradué, poco después de Mayo del 68, me dijo: “Para la licenciatura has necesitado una revolución, ¿debemos temer una guerra mundial para la cátedra?” Hace unos años encontré una carta que me mandó cuando me destinaron a la primera escuela. En el sobre había escrito: “Daniel Pennac, profesor”. Al encontrarla, me puse a llorar. Entendí que lo había escrito con alivio, porque finalmente yo tenía un oficio.

-¿Cuál fue la peor nota que llevó a casa?

-En Francia, los maestros apuntan comentarios con cierta mala fe al lado de la calificación de cada materia. Una vez me escribieron: “No hay nada que esperar de este alumno”. Me pareció excepcionalmente cruel.

Bocadillo entre carnivoros

Bocadillo entre carnívoros

Oír o leer CANCER evoca la idea de enfermedad mortal incurable.

En este siglo XXI la definición ha cambiado a enfermedad que si se detecta a tiempo se puede curar.

De ahí la importancia de las pruebas de detección, pues una sola -hecha en el momento oportuno- te puede salvar la vida.

Entre mis lecturas, hallé esta entrevista que, en síntesis, dice lo del título de líneas arriba.

La entrevista fue publicada por El País…

El virólogo alemán Harald zur Hausen, de 72 años, reciente premio Nobel de Medicina, habla en esta entrevista de los virus como factores desencadenantes del cáncer, de las nuevas terapias antitumorales y de sus motivos para preferir los bistecs muy hechos.

Pregunta. Con la concesión del Premio Nobel, le habrán colmado de felicitaciones. ¿Qué reacción le ha sorprendido más?

Respuesta. Déjeme pensar… Quizá el que la Conferencia Episcopal [alemana] encargara averiguar cuál era mi confesión religiosa. Mi respuesta irritó muchísimo a la secretaria que me hizo esa pregunta: le dije que yo no pertenecía a ninguna confesión religiosa.

P. De ahora en adelante, tendrá que convivir con el hecho de haber sido incluido en una categoría especial de seres humanos. En el futuro se recurrirá a usted en calidad de experto en la paz mundial, la catástrofe climática, el hambre…

R. ¡Huy, sí! Espero poder evitarlo. Ni siquiera el Premio Nobel otorga el don de la omnisciencia.

P. Pero da satisfacción. Ha luchado usted durante mucho tiempo para conseguir que los virus fueran considerados como uno de los factores desencadenantes del cáncer. Le han concedido el premio sobre todo porque su investigación ha permitido obtener una vacuna contra el cáncer de cuello de útero que garantiza por lo menos una inmunidad del 70%.

R. … Y que seguro que en el futuro será aún mejor. Por el momento, las vacunas protegen frente a los dos tipos de papilomavirus más comunes, el HPV 16 y el HPV 18. Pero en India ya están trabajando en una vacuna que protegerá frente a ocho tipos de HPV. Incluso se está buscando un preparado que proteja frente a todos los tipos de papilomavirus.

P. ¿Esos desarrollos permitirán exterminar por completo este tipo de virus?

R. En teoría, sí. Pero para eso haría falta que la OMS pusiera en marcha un programa de vacunación agresivo, como se hizo en su momento con la viruela. Habría que vacunar al 100% de la población.

P. En su opinión, ¿se debería vacunar también a los chicos?

R. Estoy claramente a favor. El papilomavirus es el causante de verrugas genitales que son muy molestas. Además, no sólo desemboca en cáncer de cuello de útero, sino también en tumores en el ano, en el pene y en las cavidades faríngea y bucal. Y todos ellos se pueden evitar. Además, los chicos tienen la responsabilidad de no infectar a sus parejas. Para mí, ese motivo ya sería suficiente como para vacunar. Pero en este momento, los seguros médicos no lo cubren. A esto hay que añadir que la vacuna, que cuesta unos 500 euros por persona, aún es demasiado cara. Ése es un factor decisivo, sobre todo para los países en desarrollo, donde todavía mueren cientos de miles de mujeres como consecuencia del cáncer de cuello de útero.

P. Usted defendió muy pronto la opinión, contraria a la de la mayoría, de que los virus desempeñan un papel esencial en el desarrollo del cáncer.

R. En mis tiempos de estudiante ya seguía esta idea. Estaba fascinado por los fagos que infiltran su material genético en bacterias. Por ejemplo, las bacterias de la difteria son así de tóxicas porque han incorporado el material genético de un fago.

P. Pero ha abandonado la creencia de que los virus son los desencadenantes de los cánceres.

R. Eso sí. Pero se sigue subestimando su papel. Por lo menos el 21% de todos los cánceres registrados globalmente son de origen infeccioso. Muchos cánceres de estómago surgen como resultado de un contagio con la bacteria Helicobacter pylori, los cánceres de hígado pueden ser consecuencia de los virus de la hepatitis o, como ocurre frecuentemente en Tailandia, de una infección por parásitos.

P. ¿También se esconden virus detrás de los cánceres de pulmón, pecho, intestino y próstata?

R. Existen muchas posibilidades de que se llegue a encontrar un vínculo entre muchos de estos cánceres y los virus.

P. Los investigadores atribuyen estos cánceres a modificaciones genéticas. ¿Dónde ve usted indicios de la acción de los virus?

R. Tomemos como ejemplo el cáncer de intestino grueso. Sabemos por datos epidemiológicos que su aparición está vinculada con el consumo de carnes rojas y con sus formas de preparación. La ingesta abundante de carne de vacuno con sangre constituye un factor de riesgo.

P. No obstante, muchos no lo atribuyen a los virus, sino al proceso de fritura y a las sustancias cancerígenas que surgen en él.

R. Lo siento mucho, pero como virólogo tengo una forma muy distinta de ver las cosas. Porque esas mismas sustancias también surgen al freír carne de pollo, pero ésta no entraña un alto riesgo de contraer cáncer.  

Crudeza peligrosa

Crudeza peligrosa

P. ¿Entonces..?

R. Por lo que respecta a la preparación de la carne de vacuno, se ha puesto de moda consumirla en un estado relativamente crudo. En el interior de un filete medio asado a la parrilla se alcanzan temperaturas de 60 grados como máximo. Y, como bien sé por mis papilomavirus, éstos aguantan hasta 80 grados. Por ejemplo, los virus polioma de efecto cancerígeno resistirían fácilmente un proceso de preparación como ése y la subsiguiente fase digestiva.

P. ¿Cree que hay virus cancerígenos en la carne de vacuno?

R. Es de todo punto posible. A menudo los virus que hospedan los animales no son infecciosos para el ser humano. No pueden multiplicarse en su organismo, pero lo que sí pueden hacer es depositar genes en las células humanas. Y allí, en interacción con otras modificaciones genéticas, podrían originar la transformación en una célula cancerosa.

P. ¿Hasta qué punto se toma en serio este riesgo? ¿Lo suficiente como para tomar únicamente bistecs muy hechos?

R. Sí, eso hago. He desarrollado cierto rechazo hacia la carne cruda. Ya no se me puede tentar con un carpaccio.

P. ¿Y con sushi?

R. No supone el menor problema. Los virus presentes en el pescado crudo ya no nos hacen nada, nos quedan demasiado lejos desde un punto de vista evolutivo.

P. ¿Acude regularmente a hacerse revisiones para un diagnóstico precoz?

R. Decir regularmente sería exagerar. Una vez me pillaron desprevenido en la cadena de televisión ZDF: yo he alabado la detección precoz y tuve que admitir que jamás me había hecho una revisión preventiva de la próstata. Pero me he hecho exámenes con endoscopio del intestino grueso y me han quitado unos pólipos. Y ahora sí que me hago revisiones periódicas de la próstata.

P. ¿Han influido sus conocimientos sobre su conducta en otros sentidos?

R. Fumé puros hasta 1970, pero lo dejé de la noche a la mañana cuando quedó claro que fumar provoca cáncer de pulmón. Ahora soy un estricto enemigo del tabaco. Me parece catastrófico que Horst Seehofer, el futuro presidente de la región de Baviera, pretenda, casi como primera medida oficial, suavizar la prohibición de fumar. Desencadenará un gran desastre. El 25% de los fumadores empedernidos morirán víctimas del cáncer de pulmón. También me parece fatal que el ex canciller Helmut Schmidt elogie el tabaco y minimice sus riesgos.

P. ¿Cree que en el pasado se ha invertido muy poco en prevención y demasiado en terapia?

R. La prevención merecía más atención. La forma más eficaz de combatir el cáncer consiste en cambiar nuestro estilo de vida, no fumar, evitar la obesidad, evitar el consumo excesivo de alcohol y la exposición a los rayos uva. Pero tenemos que encontrar vías nuevas para prevenir el cáncer a través de la investigación pura.

P. ¿A qué se refiere?

R. A la quimioprevención, por ejemplo. Existen un montón de sustancias muy prometedoras como, por ejemplo, los polifenoles. La más conocida de estas sustancias es el resveratrol, un remedio milagroso muy alabado, presente en el vino tinto. Pero existen muchas más sustancias de este tipo. Todas ellas han demostrado en experimentos con animales que son adecuadas para evitar el cáncer. Además, influyen sobre la circulación cardiaca e incluso sobre el proceso de envejecimiento.

 
Madre e hijo

Madre e hijo

El humano es, biológicamente, un animal.

Genéricamente, animal es un ser que carece de raciocinio y, sobre todo, conciencia… ética.

El “pienso luego… soy humano” no basta para definir quienes somos como especie (o lo que en el ideal colectivo esperamos ser). Muchas personas pensamos o razonamos e, incluso así, cometemos atrocidades “lógicas” o “sustentadas” en una propia doctrina o creencias.

Tampoco basta tener conciencia… moral, porque lo moral es relativo. La moral sólo es un conjunto de valores que comparte un grupo social o una cultura… o una época. Tener  dientes afilados y ojos bizcos era socialmente aceptado, e incluso deseado, por los mayas prehispánicos como andar desnudos en público lo puede ser para algunos pueblos del siglo XXI; sin embargo, ambos “valores” no son tales para el yucateco de este año 2008… salvo para quienes tienen tendencia exhibicionista claro.

Yo creo que la definición de humano necesariamente debe incluir el rasgo de “conciencia ética”. Ética es el conjunto de valores universales y eternos. Aquello que es valioso tanto ayer como hoy y mañana; eso valioso aquí, allá y en todo sitio.

¿Ejemplos? Vida, libertad, respeto, solidaridad…  Parece una serie de “virtudes” por cultivar y lo es porque un humano es un animal y como tal tenemos instintos -para sobrevivir- y mucha violencia -no sé si aprendida o genética- para destruir a quienes nos rodean, a lo que nos rodea y a nosotros mismos.

Los valores éticos marcan la diferencia entre un animal humano de un animal no humano; son todas aquellas prácticas o hábitos que ayudan a tener una convivencia pacífica entre los integrantes de nuestra especie… Pues, en esencia, el fin diario de una vida humana es CONVIVIR, vivir con otros.

Las familias y las escuelas nos deben de enseñar el arte de CONVIVIR, enseñarnos los HÁBITOS -decir valores puede sonar abstracto- ÉTICOS. Esos como escuchar a quien habla, no segar una vida, trabajar honradamente, respetar al otro -sea mayor o menor de edad-, etcétera.

Un neonato es un animal que puede evolucionar a humano si es formado para serlo. Por eso, creo, habemos muchas personas que a lo largo de nuestra vida no pasamos de seres que repetimos acciones instintivas (comer, beber, dormir, excretar, respirar) o violentas (insultar, golpear, asaltar, matar). 

Viene esta carne en noviembre

Viene este matador en noviembre

Un animal con conciencia ética es un humano.

Sabe que él es único y que el otro también lo es, y el otro también y así sucesivamente.

Además sabe que para VIVIR CON EL OTRO debe tener autogobierno, dominar al animal que llevamos dentro, y poner en práctica los hábitos éticos.

Sí, sé que es bonito el discurso. También sé que difícil ponerlo en práctica porque un humano también  es EGOCENTRISTA, esa conciencia de que el mundo gira alrededor mío, esa conciencia que de niños nos es tolerada socialmente y poco a poco nuestros padres y profesores tratan de erradicar y fallan porque ella no se extingue del todo.

¿La especie humana es solamente otra variante de los animales y algunos humanos  nos hemos engañado creyendo que somos algo más que un animal y tenemos una esencia superior?

¿Realmente somos un tipo de animal superior a la generalidad de los animales, o estamos ante una lucha en que nuestra especie quiere “evolucionar”? Y si es así ¿lo logrará o lleva todas las de perder?

PD. A veces circulando por las calles me veo y veo a otros humanos y nos imagino como si fueramos CONEJOS -o cualquier otro animal que prefieras- manejando autos, motos, bicicletas, caminando en aceras llevando hijos conejos, bultos o flores en las manos, esperando una combi o el camión… Seguro no soy la única que ha tenido estas ¿fantasias?

 

Hola, necesito platicar con alguien, por favor ¡escuchame!

-Debo ser estúpida, debo ser muy mala, una inútil, ¿por qué otro motivo mamá está enojada?

-Quisiera ser mejor, quisiera no estar fea, entonces tal vez mami me quiera abrazar.

-No debo hablar, no debo hacer mal; de lo contrario, por todo el día me van a encerrar…

-Cuando despierto siempre estoy sola, la casa está oscura por horas y horas…

-Cuando mami regrese trataré de ser buena, aunque ella no me quiera ni me abrace de pena

-No hagas ni un ruido, la puerta acabo de escuchar; mi papi ha llegado borracho de un bar…

-Lo escucho enojado mi nombre gritar y contra una pared me trató de lanzar…  

Gritos que rompen un corazón

Gritos que rompen un corazón

-Trato de esconderme de su horrible mirada; no aguanto el llanto, me siento espantada…

-Me encuentra llorando, me grita, me insulta, me dice que sus problemas son por mi culpa… Me empieza a golpear, me sigue gritando, me logro soltar y corro llorando…

-Caiga al suelo, mis huesos doliendo, papá me dice palabras que ni las entiendo. ¡Perdóname! le grito

-Pero ya es muy tarde, su rostro enojado parece que arde…

mano destructiva

Mano destructiva

-Los golpes y las palabras me duelen de verdad, le pido a papá Dios misericordia y piedad…

-Por fin, él termina y camina a la puerta, mientras yo en el suelo quedo casi muerta…

-Mi nombre es Sara, tengo tres años de edad, esta noche mi padre me mató sin piedad

*****

Este relato lo leí una mañana durante una plática sobre violencia infantil que nos impartieron estudiantes de educación preescolar, en la escuela de mi hija… Sobre decir que me rompió el corazón por las contundentes palabras e imágenes que éstas evocan.

Es una tragedia que los adultos muchas veces hacemos vivir a los niños, por nuestro estrés, frustación, egoísmo o lo que sea.

Vivimos en un mundo violento, creo yo de violencia aprendida. La fuerza de la costumbre es poderosa pero pláticas como aquella te conciencian sobre lo caro que puede resultar no romper los hábitos violentos.

Es irónico que a quienes más amamos son a quienes más lastimamos.

¿Quién o qué es el Hombre?

Esta pregunta me la planteé por primera vez hace muchos años, no recuerdo cuándo con exactitud, pero sí me  acuerdo que yo era una adolescente que, tratando de conciliar la religión con la ciencia, llegué a una idea -que ahora veo que sólo fue una hipótesis- que por entonces me dio algo de paz mental porque  “congenio” dos creencias válidas para mí, aunque tiempo después -no recuerdo si pasaron muchos años- terminé aceptando que son conceptos divergentes.

Creación divina

Creación divina

Entre mis cavilaciones para poner fin a mi indecisión sobre cuál idea es la Verdad -”Dios creó al Hombre” o “El Hombre es un mono que evolucionó”, como por entonces me desvelaron que “descubrió” Darwin- YO “CONCLUÍ”  QUE sí Dios creó a Adán y Eva y cuando Caín mató a su hermano Abel fue exiliado por Dios,  pero entonces (pueden reírse) LA HUMANIDAD SE BIFURCÓ.

Por un lado (me dije) vivieron los descendientes de Adán y Eva. Y los de Caín, condenados a vagar por la selva, terminaron siendo monos pero luego “evolucionaron”.

De mono  a Hombre

De mono a Hombre

Así resolví tan magno problema con, luego vi, mi rudimentario raciocinio.

Hoy, si me preguntan -y si no también-, digo que para mí ambas explicaciones son verdaderas desde dos diferentes perspectivas. La creación, desde la óptica religiosa, y la evolución, desde el pensamiento lógico-científico.

Y es que eso de que Dios creó a Eva de una insignificante costilla da mucho que pensar… Seguro esta historia tendrá un significado -o lectura- acorde con el tiempo cuando se escribió el Génesis pero para muchos de nosotros, simples laicos, aún permanece oculta.

Conmigo, sí que Caín siguió pagando los platos rotos, lo cual no le debió hacer nada de gracia

Dios castiga a Cain

Dios castiga a Caín

 

En este mismo momento católicos arrodillados rezan ante la Eucaristía; judíos descalzos sentados en el suelo, con las piernas cruzadas y balanceándose hacia adelante y atrás, recitan la Tora en la sinagoga; musulmanes recitan el Corán postrados en dirección a La Meca; habitantes de La India mantienen un silencio devoto casi todo el año; budistas rezan al Padre Eterno en la intimidad del templo cercano a sus casas; monjes zen pasan inmóviles, sentados en posición de loto, casi todo el día mientras tratan de desvelar al Buda que llevan dentro de sí mismos…

¡Qué extraña compañía es ésta! Los seguidores de Dios de todos los países  elevando sus voces al Dios de toda vida de las maneras más dispares que puedan imaginarse. ¿Cómo suena en las alturas? ¿cómo un alboroto? ¿o las razas se fusionan en una armonía extraña, etérea? ¿Es que una religión va a la cabeza, o algunas hacen el contrapunto y la antifonía cuando no todas corean a la vez?

***

El primer parráfo es una paráfrasis y el segundo, cita textual…

ambos del libro “Religiones del mundo”.

Adquirí este volumen en la extinta librería Crystal de Paseo de Montejo…

sí, hace muchos años; calculo que mínimo han pasado 10.

Esas líneas son unas de las primeras del texto

y me hicieron tomar conciencia de la simultaneidad de nuestros rezos,

y reconocer como propias esas interrogantes

que quizá todos, en algún momento de su vida, nos hemos planteado.

Templos de Khajuraho, India

Templos de Khajuraho, India

Si se me preguntara bajo qué cielo la mente humana… ha meditado con profundidad acerca de los problemas más grandes de la vida y ha encontrado, para algunos, soluciones que bien merecen la atención hasta de aquellos que han estudiado a Platón y a Kant, habría de señalar a la India.

Y si me preguntase a mí mismo de qué literatura podemos nosotros, que nos hemos nutrido casi con exclusividad de los pensamientos de los griegos y los romanos y de una raza semita, la judía, extraer el correctivo más necesario para que nuestra vida sea más perfecta, más amplia, más universal de hecho, una vida más verdaderamente humana… de nuevo habría de señalar a la India.

Max Müller

Esta cita se encuentra en el texto “Religiones del mundo”,

que dedica su primer capítulo a la India…

Y me encantó 

Esta civilización, milenaria, nos ha dejado su riqueza en religión, arte -incluyendo su literatura como los Vedas y el Kamasutra- y ciencias.

***

¿Quién fue Friedrich Maximilian Müller?

Según Wilkipedia, nació en Dessau el 6 de diciembre de 1823 y murió el 28 de octubre de 1900.

Vivió como filólogo, hindólogo, mitólogo y orientalista alemán.

Y fundó la mitología comparada (mismas deidades en varias culturas pero con diferentes nombres).

***

Sobre la foto…

Es Khajuraho, Tierra de la Diosa Luna

Es un complejo de 85 templos -20 se conservan- construidos del siglo IX al XII, de acuerdo con www.khajuraho.org.uk.

En esos edificios, y en sus esculturas,  dominan el erotismo, la danza, la música y otras artes.

Son templos muy diferentes de los otros construidos en la India.

Y pertenecen a dos religiones diferentes: Hinduismo y Jainismo.

La leyenda los vincula con el origen de la dinastía Chandela.

Se dice que en un ataque de pasión y lujuria, la Diosa Luna fue seducida y asolada por el hermoso brahmán Hemvati, resultando en el nacimiento de Chandravarman (el fundador de la dinastía Chandela).  Más tarde, Chandravarman tuvo un sueño donde su madre le pidió que hiciera un templo que pusiera de manifiesto a todo el mundo todos los aspectos del tesoro de la pasión y la fantasía erótica.

Algunos promueven turísticamente a Khajuraho como templos paganos o profanos o como la ciudad del Kamasutra.

Lo cierto es que Khajuraho es Patrimonio de la Humanidad, por la Unesco, desde 1986.

Vacaciones arruinadas

 

No hay nada más inoportuno que una enfermedad en plenas vacaciones.

Y más cuando ya habías hecho planes.

En eso se quedaron mis proyectos de ir a Xmatkuil, a Tekax, Campeche y a alguna zona arqueológica con mi familia.

Y… deleitarme con la nueva entrega de Bond, con el guapo de Daniel Craig.

Pues que me he tenido que conformar con ver en la tele los avances de Quantum…

Estos días cobra vigencia, en mi humilde existencia, el dicho de los planes rotos.

Eso es lo que me ha costado, en cuanto a diversión, contraer quien sabe dónde la varicela.

Hermandad infantil

 

Estos días de reposo obligado me desvelan faces de mis hijos que por lo general observo poco a causa del trabajo.

Me da gusto descubrir que su convivencia como hermanos mejora día a día… hace un año recibíamos más quejas y acusaciones entre ellos: que si ella/él empezó, me miró, me burló, me hizo muecas y todo lo que uno se puede imaginar.

Ahora ya no sólo comparten pleitos sino también risas, y lo mejor hasta bromas entre ellos y de ellos a su papá o a mí. Sí, los niños muestran su ingenio para reírse hasta de sus padres. 

De veras que uno nunca deja de sorprenderse con la vida.

Estos días, las ampollas que me causa la varicela son motivo de risas y señalamientos, como ese de que soy la bruja Carmela, esa que pelea con Merlín en la película de la Espada en la piedra.

La tarde del  lunes 17 mi hija se ponía frente a mí, mientras yo estaba acostada en el sofá más largo de la sala, y me repetía: Yo creo que sí te quedará feo ahí, al tiempo que señalaba el “volcán” que se formó en mi frente, la primera ampolla que me dejó la varicela y yo confundí con una picada de mosco.

Esta tarde, del miércoles 19, mi hija me leyó por primera vez. Lo único de esos momentos es que leyó cuatro fábulas exclusivamente para mí y lo hizo solita. Lo extraordinario es que sólo tiene seis años y yo creía que aún no podía leer de corrido todo un escrito. Me sentí tan ogullosa de ella porque ella sola lo logró.

Ahora me preguntó ¿qué texto habrá sido mi primera lectura de corrido?  Seguro que algo de Rebsamen, como El chinito; o algo del Mi libro Mágico, porque fueron mis primeros libros, con los que mi mamá me guió por el aprendizaje del arte de la lectura.

Sólo senderos hacia Dios

Dios ha creado diferentes religiones para satisfacer diferentes aspiraciones, tiempos y países.  Cada una de las religiones es un camino, pero ninguno es, en absoluto, Dios mismo. En realidad, uno puede llegar a Dios si sigue cualquiera de los caminos con total devoción. Uno puede glasear una torta del derecho o del revés. De cualquiera de las dos formas será dulce.

La misma y única materia, el agua, tiene distintos nombres para los distintos pueblos, uno la llama agua, otro eau, un tercero aqua y otro pani, de la misma forma que el Imperecedero-Inteligente-Dichoso es invocado por unos como Dios, por otros como Alá, por otros, Jehová , y aun por otros, Brahmán.

Uno puede ascender al techo de una casa por un árbol o un bambú, por  una escalera o una cuerda, tan diversos son los medios para acercarse a Dios, y cada religión del mundo muestra uno de estos caminos.

Haz una reverencia y venera donde otros se arrodillan, porque donde tantos han pagado tributo de veneraciòn, el buen Señor debe manifestarse, dado que es todo misericordia.

El Salvador es el mensajero de Dios. Es como el virrey de un poderoso monarca. Al igual que cuando se produce algùn disturbio es una provincia lejana el rey envía a su virrey para sofocarlo, a cualquier parte del mundo donde la religión decaiga Dios envía a su Salvador. Es el mismo y único Salvador que, habiéndose sumergido en el océano de la vida, surge en un lugar y es conocido como Krishna, y volviéndose a sumergir, sale en otro lugar y es conocido como Cristo.

Cada cual debería de seguir su propia religión. Un cristiano debe seguir el cristianismo, un musulman debe seguir el islam, y así sucesivamente. Para los hindúes, el antiguo camino, el camino de los sabios arios, es el mejor.

Los pueblos dividen sus territorios por medio de fronteras, pero nadie puede dividir el vasto cielo que tenemos encima. El cielo indivisible rodea todo e incluye todo. Y la gente que lo ignora dice: “Mi religión es la única, mi religión es la mejor”. Pero cuando un corazón es iluminado por el verdadero conocimiento, sabe que por encima de todas estas guerras de sectas y sectarios preside el ser indivisible, eterno, conocedor de todas las dichas.

***

Reveladoras palabras de un “gigante espiritual” de la India: Ramakrishna

Las transcribo porque son luz en medio de la polémica sobre la supremacía entre las religiones.

Gigante espiritual

 

Ramakrishna, enseñanzas védicas

Ramakrishna, enseñanzas védicas

India, con toda la riqueza de su tradición espiritual ha producido muchos gigantes espirituales. Ramakrishna (1836-1886) es uno de ellos. Su vida fue un testamento de verdad, universalidad, amor y pureza.

Ramakrishna (1834-1886) fue uno de los tres grandes líderes del renacimiento espiritualista hindú en el siglo XIX —los otros dos fueron sus discípulos Vivekananda y Dayananda Sarasvati—, fundador del movimiento reformista hindú Arya Samaj.

Gadahar Chatterji, como se llamaba, nació en Bengala, India, hijo de un brahmán pobre y ortodoxo. En 1855 se ordenó sacerdote en un templo de la diosa Kali cerca de Calcuta, y allí desarrolló una apasionada devoción hacia esta diosa como madre del mundo, cayendo a menudo en un profundo trance (samadhi).

Obligado a casarse con una niña cuando tenía 25 años, renunció a ella y abandonó el templo, para vivir en la selva durante 12 años.

A los 37 años se hizo famoso por su santidad y compasión; su mujer, que como muchos otros le consideraba reencarnación de Visnú, se convirtió en su alumna y discípula.

Desde 1872 vivió en Calcuta, donde se interesó por los métodos del islam y el cristianismo.

Su templo era visitado por hindúes, musulmanes y cristianos.

Murió de cáncer en 1886, dejando muchos discípulos que continuaron su obra.

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Información de http://www.vedanta.org/espanol/ramakrishna/rk_bio.html y http://mx.encarta.msn.com/encyclopedia_761567506/ramakrishna.html

Un hombre no puede vivir sin Dios: un hombre sin Dios no da luz.

Se debe pensar-decir y actuar como si Dios (no el mundo) fuera toda tu vida.

 Dios se ha convertido en el universo y sus criaturas: Dios está en mí, en tí, en todos; sólo hay que descubrir que lo llevamos dentro para ver que el mundo no está vacío.

Descubrir a Dios no es fácil, es tan difícil como hallar una perla en el vasto mar.

 Cuando todos conozcamos a Dios en nosotros, seremos Uno. Habremos superado la ignorancia que nos hace creer en diversas religiones.

***

Esta es mi humilde lectura (interpretación) de los siguientes conceptos sabios:

 

“Personas diferentes llaman [a Dios] por diferentes nombre: algunos como Alá, otros como Dios y otros como Krishna, Shiva y Brahman. Es como las aguas de un lago. Algunos beben de ellas en un lugar y le dicen “jal”, otros en otro lugar y le llaman “pani” y también hay otros que en un tercer lugar le dirán “water”. Los hindúes le llaman “jal”, los cristianos “water” y los musulmanes “pani”. Pero es una y la misma cosa”.

“Uno puede llegar al techo de una casa por medio de una escalera de bambú o una tejida con sogas; de la misma manera, diversas son las maneras de aproximarse a Dios y cada religión en el mundo muestra una de esas maneras… Un religioso verdadero debe pensar que las otras religiones son también muchos otros senderos para llegar a la Verdad. Uno debe mantener siempre una actitud de respeto hacia todas las religiones”.

“Hay perlas en el lecho del mar, pero tu debes pasar por ciertos riesgos para obtenerlas. Si fallas en encontrarlas en el primer intento, no extraigas la conclusión de que no están en el mar. Sumérgete una y otra vez y entonces lo lograrás.  Así también en la búsqueda de Dios, si tus primeros intentos de verlo son infructuosos, no te descorazones. Persevera en el intento y entonces es seguro que finalmente Lo realizarás”.

“Como una lámpara que no da luz si no tiene aceite; así, un hombre no puede vivir sin Dios”.

“Eso que piensas debes hablar. Que haya armonía entre tu pensamiento y tu palabra. De otra manera, si meramente dices ‘Dios es tu todo en todo’, mientras en tu mente has hecho del mundo tu todo en todo, no obtendrás ningún beneficio”.

“El conocimiento lleva a la unidad; la ignorancia a la diversidad”.

“Cuando se realiza a Dios, el mundo nunca más parece vacío. Aquel que Lo ha obtenido ve que es Dios mismo quien se ha vuelto todo esto: el universo y sus criaturas”.

 * **

Con el titulo “Enseñanzas de Ramakrishna” leí estos párrafos y debo reconocer que dieron sosiego a mis dudas existenciales sobre cómo saber cuál es la religión verdadera, o sea, el Dios verdadero entre tantos que adoramos los humanos creyentes en este planeta Tierra.

¿Ya decidiste ser feliz?

La semana pasada me sorprendió leer que hay dos tipos de personas: las que deciden vivir feliz y las que ven la felicidad como una simple opción de vida, algo que puede pasar o no.

Y estoy en ese proceso de decidir vivir feliz permanentemente. No es que sea infeliz. No. Mi vida es feliz pero yo no tenía conciencia de que puedo hacer de la felicidad una certeza diaria.

 “A los 18 años yo elegí vivir feliz, decidí vivir con esa certeza, ‘Voy a amar la vida, viviré feliz’. Si notan, no dije ‘Espero ser feliz, intentaré ser feliz, debería ser feliz’. No, dije ‘Voy a ser feliz’, no tengo opción más que ser feliz”.

Estas son las palabras que me hicieron reflexionar. Las dijo el doctor Hunter “Patch” Adams, en su conferencia en el V Internacional Derechos de los Niños, el jueves 4 en Hermosillo, Sonora.

Alguien en internet escribió lo que a continuación ”fusilo”: 

La visión de ”Patch” Adams es buscar la igualdad de oportunidades en todos sentidos, incluso el de ser feliz independientemente de tus posesiones.

Después de dolorosas pérdidas, ”Patch” Adams decidió ser feliz, a pesar de todo, pase lo que pase.

Y esa, según su visión, es una decisión que usted tiene a la mano, y la puede utilizar en cualquier momento.

¡Por favor sonría! Esto es el primer y gran paso para aprender que para ser felices sólo necesitamos la voluntad y el deseo, nada más.

¡Por favor! Sea feliz, hoy, hoy, hoy… No requiere nada.

Anoche mi familia realizó el reparto de papelitos para el intercambio de regalos que haremos la Nochebuena.

Al juego le decimos como popularmente le dicen: amigo secreto, aunque al llegar el día 24 es casi seguro que todos ya sospechan quién le dará su presente navideño y solamente esperan confirmarlo… claro, a veces uno no le atina y se lleva una sorpresa.

Anoche hubo lo que dice el título. De todo ello, lo menos que esperabámos era el llanto.

En mi familia disfrutamos desde el reparto de los papelitos porque alguien, o varios mejor dicho, se las ingenian para repetir la distribución, pues prefieren no tener que darle -¿o buscar?- un regalo para cierta persona.

¿En toda familia, habrá un patito feo en este juego del intercambio?

En esta ocasión, perdí la cuenta de cuántas veces se repitió la asignación de amigo porque resulta que a alguien le tocaba darle su obsequio a alguien de su misma familia. Por ejemplo, que a mi hermana menor le salía el papelito con el nombre de su hijo o esposo, y así sucesivamente…

El llanto comenzó cuando a mi sobrino no le salió el papelito con el nombre de mi hijo. Ya al principio había advertido: “A mí que me toque Pedro”.

En vano su madre trató de explicarle la mecánica del juego: “Le das regalo al que te toque”… aunque en realidad pocos la respetamos anoche.

Las risas brotaban a cántaros porque el reparto ya se había convertido en  un relajo, excepto por las lágrimas inesperadas.

“Bueno, Pepito, le puedes dar un regalo a mi hijo, aunque no te salió el papelito con su nombre”, dije para tratar de frenar la catarata de sus ojos que ya estaban rojos. Pero ni así dejó de llorar.

Sólo su madre logró que sus ojos fueran un desierto cuando algo le dijo al oído, una confabulación supusimos los que estábamos ahí.

Salvo por este momento triste para Pepito, los demás nos la pasamos divertidos con el juego de tomar un papelito, leerlo y buscar qué decir para volverlo a poner en el recipiente con la esperanza de que te toque alguien que prefieres.

Pero todas las repeticiones, hechas no a instancias de ella, resultaron inútiles para que “Gaviota” cambiara de amigo secreto. En el último reparto dijo por enésima ocasión: “¡No puede ser!  Otra vez me salió…!”

“Te lo dije: Es tu destino”, recuerdo que le expresé riéndome, pues ya en el segundo reparto le había dicho aquello cuando me señaló que le había tocado la misma persona que la primera vez que agarró uno de los papelitos.

Estos días que siguen vendrán, ya sabemos, los interrogatorios sobre a quien le vas a dar, y las especulaciones consecuentes…

A mi me tocó darle a…

 

Mi hija leyó en una de esas estampas que vienen en las frituras o galletas: “La inteligencia me persigue, pero yo soy más veloz”, frase que enseguida modificó a “La inteligencia te persigue pero no te alcanza”.

La oración se ha convertido en  la muletilla familiar para sustituir  a los ya obsoletos “Por qué no me tocó (un papá, una mamá, un hijo (a), según corresponda) normal”, “Ito (a)”, “Pero si serás…”  y a otros que en este momento ni me acuerdo.

La nueva frase es más ingeniosa y discreta  porque primero suena inteligencia y luego viene el golpe.

Cuando mi hija, de seis años de edad y alumna de primero de primaria,  leyó la frase, supuse que tendría que explicársela… Pero me sorprendió descubrir que ella por sí sola ya había desvelado el significado

Ahora no falta el día sin que alguno escuche la frase, ya sea en la plática de la sobremesa, a la hora de vestirse para ir a la escuela o en cualquiera de esos momentos jocosos que salen durante la convivencia.

A mí la inteligencia no me sobra, pero tampoco me falta… creo yo

Adrenalina

 

“Se cayó Mariana de la hamaca… la llevó al hospital… No te preocupes, está bien” en un segundo rompió el momento ese en que suspiras de saber que terminas una jornada más.

Esperaba ya en la puerta del trabajo el auto que me llevaría a casa con mi familia… Pasaban los segundos… minutos y nada, fue entonces que leí ese mensaje.

Enseguida sentí la adrenalina pero de la preocupación, mi corazón latió a mayor velocidad  al tiempo que mi mente se perdía en suposiciones de qué sucedió y deseos de que el accidente no tenga secuelas.

Inútiles esfuerzos de tratar de controlar el bullicio mental y el proceso de decidir qué hacer: Sigo esperando como acordé a quien vendría por mí o me voy al hospital… Una llamada mató la incertidumbre: Mariana ya estaba siendo atendida y venían por mí; otro mensaje me dio paz mental, a medias: “Ya le tomaron placas, está bien; fue sólo un golpe”.

Minutos después vi a mi hija y su tremendo chichón en la ceja derecha. Me espantó ver la inflamación. Pero tanto su papá como yo tratabámos de tranquilizarla preguntándole sobre su fiesta que en la tarde tuvo en Bellas Artes, sus tareas y su estudio para el examen de hoy jueves.

Esta experiencia me recordó una vez más la fragilidad de la vida. 

Basta mecerte en la hamaca y que tu pie con calcetín resbale en el piso de ladrillos, cuando te impulsabas, para darte de cara en el suelo.

 

Rara vez hay noticias que inducen a una persona a romper esquemas mentales y yo creo que una de esas es la que alguien tituló “Pide ‘Patch’ Adams dar ‘clases’ de amor”.

Es cierto, pasamos muchos años de la vida en escuelas y en ellas se le da mucha importancia a que la persona se apropie del conocimiento  global, sobre todo aquel que sea utilitario.

Pero se descuida, opino, esa enseñanza sobre las herramientas necesarias para convivir, ese arte que el humano ejerce desde la prehistoria y un millón de años después sigue siendo exclusividad de pocos,  esos que saben cohabitar expresando su persona y tolerando al “infierno” que pueden significar los otros.

Yo en las escuelas obtuve buenas notas pero, lo reconozco,  soy de la imensa mayoría discapacitada para expresar abiertamente qué sentimos y pensamos… aunque ahora lo estoy haciendo.

Y es que en este mundo expresar tus sentimientos puede ser señal de debilidad emocional. Desde niños te bombardean con que los valientes no lloran, los trapos sucios se lavan en casa, no estoy loco (a) para contarle mis problemas a un loquero/psiquiatra/psicólogo, etcétera… Y más recientemente surgió el discurso de las “mujeres fuertes”, esas que no se quiebran… o sea, muchas expectativas que cumplir que se reducen a guardate tus sentimientos.

Así que sorprende leer que la educación está yendo en la dirección equivocada para formar, moldear, personas que día a día sean felices.

En Hermosillo, Sonora, en una conferencia a principios de este diciembre, el doctor Hunter “Patch Adams sugirió: Los niños deberían tener una clase diaria de amor en las escuelas.

“Empiecen a enseñar amor en las escuelas, una hora cinco días a la semana, desde el kínder hasta la preparatoria, porque no es menos importante que las Matemáticas. Esto puede cambiar la vida de las personas”.

Luego, resaltó la importancia de fomentar los derechos humanos en los menores y ser parte de lo que llamó “una revolución de amor”.

“Un área muy importante es la educación, ahí no les enseñan sobre derechos humanos, no inspiran pensamientos revolucionarios para cambiar al mundo.

“Si no hay compasión y esperanza en las personas no vamos a sobrevivir al presente siglo. Necesitamos una revolución de amor”, advirtió.

También dijo que a donde quiera que va se asegura de que le puedan entender por lo menos tres cosas: “Hola”, “te quiero” y “amigo”.

 

Las palabras son poderosas, y no sólo porque construyen puentes entre las personas o los destruyen, sino porque tienen el poder de evocar mundos en la mente de alguien con tal intensidad que uno siente que está viviendo en él aunque esté físicamente en éste popularmente conocido como real o realidad.

Cien Años de Soledad es para mí sentir el viento pasar por mi cara mientras veo que el neonato ya no está donde estaba sino en otro sitio y es invadido por hormigas.

Ese viento es una experiencia que mentalmente trato de revivir pero él se resiste a resucitar.

Sólo queda en mi ese recuerdo imperfecto de lo que vivi al leer el final de esta novela con tal prisa como si el mundo se estuviera acabando y con ello el tiempo para que yo conociera como termina la historia y el mundo de los Buendía.

Cien Años de Soledad es significativa para mí  no sólo por esa experiencia sino por lo que representó ésta. Fue la primera vez en que entré plenamente a un mundo creado por un escritor  y me vi viviendo en él, bueno no viviendo pero sí estando ahí. Es el hecho de descubrir lo poderosas que son las palabras ¿o lo poderosa fue mi imaginacion?

Lo que sea pero ese viento pasar por mi cara es algo que, aunque hoy  sea un recuerdo imperfecto, atesoro por siempre.

He releido la obra y me sorprende no sentir de nuevo esa ventisca. Es cierto eso de que lo extraordinario no se repite.

Papá, ¿cuánto ganas?

Con este título, yo supuse que la historia iba sobre un padre que trabaja mucho y gana poco.

PAPÁ, ¿CUÁNTO GANAS? CONTROL MÚSICA SUAVE

NARRADORA La noche había caído ya. El pequeño hacía grandes esfuerzos por no quedarse dormido. Estaba esperando a su papá y el motivo bien valía la pena.

EFECTO PUERTA QUE SE ABRE

NARRADORA Los traviesos ojos del niño ya se iban cerrando, cuando, al fin, se abrió la puerta. Como impulsado por un resorte, se incorporó y soltó la pregunta que lo tenía tan inquieto:

NIÑO Papá, ¿cuánto tú ganas en el trabajo?

NARRADORA El padre, molesto y cansado, fue tajante en su respuesta:

PADRE Eso, muchacho, ni siquiera tu madre lo sabe. Así que, no me molestes y vete a dormir, que es muy tarde.

NIÑO Pero, papá, solo dime cuánto te pagan por una hora de trabajo.

PADRE (MOLESTO) Y dale con lo mismo. ¿Eso quieres saber?

NIÑO Sí, dime solo eso…

PADRE Diez pesos. Eso gano por una hora de trabajo.

NIÑO Otra cosa, papá. ¿Me podrías prestar… cinco pesos?

PADRE Caramba, uno no puede llegar a casa y ya están pidiendo plata… Así que para eso querías saber cuánto gano, ¿no?… Vamos, vamos, vete a dormir y no sigas fastidiando…

NARRADORA Sin decir una palabra más, el niño se alejó y se encerró solo, como siempre, en su cuarto.

PADRE (PARA SÍ) ¿Qué le pasará a este muchacho?… Tal vez necesita algo…

EFECTO TOCA A LA PUERTA. ABRE LA PUERTA.

PADRE ¿Duermes, hijo? (PAUSA)… Hijo…

NIÑO No, papá, dime…

PADRE Aquí tienes el dinero que me pediste…

NIÑO (CONTENTO) ¡Gracias, papi!… ¡Ya completé!

NARRADORA El niño metió su manita debajo de la almohada y sacó otro billete, bien arrugado, de cinco pesos.

NIÑO Ya tengo los diez que te pagan.

PADRE ¿Cómo dices, muchacho?

NIÑO Ahora, papá… ¿me podrías vender una hora de tu tiempo?

CONTROL MÚSICA SUAVE Y TRISTE

***

Y aca viene el comentario que alguien dejó: A veces los adultos no somos conscientes que la mayor felicidad de nuestr@s hij@s somos nosotr@s, y podemos caer en el absolutismo de “todo por y para ell@s, pero sin ell@s”.

Este cuento, radiofónico, lo hallé de casualidad en www.educarueca.org/spip.php?rubrique19

 

Reisilencia… Rei ¿qué? 

Once letras que significan mucho: Tener habilidades para la vida; en específico, tener habilidades para afrontar crisis extremas y salir de ellas siendo personas mejores y más fuertes.

Difícil, pero posible.

¿Soy reisilente?

Si se es, entonces se está enseñando al hijo a serlo. Pero si no se es, hay que aprender rápido para enseñar luego al vástago a vivir sin que sea incapaz de sobreponerse con creces a cuanta crisis se enfrente.

¿Cómo sé si soy reisilente? ¿Cómo aprender a serlo? ¿Cómo enseñar a serlo?

En www.chileunido.cl/docs/ResilienciaMacarenaValdes.ppt. hay excelentes respuestas.

Yo descubrí qué es la reisilencia al editar una nota  periodistica… Y lo es la vida: poquísimo después vino la parte práctica, un episodio existencial crítico, que me hizo darme cuenta qué tengo y qué no tengo de la reisilencia…

Y hace poco tuve un reencuentro con el marco teorico de la reisilencia, en un taller de padres en la primaria de mis hijos…

La frase lapidaria de qué es la reisilencia es lo que dice el título, entendiendo muro como sinónimo de crisis extrema.

Disyuntivas

 

Disyuntivas de la vida hay demasiadas. Uno elige, elige y elige… y así va construyendo su edificio vital y caminando hacia una meta.

Pero la vida también te sorprende y te permite descubrir que algún cimiento está mal hecho y entonces uno puede optar por repararlo  y confiar otra vez en este soporte.

En algunos casos el problema acaba ahí, pero en otros no.

Lo duro es descubrirlo cuando el techo se nos está cayendo encima por culpa de ese  cimiento en el que nunca se debió volver a confiar.

Así hay personas. Y algunos creemos que una persona sí puede cambiar y confiamos de nuevo en ella, pero oh decepción

Círculo vicioso que te roba energía y noches de descanso. Y te hace pensar y pensar, hasta que uno se anima a decidir por el cambio, eso a lo que pocos se arrojan a hacer porque es más fácil la comodidad de la costumbre.

¿A que viene todo esto?

A una de mis crisis y al miedo a haber errado en una de esas decisiones vitales. Y mientras la duda me carcome la indecisión continúa.

Risas

 

Reír es ser feliz aunque sea fugazmente.

Reír es tener alguien con quien compartirte.

Reír es tener a alguien que se ría de ti.

Reír es haber vivido experiencias, tristes o alegres, cuya remenbranza te hace liberar el corazón y sentirte plena.

Reír es también fingir que estás bien aunque sientas que te va de la patada.

Reír es vivir en familia, sobre todo con hijos, y permitirte disfrutar esos momentos de berrinches, travesuras, comentarios o replicas ingeniosos y miradas cómplices.

Reír es recibir-dar un abrazo de las personas que más amas incondicionalmente.

Reír es estar viva.

La fiebre del amor y la amistad ha llegado a su fin… fue un día de muchos globos, rosas, tarjetas y otros regalos.

Para muchos fue la cúspide de un ciclo en la cual es socialmente aceptable repartir abrazos y besos por doquier y expresar afecto a esa(s) persona(s) con la(s) que se identifican mucho.

Hoy empieza otro ciclo para muchas personas, pues tras la euforia de compartir un detalle y la felicidad de saber que le hiciste saber a tu reflejo que lo amas o quieres, viene el sosiego diario, menos ostentoso para los ojos ajenos, de saber que amas y eres amado.

Amor… para mí es fuente de experiencias intensas. Afortunadamente mis desamores son escasos, dolorosos como todos, pero poquísimos

Bienvenidos sean los días del amor y la amistad, que no debemos permitirnos vivir sin recordar lo valioso que es tener una mirada, una sonrisa, etcétera, de complicidad o entendimiento mutuo, así como los momentos iracundos, estresantes y desastrosos de la convivencia esa que llamamos humana.

Hay quien dice que no sé amar. Yo digo que no me saben amar. Al final la verdad quizá sea, como dice un minilibro que leí, que no nos aman como queremos que nos amen.

 

Vaya, vaya, quien diría que a estas alturas aprendería geografía mexicana.

Sólo por las tareas de mi primogénito, este domingo 15 aprendi el nombre y la ubicacion de los arrecifes, archipiélagos, islas, corrientes marinas, mareas, etcétera de la vasta geografía mexicana. Y ponerlos todos en un mapa tamaño carta fue toda una odisea.

Días antes la tarea fue de ríos (del Pacífico, Golfo de México e interiores), lagunas, lagos y cenotes de México… ¡Ni sabía que Zacatecas tiene cenotes!  pozas les llaman ahí, pues creía que sólo existían en la Península de Yucatán.

Ya debo comenzar a mentalizarme para ayudar a mi hijo a elaborar el mapa de orografía del país, pues parece que ese seguirá. Ya nos imagino  buscando, en atlas e internet, la ubicacion de montañas y volcanes que no estan en su libro básico.

Sólo esta tarea consume horas y agota mentalmente… sin contar los deberes de matemáticas, experimentos de ciencias, ejercicios de español, cuestionario de historia (cuyas respuestas tampoco están todas en el libro de texto) y, de vez en cuando, la tarea de civismo. Afortunadamente, los ejercicios de caligrafia no son diarios.

Lo bueno es que mi primogénito ya sabe consultar en internet, desde el diccionario de la real academica hasta mapas, y en libros y enciclopedias, aunque en éstas no son sus preferidas, como casi todo niño de esta generación de la multimedia.

Lo mejor es que cuando su hermana menor tenga que hacer los mismos trabajos, ya tendrá la información recabada en los cuadernos de su hermano.

De tareas y tareas el mundo está lleno

Ciclo 23

 

Este martes 24 de marzo mi hermanito Angel cumplió 23 años y reunió a casi todos en la casa familiar, allá en Sambulá.

Me perdí la ceremonia de la cantada y cortada del pastel, pero gracias a la fotografía pude ser testigo a posteriori de las bromas y poses en ese momento de “enorme seriedad” que quedó para la posteridad.

También me perdi el momento en el que Angel recibió sus regalos de parte de sus hermanas que colaboramos con todo el dolor de sus codos con tal de hacerle un lindo detalle a ese estrellita que llegó a la familia cuando yo apenas terminaba la secundaria y mi principal preocupación era que no me dejaron ir a un baño de piscinaaa.

El mulixito ha cerrado su ciclo 23 y comienza el vigésimo cuarto. Deseo  que la vida le permita cosechar más alegrías que tristezas, que sus años lo hagan más sabio para no repetir errores,  que no pierda el rumbo  en el largo o corto a sus metas y su fe no se extravie entre tantas ideologías banales de este siglo XXI.

¡Hermanito, felices cumpleaños!

 

Tiene diez años de edad pero oírle hablar sorprende, no sólo por los temas de sus charlas sino además por su amplio léxico para su primer decenio de vida.

Es un niño con una visión del mundo más amplia que la de algunos alumnos de secundaria y dueño de un criterio que va tomando valores paternos y a la vez construyendo sus propios senderos éticos,  morales, religiosos y hasta políticos.

Sus ideas son fantasiosas, adorables como todas sus historias infantiles, aunque algunas le hayan metido ya en algún que otro lío; otras son reveladoras de su hambre intelectual, que no es más que la simple curiosidad que muchos adultos se han mutilado, y  unas más son demoledoras por la crudeza de sus sentimientos a flor de piel.

Sus intereses son variables y amplios: historia de Yucatán y México, lengua maya, mitología (maya, egipcia, romana, griega), artes plásticas (a los nueve años presentó sus primera obras, sencillas pero valiosas por el esfuerzo que representan, en una galería de Bellas Artes), tae  y natación(de los que ha tomado unas cuantas clases), política (se sabe los nombres del presidente, la gobernadora, el alcalde y de los dos principales partidos del país), religión (se sabe de memoria varias canciones y rezos católicos y es devoto del Divino Niño) y ahí le dejamos

Muchos le conocen de vista, muchos de convivencia, algunos intimamente y  poquísimos, de corazón.

Si todavía no sabes quien es… no tardarás en saberlo…

No es el genio de la lámpara, al que alude el título…

Mi faro

 

En cada vida hay otra vida que fue, es y será fundamental.

En mi vida, la vida de mayor trascendencia vio la luz primera un 29 de noviembre, aunque hoy su credencial del IFE certifique que lo hizo un 1 de diciembre.

Su vida temprana fue durísima porque asumió el rol de jefa de familia cuando apenas dejaba su niñez y, poco después, se vio inmersa formando su propia familia que con el devenir de los años se tornó en numerosa descendiente.

Yo soy la cuarta rama que nació de ella y de mi padre. El primógenito murió a los seis meses de nacido, el segundo está cerrando su trigésimo noveno aniversario vital; la tercera me está sorprendiendo por sus temerarias decisiones y yo, aquí escribiendo estas líneas.

Hay un quinto, una sexta, un séptimo y una octava frutos de las raíces que se unieron hace varios decenios. No pregunten cuántos.

De mi faro tengo muchos recuerdos infantiles. Uno es cuando se ponía su pañoleta, señal de que íbamos a ordenar la ordenada casa y a mover muebles de aquí a allá y nuevamente a allí.

Otro es de ella en una silla de hospital, velando por mí en mis incontables episodios de males respiratorios que me convirtieron en huésped frecuente del Juárez y a ella, en enfermera, aprendiz de doctora y quizá tormento insistente de los médicos. En casa la esperaban mis tres hermanos, dos niños mayores que yo y un bebé, así como los interminables quehaceres y oficios para completar el gasto familiar.

Uno más es ella enseñándome a leer y escribir, en una época en la que había que llenar planas con bolitas, palitos, bastoncitos, trazos en zigzag… Mi memoria fiel guarda mis primeros libros: uno de Rebsamen, con su inolvidable lectura del chino, y Mi libro mágico.

Ella sembró en mí ese hambre de saber, leer, preguntar, investigar.

Ella plantó en mí ese afán de estudiar como flecha con la mirada fija en tener una profesión. “Nosotros no les dejaremos más herencia que su educación, así que aprovechenla”.

Era una época en que estudiar era sinónimo de prosperar. Hoy ni con un doctorado hay la certeza de que conseguirás un empleo que satisfaga siquiera tu hambre fisiológica.

Ella surció en mí la certeza de que el amor es volatil, inseguro, pero ello no impidió que yo cayera en fugaces enamoramientos platónicos hasta que me arrojé ciento por ciento segura, bueno digamos mejor 99%,  a la incertidumbre de una vida en pareja.

Ella cinceló en mí los valores de la fe en Dios, el trabajo honrado y bien hecho, la solidaridad entre hermanos, lo importante de la familia, las responsabilidad que implica tener hijos, y más.

Ella sembró en mí la semilla que hoy me hace ser desconfiada porque he descubierto que hay tanto personas buenas como malas; el ejemplo del alto costo de la ira explosiva, aunque eso tampoco impide que yo libere mi violencia… pues soy humana, aunque hoy  me digan, sarcásticamente por supuesto, “Perfecta”.

Ella me enseñó a hablar con Dios, puso en mis manos mi primer catecismo, en mis manos mi primer rosario y en mi corazón mi fe católica…

Claro eso no cerró mi mente para que yo descubriera que el clero puede ser el infierno y que los dogmas dejan sin respuestas a las inteligencias  curiosas, inquisitivas.

Ella me recordó recientemente, en un momento de crisis extrema: Tus hijos esperan de tí, tú eres responsable de ellos. No puedes permitirte derrumbarte. Y se hizo la luz nuevamente en mi vida, esta que agoto poco a poco con la esperanza de no fallar en mi obra magna: mis hijos.

Y no importa que me digan anacrónica, porque yo sé que ser hombre o mujer ayer, hoy o mañana no implica a renegar de tus hijos, y sé que los hijos son quienes, a fin de cuentas, dicen quien eres en esencia, porque uno los forma o deforma a su imagen y semejanza.

Mi madre fue, sin que yo lo supiera durante años, es y será mi faro.

Afortunada fui, soy y seré… porque hay vidas que transcurren sin una guía que les lleve a tierra firme y se debaten entre las olas traicioneras y tempestuosas que hay en este siglo en curso.

Pérdidas

 Anoche miércoles terminé un viaje más, ahora a tres mundos, gracias al poder de las palabras hechas arte.

Tres mujeres, que bien podrían ser tres personas sin importar si son mujer o varón, existen para recrear las dudas, desesperación, esperanza, decepción y demás emociones que genera una pérdida.

Una, siempre optimista, entra al mundo oscuro al ver a su hijo apartarse del molde de vida que se ella ”construyó” para él y se hunde más al sentir que su esposo dejó de amarla y, luego, cae un nivel más abajo por el fracaso de su nuevo libro. Teme que entró a su vejez corporal e intelectual… y sola.

Una que de entrada está sola… Habla consigo mismo para recordarnos que tuvo bienes y hombres; hoy conserva bienes, pero no los suficientes para  vivir como ella quiere. Se dice pura e intolerante y presume que su mayor virtud es decir a la gente sus verdades, sin fingir o cuidar apariencias. Su hija se ha matado, sus hombres la han dejado, uno de ellos se fue con su hijo aún niño. Odia a su madre, a su hermano… a todos porque ríen mientras ella sufre su luto de hace años por su hija y por su esposo e hijos perdidos y, así, se acerca a la muerte.

Una feliz, feliz porque sus dos hijas dejaron el nido y cree que ella y su esposo revivirán su amor de dos. La realidad le pega un trancazo que destruye no sólo su matrimonio, aunque sigan viviendo juntos algunas horas al día, sino además su propio yo, al grado que ya no sabe quién es ella y quienes son los demás. Una mujer que sólo vivía para su marido y sus hijas se descubre en un  triangulo amoroso, del que cree salir ilesa pero que sólo la rompe a pedazos poco a poco.

La mujer rota, de Simone de Beauvoir, me hizo reír en esas escenas  sacadas de la realidad… “No te hagas a la suegra”  “Me ha pasado a mí”

Me hizo darme cuenta que otras han pensado, hace años, lo que yo.

Me reconocí en las interrogantes básicas. ¿Basta amar a una persona para vivir plena? ¿Algún día, si no es que  ya lo hizo, me dejará de amar? ¿Mis hijos serán felices? ¿Cómo envejeceré?

Perder el amor, la juventud, la facultad creativa, los hijos… temores que, creo, toda persona siente en algún momento de esa línea que termina en la muerte.

Morir solo

Este es el mayor temor de todos

Generosidad

 

Hoy es un día especial.

Hoy cumple años la hija mayor de mis padres, mi hermana.

Es Maribel.

Pensar en ella es recordar sus innumerables actos de generosidad.

En sus años de vacas gordas, que no eran tan gordas en realidad pero para ella sí, ella dio todo lo que podía y lo dio con alegría.

Todo cumpleaños vimos en la mesa del festejado un pastel regalado por la amorosa Maribel.

Ella hizo de mi pastel de boda una belleza, pero su obra magna, creo yo, son los pasteles que les regaló a mi hijo mayor y a mi única hija con motivo de sus bautizos y primeros cumpleaños.

Con sus primeros salarios, les compró ropas bonitas a mis tres hermanos menores. En mí viven sus risas cuando ella los vestía y peinaba cuando ibamos a salir a misa o a pasear.

Ella creció, en alguna forma, a mi hermana menor Dalia, la tercera de las cinco hijas de mis padres. La estampa que más recuerdo de ellas niñas es cuando Dalia pedía dormir en brazos de “Chata”. Hoy las veo abrazadas meciendose en una hamaca en lo que hoy es la amplia cocina de mi mamá.

Si hiciera una lista de todos sus actos de ayuda, la lista no terminaría. Yo sé todo lo que ella ha dado a esta numerosa familia, tristezas y sorpresas incluidas.

Hoy ella es ejemplo de un amor leal pese a todo lo que digan los demás, fortaleza ante sus muchas adversidades y alegría pese a todo los problemas  que le toca vivir y ella afronta con, momentos de tristeza, pero espíritu perseverante.

Maribel. Un año que termina en tu vida, otro que comienza.

Pasiones

 

La intolerancia es quizá mi peor defecto e, ironicamente, seguro la comparto con muchas otras personas.

Mi tarea diaria es superar esta actitud, esa instintiva resistencia mental (que en demasiados casos, dirían ciertas personas) a entender porque algunos otros hacen o dejan de hacer algo.

Me sorprende, y desagrada admito, enterarme que dos mujeres han llegado al grado de liarse a golpes… por un hombre.

Este miércoles 24 me enteré de un caso de este tipo.  En el momento causa risa, pero poco después comienza la búsqueda de explicaciones (lo cual no es raro pues a todo le quiero dar una explicacion) y entonces comienzan a correr las especulaciones…

El cuadro fue una manifestación de la desesperación de una mujer por defender su familia… así lo dijo una de las protagonistas, la esposa.

Pero ¿qué lleva a una mujer a pelearse por un hombre, superar el pudor a mostrar su persona, con toda su desesperación o furia, ante los otros? 

Esta noche, cuando se acostó a dormir, ¿se habrá arrepentido de su pleito callejero con la amante de su marido? ¿o se habrá sentido satisfecha por haber cumplido un deber que sintió que tenía consigo misma… o con sus hijos?

Para mí, la estampa es una más de las tantas que confirman que los humanos somos en esencia instintos que hoy adornamos con el nombre de pasiones.

Ante las pasiones, la cultura (valores y costumbres aprendidos) pierde cada día la batalla en cada humano que habita la Tierra.

¿O quién no ha sentido esa intolerancia, ese afán de destruir o de dominar, de juzgar al otro, etcétera? 

El hombre civilizado del siglo XXI sigue viviendo la ley del más fuerte, esa de la época del salvajismo.

Salvajismo, Barbarie y Civilización son tres estadios históricos que supuestamente ha recorrido el hombre… Hoy vemos que sólo son tres palabras a las que se atribuye significados diferentes, pero designan una misma realidad: la especie humana es instinto, pasiones.

Vientos

Un soplo de vida, vientosss, senti este martes, dia bendito y nada belicoso como la deidad romana de la guerra.

Basta dar gracias a la vida porque conserva a las personas que amo y me muestra que en familia no hay problema insuperable

Dormir en la selva

 

Este domingo nos fuimos de viaje.

Planificamos visitar Sotuta y Tabi… Terminamos visitando además Yaxcabá, Xkankabzonot y Yaxuná … y acabamos durmiendo en una cabaña en plena selva.

Fue en Yaxuná donde mis hijos tuvieron sus buenos sustos por los animales que hasta entonces les eran desconocidos… El mayor hasta me rebasó corriendo cuando visitábamos la zona arqueológica de Yaxuná… porque escuchó que “se movió algo entre las hierbas”… ¡Ahora es motivo de risa familiar su hazaña!

Mi hija tuvo en la cabaña de Yaxuná su “peor noche de mi vida” porque los insectos nocturnos le impedían dormir… Su frase ya es parte de la historia familiar de este paseo algo improvisado.

Yaxuná es un paraíso para quienes gustar del paseo al aire libre, para quienes tienen un espirítu explorador y esas ansias de aventura -segura, claro está- de pasar el tiempo en la selva.

Yaxuná tiene cenote, iglesia, edificios mayas prehispánicos, selva y hasta hotel (cabañas) con servicio de alimentos… Y habitantes amables, auténticos yucatecos…

 ¿Qué más se puede pedir para pasar un día de aventura en Yucatán?

… Fue tan largo el viaje que regresamos a Mérida el lunes, pero todo valió la pena… Hasta aprendimos de curanderos de mordeduras de víboras, pues hasta este servicio ofrece Yaxuná.

Vampiros

 

Los MUERTOS que VIVEN -¡vaya contradicción!- bebiendo sangre están teniendo un nuevo auge entre los vivos que avanzamos hacia la muerte.

En mi reciente visita a Ghandi me conquistó uno de esos edificios hechos de palabras que convocan a la imaginación y a las emociones para construir un mundo mental que cobra vida en risas, muecas, angustia, sorpresa  y más.

Millarca…  Carmilla…  se apropió de mis noches del domingo, lunes y martes pero no se llevó ni una gota de sangre mía  ¡Gracias a Dios!

Su nombre, un anagrama, cambia de uno a otro con sus víctimas, que cayeron en sus manos en el siglo XIX apelando a la empatía que una persona puede sentir por otra que aparenta estar atravesando algún problema.

Carmilla. Relato que influyó en Bram Stoker Y Edgar Allan Poe. Título uno, dato en la sinopsis otro. Juntos despertaron mi ambición por poseer, físicamente y vívidamente, primero el libro en sí e inmediatement el mundo que cobra vida en el papel.

Años han pasado y en  este siglo, que llamamos XXI, muchos caen en manos de vampiros con el mismo engaño del necesitado. Son vampiros pero no del tipo muerto viviente sino personas que disfrazan su robo con una historia que riega el ánimo del otro para ceder algo.

Cuestame mucho admitir que de ese tipo de vampiro sí he sido víctima. Mi mayor sufrimiento, descubri tras descubrir el engaño, lo sufrió mi orgullo. Sí, una se siente burlada y se tortura imaginándose al vampiro  riéndose de la caída del otro.

En mi caso fue una mujer vampiro que me pintó un drama de viuda con hijos. Desde entonces soy más escéptica del otro. Lección aprendida.

Mi nuevo libro, Carmilla, es doblemente placentero y rico en muertos vivientes. Al relato sobre la traicionera Millarca, de Joseph Sherida Le Fanu, le sigue El  Vampiro, de Jonh William Polidori.

No son cuadros de vampiros que de sorprenden a su víctima sola de noche en un sitio apartado.

No, no. Estos vampiros ejecutan el arte de la seducción.

Millarca seduce a una mujer joven, de 18 años, al grado que mi mentalidad por momentos supuso que era una vampira ¡lesbiana en la Europa del siglo XIX!

Ruthven es un seductor más ágil. Va de fiesta en fiesta seduciendo mujeres que terminan muertas.

Historias cortas, comparadas con La Historiadora que va tras la ubicación de la tumba de Drakula, que inspiraron a Stroker y a Poe, este último uno de mis autores favoritos por sus relatos de horror que dan taquicardia y angustia… al menos a mí.

Extraordinario

 

Este día que se agota se salió de órbita.

Fue, aún es, un jueves extraordinario.

Mis hijos, dos sobrinos y yo nos fuimos al cine con el abuelo Edi, mi papá. Y pese a que no pudimos ver la película prevista, disfrutamos la que vimos y allá estuvimos disfrutando a carcajadas.

Fue una película infantil que además de divertida tiene mensaje. Ahora recuerdo que apenas esta semana leí palabras de su director, quien dijo que el filme surgió de su hijo que le pidió hacer algo de pandillas (infantiles por supuesto, no las juveniles vandálicas).

Mi padre, con esa lucidez que me tomó por sorpresa porque descubri que mi visión se quedó corta, resumió: el poder corrompe tanto a grandes como a chicos.

Yo me había quedado con la lectura de que en esta época de gadgtes uno (sobre todo en la familia) va perdiendo el vínculo físico y emocional  con los otros ante los correos, mensajes y llamadas que recibimos.

Al final, la unión y la comunicación son, como la mayoría admitimos pero pocos ponen en práctica, la solución al problema de que todos quieren el poder para sus propios fines.

Y colorín colorado este post se ha terminado.

Despertares azules

Cielo del amanecer es lo primero que veo estos días al despertar.

Una vista que me gusta y rompe la monotonía de mis despertares pasados, anteriores al cielo del amanecer.

Algunos son azules, otros son grises convirtiendose apenas en azules. Todo depende de los minutos después de las seis en que despierte.

Este alegre cambio es consecuencia de mi decisión de dormir en otra pieza de la casa, una más ventilada  y con más luz al despuntar el día.

Repasando mis días, estos recientes son felices, con algunas preocupaciones pero felices con mis hijos. He disfrutado abrazos largos de mis dos amorcitos, he reído con ellos, se han reído de mí, me han mirado a los ojos y han cincelado palabras suyas en mi ser.

Cielo e hijos dos palabras que son lo mismo, aunque semánticamente no.

Quizá haya quien diga que eso es simplemente amor. Otra palabra a la que se le da el valor maximo entre las emociones que nos regala el vivir.

Yo digo que cielo e hijos son simplemente vivir. Abrir los ojos y ver el cielo es constatar que mi esencia sigue existiendo; hijos es vivir al máximo todo, desde las alegrías  hasta las preocupaciones porque me veo cuando los miro, los oigo cuando los escucho, existo porque viven, amo porque aman, soy porque son.

Soledades trágicas

 

Ella y él.

Ella va del estrés porque la apuran, a la molestia porque le presionan a hacer algo que definitivamente no le gusta,  a la premura de satisfacer una necesidad imperiosa, a la indecisión de mostrarse o no, al impulsivo deseo de arreglarselas solas y enfrentarse a lo que venga, pero su concentración en un asunto es distracción en otro, y termina accidentándose para comenzar ahora sí su verdadera tragedia.

El, por su gemela, pasa bochornos en la escuela y no tiene amigos, pero la cuida hasta que un día, en que por primera vez les invitan a una fiesta,  decide dejarla un rato en un arbolado parque y cuando regresa por ella no la encuentra. Se inicia así su doloroso camino que perdurará por años.

Son dos niños que viven su propia tragedia.

Un día sus vidas se cruzan. Se conocen, se descubren, se gustan, comparten intimidades y momentos pero jamás serán uno solo sino dos solos, dos tragedias con sus propias soledades.

Cada quien vive su vida  o intenta hacerlo.

Ella se casa pero su autodestrucción diaria deriva en la rotura del vínculo con su esposo, un médico que por increíble que parezca se aparta de ella pese a que tiene trastornos graves de alimentación… hecho que a mí me parece ilógico porque me pregunto ¿no tiene ética profesional, esa de salvar vidas?

El alcanza el grado de doctor, una plaza de investigador en una universidad y reconocimiento académico pero no olvida a esa persona, la que tiene su misma imagen pero femenina.

Su gemela es la que, casi al final, abre la puerta a la esperanza de una vida compartida para ella y él, pero resulta sólo eso, una esperanza.

Ella y él. Cada uno vive su propia tragedia… solo.

Esta historia cobra vida en La soledad de los números primos, un libro que a mi gusto va de más a más a más y luego a menos.

Por su título es harto comprensible que los protagonistas terminaran solos, lo cual es algo desesperante para mí, aunque ese no es el motivo por el cual me parece que el final es algo flojo.

Para una historia que comienza con tal ímpetu es decepcionante un cierre débil. Quizá porque hasta la soledad agota y se agota.

Me bastó leer las dos primeras páginas para desear este libro. Me bastaron dos noches para leerlo. Días después de terminar su lectura seguía disfrutándolo y en mi mente seguían danzando las interrogantes que su historia plantea; hoy, pasados muchos días ya haberme apropiado de este invento ajeno, escribo su esencia que perdura en mi memoria…

Mi día feliz

El inicio de mi año 38 fue muchísimo mejor que lo me esperaba.

Mis dos hermosos hijos me cantaron las Mañanitas con ayuda de su disco y al mismo tiempo me dieron muchos abrazos y Te amo mucho mamita. Pedro planeó el despertar desde una noche antes en casa de su abuela. Y mi hija además me dio dos cartas que para mí son diamantes.

La mañana prosiguió con una función de cine que Megamedia nos obsequió a las familias con motivo del Día del Niño. Fue genial porque los cuatro, mis hijos, esposo y yo, disfrutamos con la película El juego perfecto.

Poco después del mediodía tras las paradas por las cervezas y el pastel -un tiramisú exquisito al menos para mí- llegamos sudados y risueños a la casa de mi mamá para la comida. Ella me guisó pollo en salsa de queso. Antes saboreamos por su puesto las frías Sol, con ceviche de camarones y botanas de bolsas.

Allá en la mesa familiar estuvimos todos, gracias a Dios un año más. La sobremesa se prolongó por horas en las que abundaron las risas por las bromas a costillas de alguno.  Ese ritual familiar de caerle todos a uno, luego a otro y asi hasta que uno no para de reír a menos que uno sea el blanco de los dardos verbales del momento. Yo, como festejada, me salve este día, o al menos ya me dio amnesia.

Ya anocheciendo las gaviotas de la Sirenita me cantaron En un día feliz y yo soplé una de las velas con figuras de Disney que ya son patrimonio familiar y reciclamos  en los cumpleaños. Pudo ser de Stich, Princesas o La era de hielo, ya me dio amnesia también sobre esto, pero en fin que el pastel sólo es la excusa para estar juntos y para que el festejado, en este caso yo, pose para capturar para la eternidad -más bien para lo que dure un disco duro- imágenes primero por familias, luego con mis papás, después con mis hermanos, posteriormente yo con José y asi hasta que todos se hartan, jajaja.

Al final emprendimos el regreso a casa, todos agotados por el largo día y el calor. Los niños pronto se durmieron, y yo a ver mis series de Sony que no pude ver entre semana,  pero eso sí comiendo más pastel.

Y lo inevitable pasó. Se acabó el día de mi cumpleaños y amaneció 26 de abril. Ese día comenzó mi ciclo 38 y espero cerrarlo mejor que mi cumple 37.

Conmigo estuvieron mis padres, mis hermanos Chucho, Pancho con su esposa e  hijos,  Dalia con sus Pepes, Angelito con su amiga, Gaviota y  Toñota que se apareció tras larga ausencia de la casa. Y Mary me felicitó por teléfono. Todos los estrellas juntos.

El 1 de julio próximo se reanudará la historia de Mérida, la otrora ciudad blanca de Yucatán, bajo gobiernos priistas y se suspenderá la de las administraciones panistas.

Hoy todos hablan o piensan sobre porqué ganó el PRI y porqué perdió el PAN. Sobran las opinones y basta una: porque los meridanos así lo decidimos, con nuestra acción u omisión.

Ayer nací y viví mi infancia en una Mérida priista.

En mi colonia, a escasos 10 minutos del Centro, los hoy adultos jóvenes de niños  caminanos en caminitos, aquellos donde el paso de la gente abría brechas entre las yerbas altas -es increíble lo que en esa época tenían permitido crecer, hoy serían motivo de aludes de quejas públicas-, caminitos empedrados y terrosos, que al llover se convertían en auténticos lodazales que ensuciaban los zapatos y calcetines o sandalias y pies al ir a la escuela en las húmedas mañanas.

Al salir de clases, había que rodear lagunas o caminar en ellas tirando piedras grandes para improvisar un puente. ¡Claro! jugábamos a tirar piedras en ellas, a empujar al que pasaba delante de nosotros para ver si caía al agua y a otros hasta les estaba permitido hasta bañarse en los enormes charcos, toda una dicha infantil.

No había camino que no tuviera su charcote en cada esquina y, faltaba más, a media cuadra también.

En las noches para ir a la tienda había que llevar una lámpara de mano o vela y evitar toparte con alguna culebra o tarántula -que había muchas en ese entonces en la ciudad- que saliera al camino pedregoso. Calles no había, aunque Mérida ya vivía los años setenta-ochenta. Hace  30 años.

Eso sí a las puertas de mi casa cada vez que llovía a cántaros se llenaba la piscina, ese camino hondo, y sobre la albarrada mirábamos pasar a los vecinos bogando agua, cargando sus compras y hasta a sus hijos. Hoy nos da risa, ayer de niños también aunque no por ello nos dejaba de ser incómodo tener que hacer lo mismo en nuestro turno.

¿Agua potable en llave? Teníamos agua pero de pozo. Luego, con el cólera y  demás enfermedades diarreicas que se propagaban, nuestra madre y nosotros teníamos que ir a que nos regale agua de tubo alguna de dos  vecinas que sí tenían ese servicio. Allá ibamos contentos con nuestras cubetas, tambores para mi madre,  y regresábamos soportando el peso del preciado líquido que acarréabamos. Hoy se acarrea votos.

¿Parque? De vez en cuando en la noche íbamos al minúsculo jardín de un banco, en la avenida Itzaes. Ahí corríamos bajo el cuidado de los padres y abuelos que evitaban que bajásemos a la cinta asfáltica, la única porque se trataba de una avenida, eso sí con muchos baches y también con charcotes. Era una delicia correr y tirarse sobre el cesped verde, aunque luego había que quitarse llorando las hormigas y hormigones que se nos subían.

¿Alguien recuerda esa peste que se sentía al pasar cerca e incluso desde lejos de algún baldío o hasta en un camino? Eran los basureros que había por doquier para tirar animales muertos y todo lo que uno quisiera.

En síntesis: cerca del Centro no había calles, no había alumbrado público, ni agua potable para todos, ni parque infantil ni relleno sanitario.

Hoy mis hijos han visto, no vivido, esto cuando viajamos a poblaciones del interior del Estado.

Hoy mis hijos crecen en una Mérida que tiene muchos parques, muchos de ellos bonitos, con sus toboganes y hasta internet inalámbrico; raras veces o casi nunca huelen la putrefacción de algún animal tirado en la vía pública; abren llaves dentro la casa y sale el agua, caminan y van en vehículos sobre calles asfaltadas, ven que brigadas naranjas desyerban calles… y hasta pudieron ver obras de Salvador Dalí sin tener que viajar a Europa.

Una ciudad que está a la vista de todos. Aunque hay quien dice que con ellos Mérida avanzará y entrará al progreso. ¿Qué? ¿Acaso no hemos avanzado? ¿La gente viene en masa a Mérida porque es un pueblo sin servicios, sin calidad de vida?

Claro, mucha gente del sur meridano vive en la miseria. Pero hasta en el Sur las familias han visto y vivido lo que yo viví cerca del centro de la capital yucateca: llegaron las calles y con ellos los autobuses, el agua potable, el alumbrado público, los parques -en un parque del Sur vi una altísima y sinuosa y quizá hasta peligrosa resbaladilla de concreto que no sé si aún existe-, la recolección de basura y otros servicios hasta la puerta de nuesta casa.

Mañana ¿Mérida se estancará o seguira avanzado? Nosotros, sus habitantes, ¿tendremos nuevos y mejores servicios, como repiten y repiten los buscadores del poder público?

A partir de julio lo viviremos.

El otro

Era un día muy caluroso cuando una alegre sorpresa dio un soplo fresco a mi alma.

Fue ese otro quien descubrió a mis ojos ese reír espontáneo, esa mirada abierta que no quería parpadear para no perder un segundo de esto que estábamos viviendo.

Fue ese otro que trajo a mi memoria a aquel otro que me dijo decide antes que la vida lo haga por ti y ya no necesites hacerlo. Hoy elige. Dale paz a tu alma, vive esto que te corresponde vivir. No huyas.

Fue ese otro que quizá sin saberlo prendió una luz de alegría que llevó tres días prendida antes que el viento seco la apagara,  nublara mi vista y reviviera esa impotencia de no saber gritar que estoy viva.

Esos otros cumplieron quizá ya su misión en mi vida y a mi me resta lo demás, pero nunca está de más recibir en la cara esa ráfaga de aire fresco,  esa mirada en la que yo me vi y aún me veo.  Basta que cierre los ojos para que yo me mire en el otro.

El equipo más exitoso de todos los tiempos de la Copa Mundial y cinco veces campeón, Brasil, se lleva las palmas como favorito para obtener el título una vez más, revela la  Encuesta Global sobre la Copa Mundial 2010, que Nielsel presentó el 11 de junio en la ciudad de México.
 
Una de cada tres personas en el mundo (34%) cree que Brasil será el ganador del campeonato este año, de acuerdo con la encuesta  realizada vía Internet en 55 mercados, afirma Nielsen, compañía global de información y medición.
 
En América Latina, la cifra incluso se eleva a 57% de personas que confían plenamente de que así será.
 
En Brasil, el 86% de los brasileños están ciertos de que su equipo nacional traerá a casa el codiciado trofeo de la Copa Mundial, que comenzó oficialmente el viernes 11 de junio.
 
La pasión por el fútbol

A pesar de que a nivel global sólo 34 de cada 100 encuestados se declararon como fanáticos del fútbol, el porcentaje de personas que indicó que seguirán los partidos de la Copa es mucho mayor, 51%, segun el sondeo de Nielsen.

América del Norte es la región que en menor medida estará al pendiente de la Copa Mundial. En cambio, en América Latina, Europa, Asia Pacífico y Oriente Medio, el 60 por ciento de la gente dice que seguirá las finales del mayor evento futbolístico.

Brasil destacó por el nivel de personas que declararon seguirán de cerca este gran evento deportivo, 84%, cifra que incluso supera el porcentaje de aficionados declarados (69%).
 
Otros fervientes seguidores serán los argentinos (83%), portugueses e italianos 75% y los mexicanos no se quedan muy atrás con 74%.
 
México, sexto seguidor mundial
 
Según la gráfica hecha por Nielsen para la pregunta ¿Planea seguir la Copa Mundial Fifa 2010?, los diez primeros países con el mayor número de personas que respondieron sí, son los siguientes: Brasil, Argentina, Corea, Italia, Portugal, México, Venezuela, Sudáfrica, Vietnam y Colombia, en ese orden.
 
En la tabla de los 12 países cuyos habitantes dijeron que no seguiran el Mundial, Canadá ocupa la posición 8, Japón, la 9 y Estados Unidos, la 12.
 
Fanáticos

El estudio de Nielsen revela datos sobre los países en donde el fútbol despierta más pasiones, destacando como fanáticos Brasil (69%), Portugal (60%), Egipto (56%) e Indonesia (54%).
 
A nivel región, Latinoamérica además de ser la que resultó con el mayor porcentaje de personas que seguirá la Copa Mundial (78%), es en la que se encontró un mayor número de aficionados al fútbol (55%).
Y los favoritos son…

Los expertos en fútbol tal vez se sorprendan con el dato de que sólo 8% de los encuestados mencionó a España -campeón de la Euro Copa en el 2008- como favorito para ganar en este Mundial. Con mejores ojos ven al equipo alemán (9%), precisamente el equipo perdedor ante España en la Euro Copa 2008, pero que ha ganado en tres ocasiones el Mundial de fútbol.
 
En la lista de favoritos para coronarse campeones también con un 9% de las preferencias están Argentina e Inglaterra.

Para el equipo italiano -campeón de la Copa Mundial pasada- sólo 6% de la población a nivel mundial espera que Italia refrende su liderazgo, como lo hizo en  2006 al ganar en estresante sesión de penaltis a su rival Francia.
 
El equipo francés campeón de la copa en 1998 es el favorito de 5 % de los encuestados.

 
El periódico, tercer medio para seguir la Copa Mundial
 
 
Con todos los avances tecnológicos en cuanto a medios de comunicación que vivimos hoy en día, la encuesta también se enfocó a investigar cómo planean seguir y ver los partidos de la Copa Mundial, y definitivamente, las diferencias de horario no tienen gran efecto.
 
A nivel mundial el 82% de los encuestados declaró que verá los partidos durante las transmisiones por televisión en vivo y en menor medida (59%) las transmisiones diferidas. En Latinoamérica estas cifras no cambian demasiado, 89% y 54%

El tercer medio que se utilizará para estar al día con las noticias del mundial será el periódico con 46%.
 
Curiosamente a pesar de la penetración y moda que prevalece con la tecnología celular, las opciones que tienen que ver con este medio parecen no tener mucha penetración entre los consumidores para que lo consideren como un medio primordial para seguir la Copa Mundial.

Ya me voy

 

Fue en septiembre de 2008 cuando el yeso llegó a mi vida, más bien a un pie.

Acá, con unas muletas que me prestó Pepe Canto, me dispongo a irme a mi casa, tras una reunión en casa de mi amá, donde estuvimos de visita junto con Alvaro, amigo de la familia.

 Aunque ahora me da risa verme con mi zapatito blanco, recuerdo como era insoportable, al grado que me lo tenía que quitar para poder dormir

Bajaaan

No me suelteeesss

 

6 de septiembre de 2009

Me costó  muchísmo soltar la orilla del techo, en el hotel Mission Uxmal, allá en la selva.

Tras minutos eternos de dudar entre confiar o no en el joven que hizo de ancla, a quien le habré dicho un sinfin de tonterías, como… No ve vayas a soltar, es seguro que no me caigo y no sé que más… Al fin decidi soltar esa orilla firme y poner mi vida en esas sogas.

Y ahora sí a aprender a bajar a rapel, sintiendo esa adrenalina correr mientras me decía: “Lo estoy haciendo”, algo loco, peligroso. Yo que me digo una persona con los pies en la tierra andaba caminando en una pared cuidando no mirar al suelo aunque, oooh mente curiosaaa, no lograr evitar mirar al vacíooo y, afortunadamente, sobreponerme a la visión del suelo duro bajo mis pies.

Pisar tierra firme sintiendo galopar el corazón es una de las mejores experiencias de mi vida, sobre todo porque estaba conmigo, mirandome, apoyandome, mi otro yo, quien me refleja en sus ojos cafes claros.

Un fin de semana inolvidable

Humor verde

   

Víctor Solís es un caricaturista verde. Con sus imágenes invita a la reflexión. Esta es su presentación en Wild 2009 en Mérida, Yucatán.  

 

Agosto pasó y me dejó el recuerdo de mi primera crisis de angustia.

Septiembre termina y me queda el recuerdo de mi traumatismo creaneoencefálico.

Aquella crisis me golpeó sin que yo me diera cuenta; el traumatismo lo sufrí también sin que me diera cuenta en el acto.

Supe que atravesaba una crisis de angustia cuando, preocupaba, consulté en internet “hormigueo en un brazo”.

Me di cuenta que me estampé en una pared cuando, tras sentir un rebote, me vi a mí misma pensando “Me he roto la m…” al tiempo que me llevaba una mano a la cabeza y sentía un chuchuluco en mi frente, cerca de mi sien izquierda.

Con el hormigueo temía que me diera un infarto; con el trauma craneal, que sufriera una hemorragia.

Fueron mi primera crisis de angustia, y mi primer golpe craneal que yo recuerde.

¿Es una señal de que me pasará algo?, me preguntaba preocupada en agosto por mi hormigueo y opresión en el pecho, y en septiembre por mi golpe.

Tras saber qué es una crisis de angustia, me di cuenta que con mis preocupaciones abría la puerta a nuevos episodios de angustia… y ya corté varios de ellos de un portazo.

Ambos eventos me preocuparon pero sólo lloré -del temor a morir, no de dolor- con el segundo.

De hecho, un motivo de mi preocupación fue que ese domingo no me dolió el golpe. Ese impacto que me di en la cabeza por un brusco movimiento que hice en el patio de la casa, la tarde de un domingo que fue mi día de descanso laboral.

Pero el martes siguiente sentí toda la pared en mi cabeza, que hasta me ardía como si hirviera.

De mi ataque de angustia, sólo se enteró uno… Lo que a nadie dije, más que a mí misma, es que lo sufrí por querer mejorar mi desempeño en los quehaceres domésticos, aunque eso claro no lo haya logrado. De la experiencia aprendí que para mí está difícil mantener al día los quehaceres de la casa y el trabajo. Y, gracias a internet claro, aprendí también cuáles son los síntomas de esta crisis y que las mujeres las sufrimos más que los varones.

De mi trancazo muchos se enteraron primero por mi chichón y luego por mi párpado morado, que hasta dio pie a preguntas, bromas y risas.

Una tarde que me lavé la cara para despedirme rumbo al trabajo, mi hija me preguntó “¿Te manchaste tu ojo con tu maquillaje?”. De inmediato no capté porque no suelo usar rubor a diario, pero supuse que se corrió el rímel o delineador y fui ante un espejo. Ahí me sorprendí viendo mi ojo morado. Algo que creí nunca ver.

Pronto se oyeron las preguntas que se resumen a una ¿Te pegaron?

Entre serias y bromistas, mi madre y hermanas se preocuparon y surgieron los comentarios jocosos “Lo dices por experiencia”, “Sólo tienes envidia”, “No finjas que también a ti te han pegado solo que donde no se ve”…

Tardó quince días mi párpado izquierdo en estar morado, negro, verde y amarillento hasta recobrar su color, y las consiguientes bromitas. Ahora  sólo me queda un chichoncito y la diversión de los comentarios.

Está terminando septiembre y mi vida cambió, entre otros motivos, por mi ataque de ansiedad y mi golpe, ambos imprevistos.

Por si fuera poco, el último día del mes noveno del año me comunicaron una frase que me golpeó la conciencia…

“Cada día (que despierto viva) es un regalo. Disfrútralo”.

Si yo lo leyera nomás así como está, seguro diría que es un discurso trillado.

A mí me golpeó porque lo dijo una prima a la que han desahuciado.

Sí. Entonces uno revisa rápidamente el libro de su vida y halla que la ha regado muchas veces, ahí, en lo que más vale, en lo que más importa.

Que no hice aquello que era tan fácil de hacer, que no dije aquello valioso.

Pero también que tengo a mis padres y hermanos, a mi propia familia  y mis momentos mágicos…

Como enamorarse de la Luna, sentir el abrazo del viento, ser conquistada por el olor de la selva, sentir correr el sudor mientras se camina entre piedras milenarias o el golpeteo del agua mientras el mar muestra su fuerza, vivir cada noche una aventura en mis sueños, imaginar un mundo cada vez que se lee un libro, llorar ante la masacre en Anatomia de Grey, reír en nuestros almuerzos familiares, recordar aquellos abrazos con mis abuelas,  o sentir lo máximo cuando lees en tu burro de planchar ”Gracias por ser mi mamá”  y “Eres la mejor madre del mundo”.

Lina

A los 37 años que la luz entró por vez primera a sus ojos, sus párpados se cerraron para nunca más volverse a abrir.

Era la noche del domingo 3 de octubre cuando la muerte ejecutó su danza en su persona como parte del ciclo de su vida. Si fue un morir definitivo o un morir para nacer a otra vida, solo ella lo sabe ya.

Aquí nos quedamos todos quienes en uno o varios momentos convivimos con ella y nos duele su partida, pero a nadie le duele tanto como a sus dos hijos, carne de su carne que llevó en su carne durante meses hasta que la luz entró también por vez primera en los ojos de ellos.

Es Lina y más que mi prima es una mujer alegre, generosa y fuerte.

Su risa ya no se escucha más pero vive con nosotros por aquellos momentos en que reímos tanto.

Fue precisamente el 4 de julio –sin saber que tres meses después estaríamos en su velorio– cuando reímos y reímos sin parar en una reunión familiar que tuvimos para festejar el próximo nacimiento de una integrante más de la familia. Llegó con su hija, su madre, su hermana, su hermano, su cuñada y sus sobrinas. Su hijo y su esposo se habían quedado en casa.

Su darse a los demás también vive en nosotros. No sólo por su tiempo que dispuso para visitar la casa o reunirse con la familia en alguna Navidad o Año Nuevo, su alma generosa también vive, por ejemplo, en el crucifijo y la colcha que le regaló a mi hijo primogénito cuando ni había nacido; lindos detalles que quedaron grabados junto con todos los que me hizo mi familia aquella noche de la fiesta de bienvenida para mi esperado angelito.

Su fortaleza está cincelada en cada vida que tocó o rozó, aquellas que compartieron mucho o poco tiempo con ella.

De sus tres regalos, que no son los únicos, es quizá su fuerza el que mejor sembró en nuestras vidas.

Hace unos años los médicos le dieron seis meses de vida y ella temió no poder acompañar a su hija en su primera comunión, mas no desistió a la vida sino afrontó y se impuso a una mortal enfermedad durante unos tres años, hasta que cuando estaba por ver las quince primaveras de su primogénita la luz se apagó en sus pupilas.

Es Lina Ninnett, quien una noche de hace tres meses nos contó los apuros que le causó su segundo nombre, nos dijo, sin reproche alguno con la vida, que ella nunca se expuso a peligros pero aquí estaba enferma, y nos habló de sus dos orgullos de su vida, sus hijos.

Su luz se apagó en plena juventud, pero se tomó el tiempo para sembrar y cosechar vida. Al mundo le dejó dos hijos, y a sus hijos y a quienes le conocimos nos dejó el ejemplo de que la vida hay que vivirla sin desistir, soportar los embates y sobreponerse a los momentos de flaqueza humana de desesperación y dolor.

Nació en agosto de 1973 y se nos adelantó en octubre de 2010.

Palabra de madre

 

Estas son las frases que ya son patrimonio de mi familia, por obra y gracia de la santisima madre, no de Dios, sino de ocho hijos de su madre y su padre como dice ella misma.

Piensalo, analízalo

para esos momentos en que te quiere ayudar a elegir lo que ella quiere

-

Más te vale que cuando cuente tres…  Uno… dos …

Y existe la versión abreviada: ¡Lavense los dientes!   Uno, dos…

 

Porque lo digo yo

Sobran las explicaciones

 

Cuando seas madre lo comprenderás

Esta ya la entendí. Afortunadamente, aún no es hora de que la diga

 

Me duele mi pecho (mis dientes), alguien se va a enfermar

Todo un mal augurio

 

Lloran los perros, alguien se va a morir

Como si el aullido perruno no bastara para asustarnos

 

No sé qué le ve… mi hija (o) a ese (a)

Claro, como bumerán, le caemos con la lluvia de defectos de su maridito

 

Desde que le saludé de mano, no sé, algo no me agradó de él

O sea, lo sabía, sospeché desde el principio que era un …

Y la insuperable…  ¡Te lo dije!

 

Este post no acepta recriminaciones ni el Uno… dos…

Pero sí colaboraciones para enriquecerlo

Sueños míos

 

Muchos de mis momentos felices los vivo soñando.

Esas horas en que duermo para que mi cuerpo descanse son de los más productivos de mi mente.

Y cuando despierto busco interpretar mi sueño.

Me pregunto ¿por qué soy tan feliz soñando?

Anoche soñé que vivía otra aventura, aventura porque sentí correr la adrenalina en mi cuerpo, sentí la angustia de que era noche y andaba en un camino selvático, polvoroso, hacia una casa cerrada donde seguro dormía ya una familia, tuve que tocar la puerta, pedir un cuaderno, correr a copiar unas tareas para que mi hijo las hiciera, ver que el tiempo me ganaba pues amanecía, optar por sacar unas copias fotostáticas, oh amaneció y aquel niño que me prestó su libreta no entregó sus deberes… Y sentí todo el peso de la culpa.

Ya despierta me preguntaba qué me quiere dar a entender mi subconsciente. Mi yo dormido a mi yo despierto. Y no logré darme ninguna respuesta que me contentara.

Nomas siento otra culpa, esa de no hacer aquellas cosas que pude hacer y no hice por estar soñando…

Pero soy adicta a los sueños y cada vez que duermo pido se me conceda conservar este don de seguir soñando

Porque los sueños son un gran bálsamo en mi vida, un rincón donde puedo hacer y deshacer lo que en la vida diurna no me atrevería a vivir o destruir

La matriarca cumple años

 

Este lunes 29 de noviembre todos nos reunimos para celebrar a nuestra “mami”. Comimos, bebimos, reímos, recordamos buenos y no tan buenos tiempos que hemos compartido, cantamos En un día feliz, posamos para las fotos y disfrutamos un sabroso pastel de fresas, el preferido de doña Antonia.

Lo más delicioso fueron las charlas propias de nuestra familia. Ahí estuvimos los ocho hijos junto a nuestra amá y nuestro apá, la familia completa.

Un detalle generó más risas, calculamos mal y terminamos comprando velitas que le robaron un año de vida a nuestra amá.

Aquí los tortolitos, juntos desde hace casi 50 años

La matriarca y el patriarca

 

Y “Chonchis” robó cámara… otra vez

Stefany con sus abuelos y sus primos

 

Aquí mamá gallina con sus pollitas, o debiera decir, ¿mamá pava con sus pavitas?

¡Qué serias!

Todos los estrellas, salvo el primogénito

¡Ganamos las mujeres!

 

Y aquí el primogénito

Y el mulix acechando

Y llegó el 30 de noviembre de 2010. Han pasado 12 años desde aquella noche que lo vi por primera vez, todo rojo envuelto en una tela de hospital, y escuché por ocasión primera su llanto.

Nuestra primer noche juntos fue muy fría. Yo que soy muy friolenta, tiritaba bajo una sábana delgada en una cama hospitalaria y él dormía en un cunero con un foco de esos que ponen encima de los recién nacidos.

Su llanto lo llevó junto a mí, tras pasar por los brazos de una enfermera, y dormimos por primera vez juntos, en esa su primera noche en este mundo.

Muchas noches durmió boca abajo sobre mi pecho, o a un costado mío, algo que su hermana menor jamás hizo porque ella prefirió dormir en su “tu” o en su cuna, en su propio espacio, y ya desde entonces revelaba su alma independiente o autónoma.

Hoy ya no duerme conmigo, desde hace muchos años ya, pero ilumina mi vida como desde aquella noche del lunes 30 de noviembre de 1998.

Anécdotas hay muchas, pocas tristes, y la mayoría felices, jocosas…

¿Cómo quieres que te diga? ¿Pedro o pedrito? le preguntó alguien un día cuando apenas tenía unos cuatro o cinco años.

¡Chinito!

Contestó y surgió una de los recuerdos más simbólicos de nuestra vida en familia.

Hoy el chinito ha recopilado otros tantos sobrenombres, la mayoría por obra de su abuela y sus tíos: negro, jamón, chano, enano, peluche, Tomy, Pedro chile, y otros.

Este año su aniversario lo festejamos con la familia, y se rompió la tradición de hacerlo en su salón de clases.

Comimos su comida preferida, empanizadito de pechugas de pollo;  le cantamos alrededor de su pastel de tiramisú y todos posamos para las fotos.

Este 2010 le trajo muchas experiencias en su vida, y a las nuestras también, como el hacer su Primera Comunión y cumplir 12 años, esa edad en que una persona deja de ser niño ante la ley y ya puede ser penalizado.

Adiós 2010

 

Corre el reloj y se agota este año mío, tuyo y de todos.

Un año que dejó marcas en nuestras vidas porque nos acortó a la familia y también nos la aumentó por partida doble, con Stefany en julio y Alejandro en noviembre.

Año de deliciosas lecturas en papel impreso…

Esperando a Godot es mi favorita del año. Es la vida tal cual, con absurdos tan simples que dan risa a los que estamos mirando… o leyendo.

Una muerte dulce me hizo desear tener una así de dulce y que todos la tengamos.

Niebla no me gustó tanto, me agotaron sus largas descripciones, pero la terminé.

Cianuro espumoso me divirtió tanto y me enganchó a otros relatos de Agatha, Peligro inminente y Muerte en el Nilo, para ver si soy una Hércules Poirot para descubrir al asesino de cada historia antes de llegar al último capítulo.

La torre de los alquimistas llegó a mis manos cuando buscaba un libro que mi papá quería, ya lo tiene porque mi mamá lo halló. Con la torre… viví en la Edad Media, fui alquimista, defensora de un castillo y hasta detective. Otra diversión total.

Y el año termina sin que yo haya terminado otras aventuras… Crónicas marcianas, El niño del pijama de rayas, Ensayo sobre la ceguera, Amor… me siguen esperando para que los acabe.

2010 fue también el año de la alegría familiar. Terminamos este ciclo de 365 días estando juntos, sanos y enamorados. Mis padres y hermanos tienen sus propias familias y seguimos conservando la tradición de celebrar juntos los cumpleaños y fiestas especiales.

Fue el año en que los Estrella revivimos con nuestros hijos aquellos días en que nosotros fuimos niños y nuestros tíos y tías jugaban al béisbol con nosotros. Ahora nosotros fuimos los tíos que bateamos jonrones o fuimos ponchados.

Un año en que mi primogénito hizo su Primera Comunión, José y yo fuimos padrinos de la Primera Eucarística de Monserrat, en misas donde las homilías nos avivaron la fe y el orgullo de ser católicos.

Días llegaron y rompieron la monotonía porque platiqué, reí y me divertí con personas que rompieron el muro que levanto en torno mío.

Y unas noches me vi abrazando auténticamente  a personas que en realidad aprecio, seres humanos que me dan la certeza de que no todos somos falsos que se autonombran amigos, hipócritas traicioneros en fin.

Dicen que de lo bueno hay poco y así fue también con los viajes. José, Pedro, Mariana y yo viajamos a sitios que nos fueron desconocidos hasta entonces, como la selva de Chacmultún, Tekax, donde bajo la lluvia caminamos entre la hierba, subimos un agotador y empinado sendero para admirar los edificios mayas, y regresar sobre nuestros pasos, pero ya enlodados.

También regresamos a sitios que ya conocíamos, como Maní, Izamal, Sotuta, Yaxuná, Peto, Playa del Carmen, Cancún, Sisal, Celestún.

Allá nos esperan Motul, San Felipe, Calakmul, Palenque y quizás hasta Tikal…

2010 me me regaló salud, a diferencia de otros años en que me enfermé de gripe ¡horrible! y hasta de varicela o me fisuré un hueso.

Y lo más importante del año es que José, Pedro, Mariana y yo estamos juntos, conociéndonos y adaptándonos a la cambiante vida.

Deseo que mañana, ya en un nuevo año, y el siguiente mañana y el siguiente… sean de buenaventuras para todas las personas que amo, quiero y/o admiro. Y a las que no, también les deseo lo mejor… porque finalmente todos estamos en este pedazo de cielo buscando ser felices

La princesa Tihany

Era una noche de sábado fresca, ruidosa, era una noche circense. Atraídos por la propaganda llegamos a la zona polvorienta donde se levantaba una gran carpa.

Era una noche de muchedumbre. Él, yo con ella, y el chico de tres años esperamos para ingresar a donde el circo cobra vida y se hace arte. Subimos peldaños y, tras eludir a la masa de personas, llegamos a nuestro sitio ¡al fin!

Fue una noche mágica en que la vida corre plenamente por tus venas y palpita.

El eco de los tambores que daba aires majestuosos a lo que los ojos devoraban aceleraba el latido cardíaco nuestro, mío y de ella.. Y fue para ella lo que el balazo es a los atletas.

A las pocas horas, en la madrugada del domingo inmediato, ella hizo su entrada triunfal a nuestras vidas, después de nueve meses de estarnos avisando que estaba cerca de nosotros.

Esa noche el circo Tihany nos regaló un momento mágico. Ella, la niña Tihany como le decimos a veces, ya nos obsequió nueve años mágicos!

Hoy despertará en su primer día de su año décimo. Ayer, en el último día de su noveno onomástico, se le cayó un diente, sonrió a quienes la miramos, caminó con sus preciadas botas negras, platicó de ella, de sus miedos y sus anhelos.

A sus nueve primaveras ya es una niña ambiciosa. Quiere hacer, aprender, tener… ¡Quiere vivir!  Y deseo que nunca se rinda a la vida, que el soplo vital no deje su conciencia, aquella que le permite elegir entre luchar o rendirse.

Hoy es nuestra princesa, más bien la reinita de su padre… Supongo que yo soy la reina ¿No?

Amigos

 

La piñata azul

 

Nos matamos trabajando

El pastel decembrino de cumpleaños

Aquí estamos trabajando arduamente en el festejo de los cumpleañeros de diciembre en el Diario.

A la derecha aparece Hernán Casares, Luis Luna, Angel Aldaz y yopi. Atrás, siempre a la derecha, doña Lucy y Marimar. Reparte el pastel Julio César Silva.

En realidad fue uno de esos momentos en que la mayoría hacemos una pausa en la jornada laboral para cantarle a los cumpleañeros del mes,  compartir con ellos un pedazo de rico pastel y fríos refrescos, y conversar con algunos compañeros.

Esta foto la tomé del “primer pizarrín” de Redacción, en su edición de enero,  que incluye fotos de los eventos realizados en el mes anterior.

En la imagen claramente se ve cómo nos matamos trabajando ¿O no?

Lourdes

 

Lourdes es mi segundo nombre. Nadie me llama por este nombre mío, salvo mi padre…

¡¡Lourdes!! me dice con tanto énfasis que bien puede ser un regaño o una caricia para los oídos.

Tal exclamación venía seguida de una palmadita o un sonoro beso en la frente.

Gracias a  este mi segundo nombre, ayer viernes 11 de febrero fue mi único día de santo.

La celebración religiosa de la Virgen de Lourdes, y al mismo tiempo la jornada de los enfermos, fue en esta ocasión diferente para mí.

La hacedora de tal hecho fue mi preciosa hija, quien buscó en Youtube Las mañanitas y las puso para que la compartamos juntas; me hizo una presentación en power point con imágenes y palabras de amor, y me regaló una carta  e incluso la recitó.

Mis regalos me alegraron no sólo el día sino toda la vida. Saber que soy amada y que mi hija es generosa es algo que deseo que conservemos para cada uno de nuestros días.

Y mi hijo, el primogénito, me regaló amor en un beso y un abrazo!

Aquí uno de mis regalos…

Regalo de Mariana en mi día de santo

 

Mi encantadora hija me dijo “Te regalo esta rosa, aunque no es la más bonita”. No sabe que en realidad sí lo es para mí.

 

Los yucatecos de 15 o más años de edad tienen su primera unión de pareja a los 25.5 años en promedio, y los mexicanos a los 25.2, informa el Inegi con motivo del Día del Amor y la Amistad 2011.

Yucatán destaca porque sus mujeres de 15 años o más tienen su primera vida marital a los 25 años en promedio, es decir,  esperan 1.2 años más que la media de las mexicanas (23.8).

La otra cara la muestran los varones yucatecos de 15 años o más, pues tienen su primera relación de pareja a los 26.1 años, es decir antes que los mexicanos, que esperan hasta los 26.6 años.

Yucatán además figura en la lista de la menor diferencia en la edad a la primera unión entre hombres y mujeres: Michoacán y Nayarit (1.8), Guanajuato (1.2) y Yucatán (1.1). La mayor diferencia la tienen Chiapas (4 años), Baja California (3.7) y Quintana Roo (3.6).

BODAS

Según las más recientes cifras del Inegi (2008), en Yucatán hay más matrimonios (14,056) que divorcios (2,350) y las parejas tienen en promedio dos hijos, pues el tamaño promedio de los hogares es de cuatro integrantes, igual que en el país.

Si el número de matrimonios fuera sinónimo de amor resultaría que los municipios con menos amor son Cantamayec, con 15 bodas en 2008; San Felipe, Telchac Puerto, Yobaín, 16 en cada uno, y Dzilam de Bravo, con 17.

Y los más amorosos, por el mayor número de bodas en concordancia con su número de habitantes, son Mérida (4,921), Valladolid (667) y Tizimín (548).

RUPTURAS

Mérida (1,797), Progreso (102), Tekax (98), Valladolid (86), Kanasín (28), Ticul (26) y Tizimín (23) son los municipios donde hay más divorcios.

Los municipios donde ningún matrimonio se rompió civilmente en 2008 son Hocabá, Quintana Roo, Teabo, Tekom, Bokobá, Timucuy, Tixpéhual, Cansahcab, Cenotillo, Kinchil, Sinanché, Tahdziú, Uayma, Hoctún, Sacalum, Abalá, Acanceh, Muna, Opichén, Tixcacalcupul, Cuncunul, Cuzamá, Chapab, Kantunil, Mocochá, Sanahcat, Chikindzonot, San Felipe, Santa Elena y Tixmehuac.

La cifra de menos divorcios, con apenas uno, la tienen Akil, Cacalchén, Conkal, Chacsinkín, Chankom, Cantamayec, Chumayel, Dzán, Dzoncauich, Espita, Dzilam González, Huhí, Mama, Mayapán, Muxupip, Río Lagartos, Sotuta, Sucilá, Suma, Tekantó, Telchac Pueblo, Telchac Puerto, Tepakán, Tetiz, Teya, Tunkás y  Yobaín.

HOGARES

En Tahdziú habitan los hogares más numerosos, de  5.5 integrantes, cuando en México y en Yucatán las familias son de cuatro personas en promedio.

Los hogares menos numerosos residen en Telchac Pueblo, pues tienen 3.2  integrantes.

El segundo lugar en hogares numerosos son Tekom, Dzan y Uayma, con familias de cinco personas .

Después de Telchac Pueblo, los hogares más pequeños (incluso más chicos que la familia yucateca promedio de cuatro intregantes) habitan en Dzemul, Bokobá, Cenotillo, Dzilam González, con 3.5  personas.

Los hogares con 3.6 personas residen en Telchac Puerto, San Felipe, Sinanché, Tepakán, Dzidzantún.

Los hogares como los meridanos, de 3.7 integrantes, también se ven en Suma, Yobaín, Celestún, Tahmek y Dzilam de Bravo.

Ser mujer

“¡Es una niña!”, es la típica exclamación que define el primer momento en que se es mujer.
Luego, ser mujer se diluye entre el alud de etiquetas sociales que le sigue: hija, nieta, sobrina, tía, estudiante, ama de casa, empleada, profesional, empresaria, amiga, novia, esposa, amante, divorciada, viuda…
Ser mujer nunca ha sido ni es un mundo excluyente de roles, es precisamente lo contrario: la sociedad espera que la mujer desempeñe —viva— al mismo tiempo varios roles.
De todos ellos, los roles que están en la cumbre del prestigio social son, incluso en este nuevo siglo, los de esposa, ama de casa y madre. Ser trabajadora (empleada o autoempleada) es hoy fuente de polémica, incluso entre las propias mujeres.
Multifacética es quizá, entonces, el mejor adjetivo de la mujer.
Aceptarse mujer implica para muchas sentirse abrumadas por cumplir tantas expectativas sociales, claro, si se aceptan éstas también como suyas.
No pocas eligen no ser esposa, madre y ama de casa, o eligen demorarlo unos años. Sin embargo, estas decisiones no hacen desaparecer la abrumación personal, más bien la aumentan porque ellas se convierten en imanes de comentarios cuyo propósito es presionarlas o “reencauzarlas a sus fines sociales”.
Mujer es un rol que, como el del varón, se aprende y también se transforma.
¿Cuál es la nueva o siguiente revolución social de la mujer? ¿Cuál es el siguiente estereotipo a romper al grado que surja una nueva pauta social femenina? ¿Qué le sigue al derecho al voto, al derecho a ser elegida gobernante, al derecho a trabajar fuera de casa?
Hoy vemos mujeres que exhiben su lesbianismo, su elección de establecer una relación amorosa con más de un varón, su negativa a dar a luz al ser que lleva en el vientre, su adicción a alguna droga… Son las caras ya no más ocultas del ser mujer.
¿Son acaso malas hembras, como dicen de la protagonista de sonada telenovela?
También vemos hoy a mujeres que son las empresarias con más dinero en México, las catedráticas que a la vez son investigadoras científicas, las emprendedoras que viajan a comunidades lejos de casa para llevar conocimientos y fuentes de empleos… Son mujeres que destacan o son líderes.
Pero tampoco ellas se salvan de las críticas sociales. Hay quienes cuestionan el costo de esos logros. ¿Qué o a quienes sacrificaron? ¿Qué dejaron a medio camino?
Quizás en el fondo todos aún damos por verdad que ser mujer es tener vetado lo que al varón no: el éxito profesional o laboral  conseguido mediante tu propio esfuerzo y sacrificio, sin que el reflector apunte directamente a tus hijos o esposo (o los hijos que no has parido o esa boda que no has tenido) en vez de a ti.
Según Abraham Maslow, el ser humano, varón o mujer, tiene como mayor necesidad o motivación el reconocimiento, sentirse realizado.
¿Cuántas mujeres hoy nos sentimos realizadas?
***
Este artículo lo escribí con motivo del Día de la Mujer. Agradezco a quienes hicieron posible que viera la luz en el Diario de Yucatán el 8 de marzo de 2011.

Mujeres

 

Personas

Las mujeres somos, antes y después de todo, personas.

Yo he conocido a muchas personas con alma de mujer.

Muchas, la mayoría, me han ayudado a sentirme bien como persona.

Pocas, porque hay esa clase de mujeres, me han dejado su energía negativa.

Yo admiro a muchas mujeres, y no sólo porque yo soy mujer… orgullosamente mujer tras recorrer un largo camino de autorreconocimiento como persona con identidad única.

Aquí les describo a algunas de las mujeres que admiro. El orden no tiene nada que ver con jerarquías.

Ella es joven, me ha compartido su vida con sus hermanos, sus sobrinos y sus padres. De ella admiro su alma generosa y empática. Una tarde de esas en que me sentía pésima persona y la duda carcomía mi alma materna, ella me dijo las palabras que fueron un bálsamo para mi corazón. Otro día se ofreció en ayudarme a mejorar en algo que no es uno de mis rasgos fuertes. Las veces que nos encontramos nos sonreímos y yo sé que ella es una persona solidaria, admirable.

Ella tiene una alegría a flor de piel, lo cual no significa que no tenga problemas por supuesto. Ella es amiga prácticamente de todos. Yo me veo reflejada en ella porque ambas somos madres y esposas. La admiro por su alegría, por su entusiasmo, porque me regala su confianza y porque compartimos nuestras experiencias para ayudarnos o simplemente porque sí. Yo le agradezco mucho su apoyo, como en las reuniones porque a mí se me dificulta el arte de relacionarme con personas que veo por primera vez.

A ella la conocí hace poco más de un año. Cuando nos correspondió hacer la pizarra en nuestro trabajo. Fue toda una revelación encontrarme con una persona que conjuga alegría, vitalidad, compromiso, generosidad para ayudar, profesionalismo… Aunque a veces la veo inalcanzable, un día me vi pensando en que me gustaría ser como ella, contagiarme sobre todo de su vitalidad.

Ella fue para mi conciencia como un sismo. Platicábamos de temas laborales y estudios, hasta que un día tuvimos una charla de mujeres y fue toda una revelación. De un trancazo me sentí una mujer ya no tan joven y de mente estrecha. Ella me regaló la oportunidad de descubrir tan cerca de mí a una mujer que rompe esquemas sociales, sobre la maternidad y  la crianza del hijo por ejemplo.

Ella es la joya de la corona de mi mamá y, ciertamente, de todas las hijas es la cara de nuestra mamacita. Pasó de ser una niña hermosa a una joven hermosa que caminaba con la nariz alzada y hambrienta de miradas varoniles. Hoy camina seguida de su hijo mayor y, más recientemente, con su bebé en brazos. Yo la admiro, y envidio, porque disfrutó más que yo su adolescencia, tiene sentido del humor, sabe lo quiere, ha logrado que su pequeño hijo sea ya una persona  independiente y segura en muchos aspectos, y es la que está más pendiente de nuestros padres. Con ella nos divertimos a cántaros a costillas de todos, incluyéndola a ella misma.

Ella es la hermana mayor. Nos divertimos mucho de niñas, incluso tuvimos nuestras peleas jalándonos del cabello. Nos cuidó siendo ella niña, joven y ahora mujer. De ella admiro su fortaleza en las adversidades, y su generosidad con su tiempo y dinero para la familia. Ella nos prestaba ropas, nos regalaba pastel para cada cumpleaños y fiesta especial, como los bautizos, bodas y XV años. Hoy ella ha comenzado su propia familia y conoce la dicha de cuidar a un hijo propio. De ella y de mi primera hermana menor también les admiro esa energía suya para dejar impecable su casa, cocinar, lavar…

Ella es la bebé de la casa y mostró tal audacia que a mí me asustó que tomara tal decisión apenas llegando a la mayoría de edad. De ella admiro esa constancia, yo seguramente ya habría claudicado, y ese  talento para hacer peinados, así como ropas para muñecas. Ella apenas comienza su vida y de corazón deseo que tenga poquísimas tristezas y muchísimas alegrías.

Ella es la de ojos grandes y hermosos, muy expresivos. La recuerdo cuando la trajeron recién nacida, toda roja. Ella y yo nos reímos hasta las lágrimas con nuestras remenbranzas, compartimos nuestros libros, y también nuestro gusto por dormir y por eso nos llaman las bellas durmientes. De ella admiro que le hace frente a las presiones familiares y no cede a ellas, vive a su propio ritmo rompiendo esquemas para hacer los suyos propios. 

Ella es mi faro, como escribí en este blog en una ocasión. Fui, soy y seré en gran parte gracias a lo que ella sembró en mi corazón, en mi mente y en mi alma. De ella admiro todo. Su enorme fortaleza ante las duras circuntancias que vivió desde su infancia,  su perseveracia y esfuerzo propio para superarse y hacernos mejor familia, su ejemplo de trabajar, trabajar… para algún día cosechar; de tener esperanza en Dios, en los demás y en uno mismo, de creer; de no rendirse ni siquiera en el matrimonio; de cuidar de los ancianos, sangre de nuestra sangre…

De todas las grandiosas mujeres que conozco, las de mi familia tienen un lugar sagrado en mi corazón porque todas ellas han sido y son las columnas que sostienen a mi familia. Con sus palabras y actos no sólo han cuidado y amado a mis hijos, y lo siguen haciendo, sino también de mí y a mi matrimonio.

Para mí es todo un orgullo ser, como ellas, mujer.

Aunque es un vídeo con cifras del Reino Unido, la realidad descrita es idéntica en México y muchos otros países del orbe

Planeta humano

 

Les comparto un vídeo que disfruté gracias a Gaspar López, compañero del Diario.

Para mí es impresionante cómo captura la esencia del planeta y de la especie humana

No te consumas

Lena Holstein

 
Era una buena madre, 
una esposa comprensiva 
y al mismo tiempo 
una amante fantástica y ardiente, 
e incluso para el gimnasio 
tenía tiempo. 
 
Las ventanas estaban recién lavadas, 
lo mismo las alfombras y manteles, 
el aroma agradable del pan 
recién hecho en casa y la mermelada 
llenaba todos los ambientes 
… cuando la ambulancia llegó a buscarla.
 
***
Gracias a Alma Valencia conocí este poema inspirado en las mujeres maravillas
Yo, lo admito, no soy una de ellas

 

 

Magdalena y sus hijos en el MP de Tekax

A sus 24 años de edad, Magdalena Díaz Chablé decidió poner fin a sus ocho años de matrimonio civil y a seis años de violencia familiar expresada en golpizas, infidelidades y humillaciones y, desde hace un mes, en el retiro de los 20 o 40 pesos diarios que su esposo le daba para mantener a los tres hijos de ambos, o sea unos 13 pesos para cada niño o 10 pesos si se incluye a ella.
 
La más reciente, salvaje, golpiza ocurrió el miércoles 16 de marzo. En esta ocasión Magdalena dejó el cuarto conyugal, en el predio de su suegra en la calle 68 s/n entre 51 y 53 de la colonia San Esteban en Oxkutzcab, y se fue con sus hijos a la casa de sus padres en Akil, aquella que dejó a los 15 años de edad para vivir con su esposo, Marcos Antonio Tuyub Balam.
 
El mismo miércoles a16 cudió a denunciar en el Ministerio Público en Tekax, pero el personal primero citó al esposo para una conciliación el jueves 17 a las 9 a.m.
 
Ahí estuvieron la joven y sus tres hijos, un niño de 7 años y dos niñas, de 5 y 4 años. “Él no vino. Su mamá tiene un poco de dinero y lo está apoyando con un abogado, que le recomendó que no  viniera”, dice Magdalena a manera de explicación.
 
A las 10 a.m. la joven declaraba ante un joven del MP. No obstante, en una pausa en que salió del edificio, ella señaló que el empleado le dijo que ahora sólo puede denunciar a su esposo por la golpiza, pero no porque no mantiene a sus propios hijos.
 
El joven del MP le indicó que tiene que esperar tres meses sin recibir dinero, para poder denunciar pero en un Juzgado Mixto. “Hace un mes que no da gasto, al día me daba 20 o 40, pero a veces no me los daba. Durante el mes sin el gasto, mis cuñadas y mis vecinos me regalaban la comida que yo les daba a mis hijos”, recuerda la joven.
 
“Desde que nos casamos es su costumbre tener otras mujeres. A los dos años de casados me comenzó a golpear, se va tres días y cuando regresa me pega, me insulta, me dice que soy basura, que la otra mujer es mejor que yo y que la quiere.
 
“Hace un año lo demandé en la Policía de Oxkutzcab, porque me pegó también, y me  dijo que tenía a otra mujer y se iba a casar con ella.
 
“Desde hace un mes, cuando dejó de dar el gasto, me dice que me va a obligar a que firme el divorcio que está tramitando en Mérida, y que me va a quitar a mis hijos.
 
“Cuando vivíamos juntos, él nunca habló con los niños. Cuando uno se le acercaba y le decía ‘Papito…’, él le decía ‘Ándate y no me molestes’. Cuando llegaba entraba sin hablar y se acostaba en su hamaca”.
 
Tras relatar su historia a las puertas del MP, la joven regresó a denunciar a su esposo por al menos tres delitos penales que ha cometido contra su propia familia: violencia familiar, pues no sólo ha golpeado a su esposa sino también a sus hijos; lesiones,  este miércoles 16 le rompió la boca a la joven, e incumplimiento de las obligaciones de asistencia familiar, debido a que lleva un mes sin dar dinero para sus hijos.
 
Tan solo en los hechos del miércoles se pueden presumir otros delitos de índole penal: amenazas de muerte, tentativa de homicidio y daños.
 
“El martes en la noche, debido a que nos asustaron, (ella y sus hijos) entramos a dormir en la casa de mis suegros (en vez de hacerlo en el cuarto aparte de ellos).
 
“Estábamos durmiendo cuando llegó el miércoles como a las 3 de la madrugada, y comenzó a golpear la puerta diciendo que yo le devuelva su celular que dijo que yo le agarré.
 
“Mi suegro despertó y dijo: ‘Voy a llamar a la policía porque no me gusta que venga a hacer su escándalo aquí’. Yo le pedí que no abriera porque me iba a golpear.

 
“Pero mi suegro salió y fue por la policía. Entonces entró mi esposo a la casa,  me dio un puñetazo en la boca –Acá, dice la mayor de las niñas al tiempo que se da un puñetazo en la boca- y vi que escupí sangre porque me rajó la boca.
 
“Luego me agarró del cabello y así me sacó de la casa de mis suegros y me llevó a mi casa. Ahí me estaba exigiendo que le diera su celular. Yo le decía: ‘Suéltame, no sé nada, no lo he visto, tú lo andas’.
 
“Pero él me dijo: ‘Te voy a seguir torturando’. Me  tenía agarrada del cabello y no me soltaba, así se acercó a la mesa, tomó la cafetera de cristal y la aporreó en el suelo; luego pateó una cómoda y le rajó la puerta.
 
“Mi suegra estaba parada en la puerta diciéndole que me suelte pero él no le hacía caso. Mis tres hijos ahí estaban llorando diciéndole también que me suelte. Todos mis vecinos de enfrente y mis cuñados vieron lo que pasó.
 
“Luego me agarró del cuello y me lo apretó fuerte mientras me decía: “¡Voy a hacer que te pasé un camión encima porque amo a la otra, la otra me quiere!
 
“Me logré soltar de él pero él me jaló mi blusa y la rompió. Cuando logré salir corriendo al patio no tenía blusa, pues se le quedó en su mano, fui a la casa de mi suegra, agarré una ropa de ella que estaba en una silla y en eso llegaron los policías.
 
“Él se fue al fondo del terreno, brincó a otros patios y se escapó. Los policías entraron a buscarlo pero como está lóbrego no lo encontraron.

“Él había agarrado los papeles de Oportunidades y dijo que los iba a quemar, pero mi suegro los encontró en el terreno.
 
“Cuando amaneció, fui a poner mi demanda en la policía pero me dijeron que tenía que venir aquí al MP de Tekax”.

***

Esta historia se publicó en el Diario de Yucatán el domingo 20 de marzo de 2011

Es increíble que existamos personas capaces de dañar tanto a otra.

Lo que más me sorprendió fue escuchar al niño y a la niña mayor relatar la agresión que sufrió su mamá, al mismo tiempo que ella la contaba.

En el MP de Tekax ha comenzado un nuevo episodio del drama familiar de Magdalena, ahora para pedir justicia y protección de la ley.

 

La grandeza de Chichén Itzá está a la vista no sólo por su arquitectura sino también en las personas que ofrecen artesanías mientras recorren el verde suelo de pasto o la polvorosa tierra, o esperan pacientes en  sus puestos.

Este 20 de marzo regresamos la familia a Chichén con motivo del Equinoccio de Primavera. Fue una visita inolvidable, como las que hice hace años con mis padres y hermanos, con amigos, y con mi esposo y nuestros dos hijos.

Fue una nueva visita en familia, pero ya los niños ya no lo son tanto y  soportaron más el cansancio de andar por largos senderos bajo los inclementes rayos solares, eso sí con algunas pausas en las que nos sentamos sobre piedras y disfrutamos el refrescante viento bajo un frondoso árbol.

Ahora sí vi y admiré todos los edificios que aparecen en las guías sobre Chichén. Mi primogénito fue capaz de seguirme el paso y aguantarme mis caprichos de “Tómame una foto aquí”, “Ve que salga todo el edificio… pero también yo eh”, “ahora tú, ponte aquí”… Maravillosos momentos. Sólo él, yo y Chichén… más el gentío que logramos eludir en las fotos… a veces.

Cada visita a Chichén está guardada en un baúl diferente de recuerdos.

Como aquella en que fuimos los 10 integrantes de la familia Estrella Santana en un Datsun. Recuerdo muchas risas, el calor sofocante, una lluvia, el pararnos a visitar a alguien en un pueblo cuando regresábamos a Mérida y el deseo oculto de traer alguna vez a mis dos abuelos paternos que se quedaron en casa.

O aquella donde en autobús salimos de la Facultad de Educación, entonces ubicada en la calle 61 con 66 del centro de Mérida. Fue una excursión en la que vi a compañeros(as) conviviendo con cubanas(os) y recorrí Chichén por primera vez con José. Bajo un sol que partía lajas, subimos juntos a los edificios y sudorosos, con las caras rojas, nos tomamos fotos que atesoro. Recuerdo que llevó una camisa blanca, pantalón de mezclilla y unos anteojos ¡horribles!, que me contó historias que me sorprendieron y que comencé a verlo con admiración. Esa que más tarde, años despúes de hecho, nos llevaría a vivir hoy un matrimonio de 14 años, ya casi 15.

Y está esa visita en que subí hasta lo alto de El Castillo. Corría el año de 1994 y vino mi amigo Alvaro, al que conocí en Puebla. Nos fuimos a Chichén en un domingo soleado y cuando regresamos a Mérida llovía. El me animó ¿o me obligó? a subir escalinata a escalinata mientras el vértigo hacía de las suyas y yo luchaba contra el impulso de mirar hacia abajo.  

Mágica es la palabra que más describe esa sensación de mirar al mundo desde la cúspide de El Castillo, con el sol bañandote, el viento refrescandote y unos ojos en los cuales reflejar esa alegría que sentimos.

Ahora, en marzo, mi mente se concentró en las enormes cabezas de serpiente -no me había dado cuenta que hay tantas en Chichén- y en las artesanías buscando aquellas que no se fabrican a montones.

Detrás de las Mil ColumnasEn el osario

 

En El Osario

 

En El Osario

 

Al pie de El Castillo

Buscando, descubrí un felino devorando a una serpiente, por el cual piden 1,500 pesos;  las esculturas coloridas de dos guerreros, de 500 a 900 pesos, un ajedrez cuyas piezas son figuras prehispánicas (en colores verde, rojizo y cafe, mas no blanco ni negro), de 350 a 750 pesos, y grabados de madera en relieve del juego de pelota, 6,000 pesos (que rebajaban a $5,000) o una réplica de “un disco de oro sacado del cenote sagrado”, 3,000 pesos.

La sensación del momento fueron las cabezas de jaguar que por doquiera se ofrecían desde 40 y hasta 120 pesos. Y como era la moda, por todos lados oíamos los “rugidos”, o maullidos en algunos casos, que emitían por el soplo de algún niño y en ocasiones hasta parecía que un “rugido” era respondido por otro, pero no… solo era que mi hijo sonaba el suyo y por allá se acercaba un(a) niño(a)  soplando su jaguar.

Aquí les dejo las fotos de algunas de las artesanías que me gustaron.

 

 

 

Azul refrescante

Esta imagen es del primero de los tres cenotes famosos de Cuzamá que se visitan en el recorrido que se hace en truck y dura dos horas, máximo tres horas.

Los cenotes de Cuzamá me encantan por su frescura y color azul.

A fines de marzo los visitamos en familia por segunda vez. Me dio gusto ver que los habitantes de la comisaría ya tienen más fuentes de empleo, en restaurantes y cabañas que se rentan.

Tras un suculento almuerzo nos subimos a un truck y emprendimos el viaje a las bocas de los tres ríos subterráneos. En el recorrido hubo ocasiones en que nos cedieron el paso y otras en que nosotros tuvimos que bajar para que el auriga baje de la riel la carreta, a fin de ceder el paso a los truck que vienen enfrente.

Esta imagen es de un momento en que coincidimos con otros truck. Poco después tuvimos que ceder el paso a unos.

Esta foto me gusta porque José sonríe.

No me canso de escuchar Ni el clavel ni la rosa
Me pregunto el porque de ello
Es la canción que dice TODO
Es el amor hecho canción
Y me pregunto como es que existe una persona capaz de decir todo lo que es el amor, mientras habemos otras que nos cuesta decir siquiera Te amo.
Y me contesto que esas personas existen para que gente como yo podamos decir, a través de sus canciones, lo que nosotros ni siquiera nos atrevemos a articular en palabras.

Decir, por ejemplo, que el sol se te parece… seis palabras para decir que eres el centro de mi universo y, a la vez, que eres más luminoso que él

Suspirar cuando oyes: Hurgando en tu mirada yo supe que había cielo…

Y si las palabras cobran vida con la voz de Leonardo Favio… Eso es el amor

 

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